El ritmo a pedales
'Que el ritmo no pare' de Patricia Manterola es la canción oficial de la Vuelta España 2002. Recuperamos la entrevista que la mexicana ofreció en julio a <b>40 Magazine</b>. Por <b>Rafael Pontes</b>
El ritmo no puede parar. Con ella es prácticamente imposible. El ritmo del cuerpo, el ritmo de la música y ahora también el ritmo del pedaleo. El éxito de Patricia Manterola ya comienza a materializarse en datos objetivos: Este verano protagoniza la sintonía oficial de la Vuelta Ciclista a España, una de las bazas promocionales más importantes del mercado nacional. Si el año pasado era Pastora Soler la que dedicaba aquello de Corazón congelado a los ciclistas, esta vez será Que el ritmo no pare, con la Manterola a la cabeza. "Se trata de una vía de exposición muy fuerte", dice ella, "tanto que puede ser hasta un arma de doble filo, pero estoy tranquila". La Manterola, además, está orgullosa de haberse impuesto a otros cantantes "de tanto renombre que me asusta" para cantarles a los ciclistas durante el verano. "Ya algún verano estuve con mi marido por España y vi que todo estaba centrado en la Vuelta. Él y yo somos muy aficionados a montar en bici", dice.
Por eso la artista mexicana ha pasado unas semanas en España: promoción, entrevistas, actuaciones en televisión y la grabación tanto del spot de la Vuelta Ciclista a España como de su nuevo single, Ojos negros: "Ahora vengo fuerte con este nuevo tema, para que de verdad el ritmo no pare".
Que el ritmo no pare es tu sexto disco en solitario, pero el primero que se edita en España. ¿Es un punto y aparte en tu carrera o sigue el estilo de tus cinco trabajos anteriores?
LOS40
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Patricia Manterola Con este disco estoy entusiasmada porque es una reunión de todo, un disco muy variado, trabajado y logrado. Desde que empecé a los 8 años ?fue en una comedia musical titulada Anita la Huerfanita?, luego con Garibaldi y más tarde en solitario, me ha gustado siempre la música pop. Y en general, eso es lo que he hecho. Lo que sí es verdad es que mis anteriores discos eran más cargados a la balada, y con éste disco he trabajado mucho el ritmo sin olvidar lo que he hecho hasta ahora. En eso también han estado ayudándome mis productores, como Marco Flores o Estéfano, al que conocen bien en España. Sobre todo, siempre he tenido muy claro que no quería ser una artista con un buen tema de salida para que el que compre el disco se encuentre luego mierda. En este disco, por ejemplo, hay al menos siete u ocho temas que podrían ser hits perfectamente. Eso sí que me ha preocupado siempre.
Has sido la protagonista de varias teleseries mejicanas con las que te han podido ver en medio mundo. ¿Interpretar una balada es como estar en mitad de una telenovela?
P. M. Por supuesto, todo en el arte es interpretación. En la música, hasta los temas con más ritmo se interpretan, se les da vida, porque la letra y la música ya la tienen, luego hay que dotarlas de alma. Es cierto que los temas lentos se prestan más, porque yo tengo algunas baladas que son de cortarse las venas, como Quiero que quieras volver, escrita por Estéfano. Soy muy apasionada, para todo, y como es lógico para mi trabajo no podía ser menos. Además, lo que nos une a las distintas artes es el sentimiento, que se puede canalizar de muchas maneras. Una emoción que no te pertenece tienes que hacerla creíble. Eso es actuar, por ejemplo, en una telenovela, pero en la música es igual.
Tu club de fans te sigue como a un ídolo por encima de nuevas modas y tendencias (www.patriciamanterolafans.com), y te definen como joven, encantadora, bella, sexy y atrevida. ¿Por qué esto último?
P. M. Sobre todo se refieren a atrevida de tenaz, de no asustarme ante nuevos retos e incluso imponérmelos. Como se dice en México: aventada. Si hay que tirarse a un río para lograr algo positivo, lo hago.
Además de esta plenitud física y artística, estás casada desde hace muchos años con Javier, un chico que también perteneció a Garibaldi, así que será tan guapo, joven y atractivo como tú. ¿La perfección es algo cercano a tu estado actual?
P. M. La verdad es que yo, más que perfecta, me siento bendecida. Desde hace años tengo mucho más de lo que haya pedido nunca. En estos momentos, con este asalto al panorama europeo después de triunfar en Sudamérica, estoy atravesando uno de los momentos más plenos de mi carrera. No soy perfecta ni me siento así, pero sí estoy plena.
Muchos artistas con cuerpos y rostros como el tuyo acaban en un momento u otro renegando de la etiqueta de sex symbol que ellos mismos han fomentado. Sin embargo, creo que tú lo llevas muy a gala.
P. M. Me saco provecho, me gusta verme bien y que me vean bien. Estoy muy metida en el ejercicio, y eso también ayuda. He crecido con mi edad, no reniego de ella en ningún momento [actualmente acaba de cumplir 30 años] y seré consecuente con lo que vaya pasando en mi vida y en mi cuerpo. Cuando algunas cosas se vayan cayendo con los años también lo llevaré bien, y me sentiré orgullosa de mis canas cuando las tenga. Entonces, apareceré acorde con mi edad. Para que el que lo vea pueda pensar que vaya mujerón de 60 años que es Patricia Manterola.
En este disco hay temas en inglés, otros en español pero también otros en los que hay partes de un mismo tema en los dos idiomas. ¿Cuál fue el motivo de esta mezcla?
P. M. Nací en Ciudad de México, y mi primera lengua es el castellano, eso está claro. Pero actualmente vivo en Miami, quizá la ciudad más latina de todo Estados Unidos. Allí, se habla spanglish. En una conversación entre amigos, en un comercio, en lo que sea, se empieza hablando en español y acabas en inglés, o al revés. Hemos querido aprovechar ese sistema bilingüe tan llamativo en el disco. Que el ritmo no pare es un trabajo muy transparente, y como está cantado es una prueba más de ello.
¿Tus temas se escriben en español y se traducen al inglés o al revés?
P. M. Siempre depende del caso. En este disco, por ejemplo, Take my heart se escribió en inglés y luego se tradujo al castellano, pero porque la melodía lo propiciaba. Hay otro caso, Libre, en el que no había forma de traducir al inglés la idea de la letra en español, así que le entregué la melodía a un compositor para que creara una letra nueva, que no tuvieran nada que ver. No hay reglas, siempre depende la canción y del mensaje.
Y lo de distorsionar tu voz en el single, ¿cómo surgió?
P. M. Fue idea de Estéfano. Quiso darle ese toque distinto, y a mí me gustó cómo quedó. Es novedoso, distinto, pero sólo se hizo en Que el ritmo no pare. En el resto del disco mi voz es limpia como el agua.
Si no tuvieras más remedio que decidirte por una sóla de las facetas en las que te mueves (cantante, actriz y modelo), ¿de cuál de ellas crees que vivirías mejor?
P. M. ¡No me pongas en el aprieto de elegir, mi amor! Esta carrera está llena de altibajos, por lo que espero que no haya nadie que se meta en este mundo por dinero. Hoy estás con lo justo para vivir, mañana hay mucho trabajo y vives como una reina y pasado vuelve a irte regular y no tienes ni para pagar la gasolina del auto. Te mentiría si no te dijera que me gusta vivir bien, un buen vino y tener un buen coche, pero también te digo que los que nos dedicamos a esto no es por dinero. Respondiendo a tu pregunta, te diría que todo depende del momento en que me lo preguntaras o, en su defecto, del momento en que tuviera que decidirlo. Al día de hoy diría que la música, porque es el mundo que más satisfacciones me está dando y en el que atravieso un momento de plenitud muy lindo. Pero si me lo hubieses preguntado hace un par de años, cuando estuve dos meses en Japón rodando una película (se llamó City of Lost Souls, dirigida por Takeshi Milke), te habría dicho que el cine. Pero bueno, hoy mi vida es la música.
Desde que tenías 8 años estás volcada en tu profesión y prácticamente toda tu vida ha sido pública. Hasta tu boda fue retransmitida en directo por televisión. ¿No ha llegado a cansarte nunca esta exposición pública tan fuerte?
P. M. Hay días en que me pasan cosas que sí me gustaría que se hubieran quedado sólo para mí y para nadie más, pero hay otras que son públicas casi por lógica. Una de ellas fue mi boda. Javier y yo nos conocimos en Garibaldi, y todos nuestros fans fueron creciendo con nosotros mientras, a la vez, crecía nuestro amor. Es lógico que los fans quisieran ver el culmen de esa relación, que fue la boda en la Catedral de México. Lo compartí con todos ellos y no me arrepiento. Mientras me casaba, casi 3.000 personas nos mandaban toda su energía desde los accesos a la Iglesia. Pero sólo se transmitió el acto religioso, porque en el convite tenía pensado despendolarme y eso no está bien si sabes que se está emitiendo por televisión. ¡Y vaya si me despendolé!
Hubo un tiempo en que Daniela Romo y Yuri triunfaban en España, pero luego hubo una etapa de sequía que terminó hace pocos años, con la explosión de Luis Miguel y el éxito en España de Chayanne, Paulina Rubio, Ricky Martin... Además del famoso boom latino, ¿por qué tanto tiempo en recoger los sonidos de aquellos lares?
P. M. No te sabría responder, pero mi sensibilidad ha sido siempre la de hacer mi música como yo quería e intentar, por supuesto, que gustase a cuanta más gente mejor. Yo también había escuchado que los artistas latinoamericanos están viviendo un gran momento en España desde hace pocos años... Yo lo puedo atribuir a la explosión de los medios de comunicación a nivel internacional. Hace diez años, a Europa sólo llegaba Gloria Estefan y el que quisiera saber más, tenía que esperar a que se lo llevase alguien, llámese un amigo o una disquera. Pero ahora es diferente, conoces a un artista y con un sólo click puedes tener prácticamente su discografía en tu ordenador. Las opciones son mucho más amplias, las compañías se han dado cuenta y una cosa va detrás de otra.
Y al contrario debe suceder lo mismo...
P. M. Eso te iba a decir, que el tema es recíproco. Los músicos españoles empiezan a sonar con más fuerza que antes, al menos en México. Talento ha habido a ambos lados del charco siempre, pero ahora lo estamos sabiendo de los que tenemos más lejos. Por ejemplo, a La Oreja de Van Gogh le ha ido bien por allá, y Estopa se ha convertido en todo un fenómeno en México. ¡No sabes lo que se conoce la gente eso de La raja de tu falda!
Y aquí en España, lo que suena a rabiar, sobre todo si hay ciclistas de por medio, es Que el ritmo no pare. Este verano pasará temporadas importantes en nuestro país ("ya me han dicho que no haga topless, que en España estás en la portada de una revista al día siguiente", dice) y dará buena cuenta de ese ritmo. Su ritmo.












