Crítica de 'La Orden' de Metrika: las pijas y las chonis hacen las paces y descubren que el cielo estaba sobrevalorado
El disco cuenta con dieciséis canciones

La artista española Metrika / Foto cedida por Universal Music
Metrika ha conseguido reunir a chicas que jamás compartirían mesa en el instituto. La pija que lleva bailarinas y la que lleva las uñas como armas blancas tienen, por fin, una causa común. Se llama Metrika. La castellonense ha convertido el descaro y el mal gusto deliberado en un universo al que cada vez quiere apuntarse más gente.
Con LA ORDEN, su segundo álbum, la autoproclamada Madre Fundadora lleva el personaje un poco más lejos. Hay dieciséis pistas, cinco actos inspirados en las llaves de Salomón y una historia de celos que acaba en asesinato y canibalismo. Una ruptura sentimental gestionada con menos inteligencia emocional que la media, aunque bastante más imaginación. Metrika ha entendido que, en una industria obsesionada con gustar a todo el mundo, tener personalidad sigue siendo una excelente ventaja competitiva.

Portada del segundo álbum de estudio de Metrika, 'LA ORDEN', que ha visto la luz este 30 de octubre de 2026.

Portada del segundo álbum de estudio de Metrika, 'LA ORDEN', que ha visto la luz este 30 de octubre de 2026.
La producción de LA ORDEN de Metrika
Chesyprod y D.Basto continúan siendo los principales aliados de Metrika. Las producciones densas y los estribillos contundentes recuperan referencias dosmileras, mientras el trap y la electrónica de sus trabajos anteriores pierden protagonismo.
LOS40
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El reparto de invitadas también tiene intención. La Joaqui, Taichu, Juicy BAE y Yeri Mua representan distintas maneras de entender una música urbana que lleva años tratando a las mujeres sexualmente explícitas como si hubieran inventado el escándalo.
Hay, sin embargo, la contradicción que si tienes suerte, siempre acaba llegando. La chica que parecía dispuesta a incomodar a cualquiera ahora tiene una multinacional detrás y resultados que se esperan alcanzar. Cuanto más crece la provocación de Metrika, más calculado parece su universo.
Análisis de las canciones de LA ORDEN de Metrika
A veces olvidamos que la música también está hecha para disfrutarla, sin necesidad de diseccionarla hasta encontrarle un significado trascendental. Metrika no pretende hacer Kid A de Radiohead. Hay que dejarse de tanta solemnidad crítica y salir más a la pista de baile. La mitad de nuestros complejos desaparecen dentro de una discoteca. Allí se nos olvida todo lo que creemos que no podemos ser y, durante unas horas, fantaseamos con que lo somos. Más guapas, más deseadas, más atrevidas. La música de Metrika entiende bastante bien esa fantasía. Su propuesta invita a convertirse en una versión de una misma que probablemente daría algún disgusto en casa.
El disco comienza con LAORDENLAORDENLAORDEN, una introducción junto a D.Basto que presenta su particular secta. Una buena religión necesita una fundadora, un grupo de fieles y, aparentemente, un productor. En P0RN0, Chesyprod apuesta por un reguetón oscuro e incisivo para acompañar una historia de obsesión que continúa en EL MANICOMIO, con Dlomalo y MARCE. La locura femenina es un recurso bastante menos original de lo que parece, aunque Metrika haya encontrado una estética muy reconocible para explotarlo.
LAS TERRORES (MINIFALDA) contiene uno de los encuentros más interesantes del álbum. La Zowi aparece en su introducción y Kristina participa en la canción, estableciendo una conexión entre distintas generaciones del urbano femenino español. En DEMONIAS MUÑECAS, producida por Came Beats, el reguetón dosmilero toma protagonismo y aparece una referencia a Catalina Santana, protagonista de Sin tetas no hay paraíso. Se nota cuando alguien durante años rechazó el rosa y otros símbolos tradicionalmente femeninos, y ahora los convierte en su uniforme.
El repertorio continúa con PERFECTA, producida junto a D.Basto, y DETONA, con Juicy BAE y Kabasaki. En BRRRUM, La Joaqui aporta la conexión argentina, mientras LA ROMPO devuelve el protagonismo a Metrika. La presencia de Taichu en SATA y Yeri Mua en EN FOUR termina de completar un mapa de colaboraciones que se extiende desde España hasta Latinoamérica.
En CONTACTO CONTACTO, junto a SINAKA, el neoperreo acompaña uno de los juegos más inteligentes del disco. Las insinuaciones sexuales adquieren un significado bastante desagradable cuando descubrimos que la historia incluye canibalismo. Metrika convierte el deseo de comerse a alguien en algo inquietantemente literal.
En TERROR EN LA DISCO, producida por D.Basto, la discoteca se convierte en escenario de una posesión. Quizá sea la mejor idea del proyecto.
El tramo final reúne RAMPAPAPAM, BRINQUEN CULOS y GOURMÉ. Después de tantos demonios, rituales y asesinatos, BRINQUEN CULOS devuelve la atención a una preocupación mucho más sencilla. Que la gente mueva el culo. GOURMÉ cierra el relato en la dreamhouse, recuperando la conexión con Jane Doe in the Dream House.
El reguetón gana terreno frente a los sonidos más experimentales de sus trabajos anteriores. Puede que con ello Metrika pierda algo de imprevisibilidad.
Lo mejor del álbum
Metrika ha conseguido reconciliar a dos especies que llevaban décadas fingiendo que no tenían nada en común. Las pijas y las chonis. Es uno de los acontecimientos culturales más interesantes del año.
De principio a fin hay una complicidad femenina que merece celebrarse. Metrika ha reunido a artistas con personalidades lo suficientemente grandes como para eclipsar a cualquiera, pero ninguna consigue quitarle el protagonismo. La Joaqui, Taichu, Juicy BAE o Yeri Mua entran en su universo sin disputarle el trono. Se agradece esa generosidad entre mujeres acostumbradas a ocupar el centro de atención. Sobre todo porque, con semejante reparto, habría sido muy fácil olvidar de quién era el disco. Aquí no ocurre.
A veces pienso que, si el mundo estuviera habitado exclusivamente por mujeres, muchos de nuestros problemas desaparecerían. Te puede horrorizar Metrika. Puedes pensar que es demasiado explícita o demasiado todo. Pero consigue sacar una parte de ti que probablemente llevabas años intentando disimular.
La reconciliación entre pijas y chonis ha llegado. Y, por supuesto, tenía que venir de una mujer que canta sobre demonios.













