Viento gaditano
El ex alumno de <i>Operación Triunfo</i> debuta con un álbum homónimo en el que predominan las canciones compuestas por él
JUVENTUD, ILUSION, CREATIVIDAD y muchas ganas de trabajar son sus avales. A sus 23 años ya ha conseguido su sueño: grabar un disco. Porque su sueño era editar sus canciones, lo que venga después es un regalo, como la sensación de subirse a un escenario ante miles de personas, como ya está haciendo en la gira conjunta con sus otros compañeros de la academia. Su mirada transmite sinceridad y transparencia, sus ademanes son amables, respetuosos y denotan sencillez, que es lo que le hace falta para mantener los pies en la tierra después de un cambio tan brusco en su vida. De conversación fácil y palabras educadas, se presta a la entrevista con 40 Magazine sonriente y amable, para contarnos cómo vive estos momentos previos a la salida de su álbum al mercado.
?Sólo por los títulos de los temas del disco parece que estés en un momento melancólico, ¿es así?
?[risas] No, no estoy melancólico. Dos de los temas del disco están compuestos antes de entrar en la academia, hay otro par que no son míos y el resto sí son nuevos. Lo de los títulos no tiene nada que ver, porque la música es muy variada, aunque sí soy romántico. Además, hay un tema compuesto entre el productor y Antonio Orozco, y una versión.
LOS40
LOS40
?¿Cuándo compusiste los temas nuevos?, ¿al terminar OT?
?Sí, en cuanto salí de la academia, mientras hacía la promoción del single, me concentré en componer canciones y grabar maquetas. No tuve mucho tiempo porque la promoción fue dura y tuve que rascar horas para ir al estudio a grabar las canciones en maqueta, sobre todo por las noches. Es una presión porque tienes una fecha para entregar el trabajo, pero yo desde que era pequeño siempre he trabajado mejor bajo presión. A mí me gustan las canciones y creo que están bien trabajadas, aunque no he tenido demasiado tiempo para prepararlas.
?¿Elegiste tú esos temas que ya tenías compuestos para que entraran en el disco?
?Lo elegimos entre la compañía, el productor y yo. Podrían haber sido dos, cuatro o ninguno, pero pensamos que estos dos tenían que entrar. Yo presenté bastantes de los muchos que tenía junto con los que acababa de terminar, los que pensé que merecían la pena.
?Vamos a hablar de algunos temas, como Maldita mi suerte.
?Éste lo compuse nada más terminar el programa. No se refiere a mí, que luego la gente cree que todo lo que cuento es autobiográfico. Además, el título impresiona más de lo que en realidad es luego la canción. Habla de un amor imposible, de un chico que se enamora de alguien que no puede tener.
?Otro tema: Yo que perdí.
?La letra dice 'yo que perdí por encapricharme de ti'. No es tan fácil hablar de lo que escribes. También habla del amor.
?Aquí me quedé.
?Habla de echar de menos a una persona, de resignación.
?Perdóname.
?Es mi favorita porque está dedicada a mi guitarra. La compuse cuando me fui a Barcelona a trabajar porque me centré tanto en eso que me olvidé de componer y de tocar la guitarra. Un día la cogí, después de un año, y decidí dedicarle una canción a mi guitarra porque la tocaba y parecía que no me respondía, como si estuviera enfadada.
?A silencios ahogados.
?[sonríe] Ésta se va a conocer como Gritos porque es la letra del estribillo [canta ese trozo de la canción]: 'grito silencios ahogados porque mi alma se vuelve loca por esas guerras contra tu boca'. Y habla de mí... de que estoy enamorado, de mi amuleto y de otras cosas importantes para mí. Me salió muy rápidamente y luego me sentí muy bien. Yo no me puedo desahogar llorando, y me gustaría porque a veces voy notando el nudo en la garganta, pero ahí se queda. Me desahogo componiendo o cantando, o corriendo, con cosas muy activas. (ríe) Me vendría bien algo más pasivo, para quitarme la actividad que ya llevo encima.
Y seguimos charlando de sus canciones, del ?subidón que da subir a un escenario?, de la ilusión que siente, del productor que siempre le apoyó, y de su colega Antonio Orozco, que participa en el disco. Mucho trabajo, y mucha suerte.












