Sírvamelo calentito
El productor español más solicitado (ya lleva 18 álbumes) edita su segundo elepé como artista en solitario. Mago de las mezclas, Carlos Jean juega ahora con los sabores latinos y los ritmos bailables.
TENTACIONES. En este álbum regresas a la Tierra. ¿Dónde has estado?
CARLOS JEAN. Pues en Planet Jean [su primer trabajo en solitario, publicado por Subterfuge en 2000]. Y he visitado muchos países y mundos artísticos, gracias a los artistas con los que he trabajado como productor o a los que he conocido en conciertos. Back to the Earth es el final de un embudo en el que he recopilado muchísima información. Creo que es el momento artístico perfecto en mi vida para sacar un disco como Back to the Earth.
T. Es un trabajo con mucha influencia latina.
LOS40
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C. J. No es influencia, sino un concepto artístico. Todo en lo que he trabajado me ha servido para darme cuenta de que falta un Back to the Earth en el mercado. Para mi gusto necesitamos más grupos con este tipo de música.
T. Pero la electrónica dialoga mucho con otras músicas y se han realizado muchas aproximaciones a la música, digamos, caliente. ¿Qué aporta Back to the Earth?
C. J. En lo que he escuchado últimamente no hay discos así. Me parece ciento por ciento original. Que ciertas canciones y ciertos estilos se hayan realizado antes me parece evidente. Por ejemplo, se ha mezclado la electrónica con la música brasileña. Pero a lo que se llama normalmente electrónica no es a la de este disco. He intentado llegar a la gente de manera fácil y con un proyecto original. También el hecho de estar en una multinacional se proyecta en todo el álbum. Un oyente especializado se encontrará un buen disco. Un oyente normal, un disco divertido con diferentes ritmos.
T. En Back to the Earth se enumeran las colaboraciones como una confrontación: ?Carlos Jean versus Orishas?, Macaco, Malabar. ¿Estos álbumes suponen un conflicto de egos?
C. J. Lo del ?versus? es como lo del boxeo. Es evidente que hay una lucha. Con Orishas la hubo. Yo les explicaba cómo es mi estilo de música y les decía que no se debe cantar mucho. En un principio había pensado en frases de Roldán, el sonero del grupo, y que el resto quedara libre. Ellos se pusieron a componer y conseguí que no hicieran mucho rap, y ellos, que yo lo aceptara si surgía.
T. ¿Cómo elegiste los colaboradores?
C. J. Escogí voces distintas, que yo no hubiera utilizado prácticamente nunca. Me gusta ver cómo las voces calientan la electrónica.
T. En Mr. Dabada canta hasta tu padre.
C. J. Mis padres están separados, y mi padre vive en Cádiz, en un chalet chiquitín. Siempre que yo llegaba con el coche oía muy buena música a todo volumen, desde haitiana a soul o funky, que le encanta. Cuando estábamos en casa, se metía en la cocina y cantaba. En la primera versión de Mr. Dabada, la parte que interpreta mi padre la hice yo y quedó muy cortita. De golpe pensé: ?Me voy a Cádiz agrabar a mi padre?. Él no había entrado nunca en un estudio, así que fui con los amigos de fin de semana y nos metimos todos a grabar. De repente le digo: ?Tienes que cantar esto?, se arrancó? Y si yo flipaba cuando le oía en la cocina, ante un micro se nos caía la baba a todos. Si mi padre se dedicara ahora al soul se iría con los grandes.
T. Como productor, eliges artistas tan dispares como Fangoria y Marta Sánchez.
C. J. Es la salsa de la vida. Para mí son todos grandes artistas. Tal vez no les oiría en casa, pero si hay algo que me gusta es hacer muchísimas cosas. Imagínate que tienes 18 años y tienes como afición hacer maquetas y te llaman de Hollywood para hacer las de La guerra de las galaxias. Flipas. Encima, te llaman después para otras maquetas. Es tu hobby y te das cuenta de que lo puedes transmitir a todo el mundo. Es como hacer de mi hobby un superorgasmo. A mí me pasa: curro en mi afición y además hago mis discos. No quepo en mí de gozo por todas las cosas buenas que me están pasando, como poder trabajar con tanta gente. ¿A quién no le interesa estar dos meses enteros hablando con Raphael?












