Biografía Nick Cave & The Bad Seeds
Considerado desde sus primeros días como un autor maldito, peligroso para el gran público, <b>Nick Cave</b> ha demostrado después de más 25 años sobre las tablas, once discos de estudio con su banda <b>The Bad Seeds</b>
Considerado desde sus primeros días como un autor maldito, peligroso para el gran público, Nick Cave ha demostrado después de más 25 años sobre las tablas, once discos de estudio con su banda The Bad Seeds, proyectos en solitario ligados a la escritura y el cine ?con importantes títulos a sus espaldas en ambas disciplinas? y colaboraciones varias que es uno de los artistas con mayúsculas de las dos últimas décadas. Nick Cave, además, ha tenido la audacia de saber llevar su carrera hasta un punto (el actual) de reconocimiento, tanto en ventas como en crítica, que le ha alejado de sus primeros años malditos, arrastrando al público fiel que nunca le ha abandonando y llegando a nuevas generaciones de adictos a la buena música.
Porque junto a un universo muy singular, tortuoso, dramático y lleno de belleza, Nick Cave siempre ha sido considerado un gran letrista y un gran autor de canciones. Canciones con mayúsculas, que empezó a componer en su Australia natal a finales de los años setenta con su primera banda The Birthday Party, de la que ya formaba parte su inseparable Mick Harvey. Después de varios álbumes, una actitud punk y un deseo de explorar el lado oscuro del alma, Nick Cave y Mick Harvey comenzaron a forjar la leyenda en la que se convertirían con Nick Cave & The Bad Seeds, ayudados en su primera formación por el también inseparable Blixa Bargeld, alemán que aún mantiene en activo a Einstürzende Neubauten (quizás el grupo experimental que ha logrado más éxito en las dos últimas decadas) y por Barry Adamson, ex bajista de Magazine y en la actualidad con una carrera en solitario que incluye bandas sonoras cinematográficas.
Las Malas Semillas se convertirían con el tiempo en un supergrupo, formado por artistas que mantenían sus propias carreras alejados de la banda en una ramificación de bandas, todas ellas alejadas del éxito pero que compartían una calidad musical poco frecuente en la música independiente. Entre ellas, Einstürzende Neubauten, Anita Lane, These Inmortal Souls o Crime & The City Solution.
LOS40
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La carrera discográfica de Nick Cave And The Bad Seeds está marcada por dos puntos de inflexión que la separa en tres grandes etapas. En la primera, que comienza con la grabación de su disco debú From her to eternity (1984), se comienzan a ver las obsesiones de Nick Cave, los grandes temas de los que nunca se ha separado: la muerte, la religión (La Biblia continúa siendo su libro de cabecera), el amor y la violencia. Todo ello acompañado por una pasión musical que bebe directamente del blues, el rock, el gospel, bajo su peculiar visión artística y literaria de la vida.
En los dos años posteriores grabaría otros tres álbumes The firstborn is dead (1985), Kicking against the pricks (1986) y Your funeral... my trial(1986). Albumes en los que ya fuera a través de versiones (In the Ghetto de Elvis Presley; The Singer que llegó a nº 1 en las listas independientes británicas aupando al disco de versiones Kicking against the pricks (1986) a una fama inusitada), o ya fuera a través de composiciones propias como Tupelo, Wanted Man o The Carny.
También en esta fecha comenzó la leyenda que ha acompañado a Cave hasta la fecha, la de su gran amor por la heroína, además de comenzar a colaborar en proyectos cinematográficos, tanto en la composición de bandas sonoras, como interpretando pequeños pero impactantes papeles. En 1987 apareció en el filme de su amigo y colaborador Wim Wenders en la película Wings of desire.
El primer punto de inflexión de Nick Cave And The Bad Seeds es el álbum Tender prey (1988), que incluía una de sus grandes composiciones: The mercy seat. Una canción sin estribillo, que hipnóticamente repetía una letanía que crecia y crecía sin fin y de la que tus oídos nunca podían escapar. Le seguirían los mejores álbumes de su carrera, en los que la música comenzaba a serenarse con la incorporación de más instrumentos a la banda: The good son (1990), con las insuperables The ship song, the weeping song o The good son; Henry's dream (1992), que contenía joyas como Papa won?t leave you Henry, Jack the Ripper y Straight to you ; y que culminó con el álbum de 1994 Let love in y sus preciosas Do you love me?, Jangling Jack y Let love in.
Esta etapa coincide con la publicación de dos libros de Nick Cave: King ink de 1988, que recopilaban poesía, letras de canciones y prosa; y And the saw view the angel, su primera novela en 1989, y de la banda sonora del filme de culto Ghost of the civil dead (1989), junto a Bargeld y Harvey.
El segundo punto de inflexión en la carrera de Nick Cave, ya cercano a un publico más numeroso e incondicional, debido en parte a uno de los mejores directos que se pueden contemplar, coincide con la grabación un par de duetos que formaron parte de su siguiente álbum Murder ballads (1996). En Where the wild roses grow seducía a su compariota Kylie Minogue, en el momento en el que la bella artista comenzaba a separarse de pasado de estrella adolescente. Y en Henry Lee se morreaba junto a su par femenino PJ Harvey, cuya existencia musical no se entendería sin la presencia de tipos como Nick Cave o Mick Harvey.
A partir de aquí y hasta la actualidad, Nick Cave And The Bad Seeds comenzaron una etapa más sosegada musicalmente, más sutil, menos ruidosa y que termina en el momento actual de la banda y su nuevo álbum Nocturama (2003). Estos últimos años han coincidido con la incorporación de un numeroso público al fiel seguidor de las Malas Semillas. Los discos The boatman?s call (1997), con un desnudo Cave casi sólo con su piano componiendo la canción más triste de su carrera, la sin par Into my arms; y No more shall we part (2001) han acabado por situar a Nick Cave And The Bad Seeds en el olimpo de los grandes compositores y las grandes bandas, capaces de superar sus propios estereotipos y dejar uno de los legados musicales más singular y bello de las últimas décadas de la música popular.
Javier Moya (www.los40.com)












