Esquizofrenia musical
La puesta de largo de los británicos Boedekka es todo un ejercicio de retrofuturismo, un intento de reproducir el sonido vanguardista de las bandas de finales de los sesenta y principios de los setenta que sacaron a la música pop de sus encorsetadas estructuras. The piper, the devil,the poet & the priest es un álbum plagado de trabajados arreglos, sintetizadores, loops y hasta sitares, cuya mezcla da como resultado un conjunto de canciones esquizofrénicas donde se dan la mano folk, electrónica y progresiones psicodélicas. Es esta mezcla el punto fuerte de la banda, pero pierden el rumbo cuando se ofuscan en la creación de ambientes y texturas y en una experimentalidad que parece forzada, como si buscaran desesperadamente sonar originales por encima de cualquier otro objetivo. Al fin y al cabo no están tan lejos de lo que hacen otras bandas contemporáneas como Super Furry Animals o Primal Scream. El grupo gana enteros cuando tira hacia canciones más clásicas donde priman la melodía y los ritmos bailables. El primer single Carnival of the antichrist, o Devil on my back, se pegan al cerebro como un chicle a tu zapato, pero tras varias escuchas se convierten en lo poco salvable de un disco donde más allá del envoltorio musical es difícil sacar algo interesante.












