Forajidos vs. hermanos medianos
Lleno absoluto para ver un gran concierto con dos propuestas diferentes, pero basadas en las guitarras y la melodía
Llenazo absoluto de público talludo para asistir ayer en Madrid a dos propuestas musicales, unidas por el rock de calidad pero alejadas entre sí por el estilo. Abrieron la velada, organizada por la revista musical Mondonosoro, los australianos You Am I, capitaneados por un chispeante Tim Rodgers. Transformados en cuarteto, les dió tiempo a ofrecer las dos caras de su carrera. Una primera y mejor, basada en el repertorio del álbum Hourly, daily (1997) y sus vigorosas gemas pop. Y una segunda, a la que no ayudó el horrible sonido de la sala según dónde estuvieras situado, en la que predominó el sonido de guitarras sobre la melodía. Una pena para You Am I haber sido el hermano mediano del rock australiano. No disfrutarán del éxito de los hermanos pequeños y mimados como Jet, The Vines y compañía; ni la superioridad del hermano mayor como a The Saints, The New Christs o Hoodoo Gurus.
You Am I abonó la tierra para que creciera el rock con raíces americano de Cracker. La banda, con David Lowery y Johnny Hickman al frente, una sección rítmica de lujo y el acompañamiento del teclista-acordeonista Kenny Margolis, dió una lección magistral de lo que es un concierto de rock & roll ante un público enfervorizado que les hizo salir dos veces al escenario e interpretar siete canciones más en los bises. Aunque su reciente visita al festival Azkena Rock les ha ayudado, Cracker camina y lleva consigo al aficionado al rock de toda la vida, ajeno a modas, que disfruta del rock americano de siempre, de garito y cervezas. Canciones en ocasiones cercanas al tex-mex, melodías que les pueden acercar a Weezer o simplemente una versión del Victoria de los Kinks. Una gozada, avalada por seis álbumes, que repasaron sin omisión. La banda que en el salvaje oeste hubiera gustado a los forajidos.












