Crítica de 'FINAL GIRL' de Dove Cameron: todas las caras de una estrella que tardó demasiado en lanzar su álbum debut
El disco llega con 11 canciones (y 3 años de demora)

Imagen promocional del nuevo disco de Dove Cameron, 'FINAL GIRL'.
Podría considerarse una paradoja del destino, pero está claro que el álbum debut de Dove Cameron ha tardado demasiado en aterrizar en plataformas digitales.
Allá por el 2018, cuando la artista decidió dar un paso más en su recorrido en la industria musical -y alejarse así de su faceta de 'chica Disney'-, alguien tomó la decisión de que no era el momento para que Dove se diese artísticamente a conocer al mundo –al menos, al completo-. La demora de su presentación discográfica oficial se fue alargando más de lo que a la artista y a sus fans les habría gustado; y tras un primer acercamiento en 2023 con Alchemical: Volume I, todo el mundo pensó que ya había llegado el ansiado momento.
Nada más lejos de la realidad, la segunda parte de ese primer disco que se prometió nunca llegó a aterrizar. Pero Dove Cameron decidió no tirar la toalla; y, después de ocho años con las alas atadas a su espalda, ese supuesto álbum debut que nunca llegó, innumerables singles de presentación que se quedaron en el vacío, demos descartadas y cambios de rumbo imprevistos –que no eran decisión de la artista-, Dove Cameron ha logrado, por fin, volar por su cuenta.
LOS40
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Una guerra ganada con éxito
Así, nos ha regalado FINAL GIRL: un proyecto muy personal que oscila entre la victoria sobre una discográfica contra la que lleva años luchando, el amor por su reciente matrimonio con Damiano David, todos los problemas de salud mental que vivió tras la muerte de Cameron Boyce, el enfado y el dolor que le provocaron sus anteriores relaciones sentimentales, y un homenaje a todos sus fallecidos. En definitiva, un álbum que recorre los últimos ocho años de Dove; desde que salió por primera vez de Disney, hasta que finalmente le han dejado ser libre.
Es por ello que esta demora, aunque demasiado tardía, podría ser una paradoja perfectamente calculada del destino. Porque, a pesar de su tardanza y el suplicio que ha supuesto para su protagonista, ha llegado como un excelente debut que cumple en su totalidad el propósito último de Dove: mostrar todas sus caras -con un guiño especial en la portada-, y todo lo que ha tenido que vivir para llegar hasta este momento y ser esa 'final girl' (la chica que sobrevive al terror).
Análisis de las canciones de 'FINAL GIRL'
Silver screen baby, una balada pop, es la encargada de introducir FINAL GIRL. Y, aunque no se trate de la canción principal del álbum y pueda resultar extraña como primera opción -por su carácter tan melódico en comparación con sus anteriores adelantos-, resulta, por su mensaje, la mejor manera de inaugurar este álbum debut. Posiciona al disco, así, como una narración que comienza explicando los orígenes de Dove, y el deseo que tenía de ser esa 'silver screen baby' (en español, 'una estrella de la gran pantalla infantil')... hasta que descubrió todas las trabas, falsedad y el precio que llevaba de la mano.
Emerald comienza a sonar como una canción que evoca a ese pop oscuro que una vez Dove logró introducirnos a través de sus primeras canciones; y suena prácticamente como una respuesta a la canción Angel que Damiano David dedicó a Dove el pasado 2025.
Como la alegría que irrumpe en un día gris o dramático -o la alegría que llegó a la vida de Dove al conocer a Damiano después de vivir varios años oscuros sin rumbo-, comienza a sonar When In Rome, ese tema con el que Dove Cameron nos introdujo esta era musical –y con la que, si se me permite decirlo, nos engañó haciéndonos pensar que había transicionado hacia un pop menos oscuro y más romántico del que habíamos conocido hasta ahora-.

Good on you y do the math se presenta en nuestros oídos como las siguientes canciones pop que se encargan de narrar los desencuentros amorosos de Dove - de hecho, do the math lleva escrita desde el 2021, tras su ruptura con Thomas Doherty-. La primera desenmascara a una persona que se dedica a cambiar de forma, y que atrajo a su siguiente pareja gracias a todo lo que se había quedado de Dove; y la segunda, critica en profundidad a alguien que no asume ni es capaz de ver sus propios errores.
Hot girl, tal y como su nombre indica, es la canción más 'sexy' del álbum; así como la más rockera, desafiante y catártica del disco. Su letra establece un misterioso encuentro entre Dove y dios, representado como una mujer que consume drogas. A pesar de su sentido metafórico, narra las decisiones que se toman una noche en la que quieres cambiar completamente tu vida.
Skin over bone suena entonces como una canción dedicada a uno de los momentos más oscuros de la vida de Dove. La canción, con un sólido beat de batería que marca las palabras recitadas por la artista, narra la historia de una chica que no tiene una buena relación con la comida –de ahí el nombre, 'piel sobre hueso'-, y refleja un pensamiento autodestructivo que solo nace en los peores momentos de la vida.
Hands of man es, musicalmente hablando, la canción más inquietante del disco. Y no es para menos. Comienza con un susurro escalofriante que va evolucionando hasta un coro final que simboliza las voces de todas las mujeres que han sufrido una agresión sexual o una relación llena de violencia; y es que, el sentido último de este tema que combina momentos de 'claridad' con la oscuridad en su máximo esplendor, es criticar los violentos comportamientos de un agresor, que en muchas ocasiones acaban siendo tolerados, minimizados o asumidos por la víctima como propia culpa.
De la mano de la oscuridad lírica -y regresando a ese dark pop en su máximo esplendor-, comienza a sonar una de las canciones más personales y guerreras de Dove. Breaks open supone un desafío musical a todos aquellos que le han querido cortar durante años las alas a la artista; y culmina con la rotunda afirmación de que, ahora, ya no la volverán a cazar.
Immortalized suena a (casi) final. Una canción que, haciendo honor a su título -y como la segunda balada del disco-, inmortaliza a la perfección los sentimientos llenos de inseguridad que ha tenido Dove durante tantos años, así como el comienzo de su relación con Damiano y su seguridad al estar con él. Hay momentos que quedan inmortalizados, como su victoria discográfica y el amor.
Maybe heaven is a jazz club ya, definitivamente, suena a final. Se trata de la canción más emotiva del disco; y ya no solo porque sea la última ni la que la artista escribió como un homenaje a su padre cuando este falleció: el tema también incluye unos versos especialmente dedicados a su compañero y mejor amigo –y actor de Disney Channel- Cameron Boyce, que falleció hace escasos años, dejando a una Dove completamente rota. Es una canción que echa de menos, permite llorar y, en última instancia, aceptar y soñar con un futuro reencuentro en ese club de jazz.
Lo mejor del disco
La profundidad lírica con la que todas y cada una de estas canciones han sido compuestas resulta especialmente emotiva. Durante años, Dove Cameron ha compartido a través de sus redes sociales, entrevistas y participación en programas lo duros que han sido sus últimos años desde que salió de Disney Channel. Lo que vivió con sus relaciones –que la engañaron hasta la ruptura-, lo que sufrió por el fallecimiento de su padre y de Cameron Boyce, y lo mucho que le costó volver a encontrarse a sí misma después de una época llena de oscuridad.
Siempre ha asegurado, al igual que su marido, que fue encontrarse con Damiano David lo que le ayudó a visualizar la luz al final del túnel. A volver a ser ella misma, en su esencia; y, precisamente el año de su boda, lanzar su primer proyecto discográfico.

Dove Cameron y Damiano David / Agostino Fabio

Dove Cameron y Damiano David / Agostino Fabio
Lo mejor de FINAL GIRL es la metáfora vital que Dove nos deja con su lanzamiento. Ha ido evolucionando y cambiando; ha luchado contra viento y marea para lanzar este LP. Y, aunque muchos artistas puedan pensar que un LP corresponde a una época vital concreta, este disco demuestra que también puede ser la representación de una evolución vital de años.
Su producción es impecable; evoca a la Dove antigua mientras incluye elementos de la nueva. Y todas y cada una de sus canciones llegan al corazón de una manera realmente especial –incluso hasta llegar al borde de las lágrimas con su final-.
Este disco nos demuestra que una estrella ha renacido, fiel a su esencia y con la mirada puesta en el futuro; y ahora, solo hay que esperar para que esa paradoja del destino culmine su objetivo. Y le devuelva a Dove todo el tiempo perdido, y le dé todos los éxitos y alegrías que merece.













