Nueva Delhi recurre a la lluvia artificial para combatir la contaminación: ¿puede funcionar?
La capital de la India está realizando nuevos experimentos para provocar precipitaciones que ayuden a limpiar su atmósfera. La técnica consiste en modificar las nubes para favorecer la lluvia, aunque los intentos anteriores no consiguieron los resultados esperados.

Delhi, envuelta en una capa de contaminación. / Bruce Yuanyue Bi
Imagina vivir en una ciudad donde la contaminación del aire alcanza niveles tan elevados que las autoridades se plantean provocar lluvia artificial para intentar limpiarlo. No es el argumento de una película de ciencia ficción distópica, sino lo que está ocurriendo en Nueva Delhi, la capital de la India. Ante el grave deterioro de la calidad del aire, el Gobierno local ha decidido volver a experimentar con una tecnología capaz de estimular las precipitaciones. Una solución llamativa que, sin embargo, plantea numerosas dudas sobre su eficacia.
Las autoridades han realizado dos nuevas pruebas durante las últimas dos semanas en las inmediaciones del aeropuerto internacional Indira Gandhi. El objetivo es comprobar si pueden conseguir que llueva sobre la ciudad y reducir así la concentración de partículas contaminantes en la atmósfera. La situación resulta especialmente preocupante en esta época del año, cuando distintos factores favorecen la acumulación de contaminación sobre la capital india.
De hecho, este jueves 5 de noviembre, el índice de calidad del aire de Nueva Delhi alcanzó los 367 puntos, una cifra considerada "muy mala" según la escala oficial india. Algunas estaciones de medición llegaron incluso a superar los 400 puntos, correspondientes a la categoría "grave". Respirar este aire supone un riesgo para la salud, especialmente para niños, personas mayores y quienes padecen enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
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El tráfico rodado es uno de los grandes problemas de la capital india. / Nikada

El tráfico rodado es uno de los grandes problemas de la capital india. / Nikada
Pero ¿cómo se consigue provocar lluvia artificial? La técnica se conoce como siembra de nubes y consiste en dispersar pequeñas partículas de sustancias como el yoduro de plata o determinadas sales sobre formaciones nubosas. Estas partículas pueden favorecer procesos físicos que facilitan la formación de gotas de lluvia o cristales de hielo, dependiendo de las condiciones atmosféricas.
¿Puede la lluvia limpiar el aire de una ciudad?
La idea tiene una explicación científica relativamente sencilla. Cuando llueve, las gotas de agua pueden capturar parte de las partículas contaminantes suspendidas en el aire y arrastrarlas hacia el suelo. Este fenómeno, conocido como lavado atmosférico, puede reducir temporalmente la concentración de determinados contaminantes. De ahí que las autoridades indias quieran aprovecharlo para aliviar los episodios más graves de contaminación.
Sin embargo, nada tiene esto que ver con las teorías conspirativas que aseguran que se puede controlar el clima a placer. Porque exista un inconveniente importante: la siembra de nubes no permite fabricar lluvia de la nada. Para que funcione, deben existir nubes con unas condiciones adecuadas de humedad y temperatura. Y precisamente ese fue el principal obstáculo de los experimentos realizados en octubre de 2025, cuando el Gobierno de Delhi colaboró con el Instituto Indio de Tecnología de Kanpur en dos pruebas que no consiguieron generar precipitaciones.C
Celebraciones como Diwali, en la que se usan petardos y fuegos artificiales, pueden empeorar los episodios de contaminación
Aunque las autoridades afirmaron entonces que se había registrado una reducción de partículas contaminantes, los ensayos no lograron su objetivo principal. Además, incluso cuando la lluvia consigue limpiar parcialmente la atmósfera, sus efectos suelen ser pasajeros si las fuentes de contaminación continúan activas.
El problema de Nueva Delhi es especialmente complejo. Las emisiones del tráfico, la actividad industrial, el polvo y la quema de residuos agrícolas en regiones cercanas contribuyen a deteriorar la calidad del aire. Durante los meses más fríos, determinadas condiciones meteorológicas dificultan la dispersión de los contaminantes, que quedan atrapados cerca de la superficie.
A ello se suman celebraciones como Diwali, la festividad hindú de las luces, durante la que el uso de petardos y fuegos artificiales puede empeorar los episodios de contaminación. Las autoridades estudian nuevas operaciones tras esta festividad y la de Chhath, prevista para mediados de noviembre.













