Un tónico amargo que alivia
El tremendo rock que surge de las entrañas de la voz Dean Wareham y las guitarras de su banda Luna fluyó en la presentación de su último álbum <i>Romantica</i> en Madrid
La inmensa luna que sobrevolaba Madrid ayer fue un magnífico presagio de lo que la banda norteamericana Luna iba a regalar en la sala Arena. Algo grande una vez más. El concierto comenzó tranquilo. Un huidizo Dean Warehan al frente y los suyos desgranaron muchos de los temas que hacen de su último álbum Romantica una pieza soberbia (Lovedust, Swedish fish, Weird and Woozy, Black champagne, ...). Comenzó con su voz grave, tremenda, por encima de su guitarra y la de Sean Eden, por encima del estoico Lee Wall, en la batería (tocada en este tramo del concierto con unas semi escobillas para suavizar los golpes).
Y comenzó acompañado de la nueva bajista del grupo, la guapísima Britta Phillips, que extrayendo a su instrumento unas líneas melódicas y rítmicas a la par, hace que Luna potencie una de sus mayores influencias. Las parejas Gainsburg-Bargot y Hazlewood-Sinatra tienen unos ?sui generis? herederos en Warehan-Phillips (estupenda i>Mermaid eyes, pero se echó en falta Bonnie & Clyde).
Así, Luna volvió a España un año más para no defraudar, sino para reivindicar que artistas como ellos, como Steve Wynn, Frank Black o el olvidado Russ Tolman, tienen todavía muchos seguidores a los que aliviar periódicamente. Luna, además, ya tiene nuevo álbum en la calle, Close cover before striking, un mini LP con 5 temas nuevos, 2 versiones (Kraftwerk y Rolling Stones) y dos vídeos.
LOS40
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