Mucho mejor hace cinco lustros
Han pasado más de 25 años desde que Blondie, con Debbie Harry al frente, lanzara su primer álbum, en la era post-punk, en pleno amanecer de las nuevas olas, con protagonismo de las canciones más simples, con la esperanza de haber conseguido enterrar para siempre a los viejos dinosaurios. Recordamos a Debbie, tan sensual e inalcanzable como una Marilyn de la escena rockera. Pero, cinco lustros después, aunque el presente sonoro parece un clónico del original, algo nos dice, quizá el instinto, que ya no hay nada que rascar. La blondie que todos deseamos se ha dejado el morbo por el camino y ahora sólo juega a amante que finge que somos perfectos. O sea, como una muñeca hinchable, pero digital.












