Alex de la Iglesia regresa a la pantalla con 'Crimen ferpecto'
La cinta se proyectará en el Festival de Toronto, mientras que <i>800 balas</i> se estrenará en N. Y., Los Angeles y Miami
En esta misma línea, el director de títulos como Acción mutante, Perdita Durango, La comunidad y 800 balas reconoció que Crimen ferpecto es "una gran bofetada a ese tipo de gente que se cree que puede triunfar, que tienen una meta, que creen en la leche de soja...", a la vez que subrayó que "todos los que triunfan tienen el inconveniente de ser un poco payasos". "El mensaje es que no todos podemos ser encantadores", apostillo.
De esta forma, Crimen ferpecto cuenta la historia de Rafael (Toledo), un tipo seductor y ambicioso que aspira a convertirse en el nuevo Jefe de Planta de un centro comercial. Don Antonio (Varela) se hace con el cargo y muere accidentalmente tras una discusión acalorada con Rafael. El único testigo del crimen es Lourdes, una dependienta horrorosa y obsesiva que le chantajea para que se convierta en su amante, marido y esclavo.
"Los dos protagonistas de la película tratan de agradar en todo momento y entrar en ese mundo perfecto al que nunca llegarán porque el mundo de anuncio no existe", explicó De la Iglesia, quien se quejó de que cada día, a través de los medios de comunicación y la televisión, "se nos exige que seamos encantadores, que no cometamos errores ni pecados".
LOS40
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Y para este director "esta exigencia de honestidad es ficticia, porque todos tenemos fisuras, y siempre va a haber errores que te convertirán en humano". "Pedir esa perfección genera locura, y la sensación de que todo lo que nos rodea nos define es un crimen social", añadió De la Iglesia sobre muchas de las cosas que critica en Crimen ferpecto, aunque también quiso dejar clero que ninguna de sus películas son "evangelios de comportamiento".
Aún así, no tuvo problemas en afirmar que comparte muchas de las actitudes que se cuestionan en la cinta. "Me interesan todos los pecados de los que participo. Soy ambicioso, celoso, envidioso, etc... Estoy torturado por mil malos sentimientos y me purifico contándolo en mis películas", manifestó el responsable de un título muy cercano a La comunidad y en el que vuelve a utilizar el humor más negro, contando las cosas "con rabia y venganza".
En este sentido, De la Iglesia apuntó que para poder trabajar el humor blanco tendría que creérselo, "ser un tipo optimista, que creyera en la humanidad y en el amor". "Sin embargo, yo estoy aterrado con el mundo que nos rodea, tengo una visión objetiva de la realidad y se que tengo una forma de escapar, que es a través del cine", reiteró un "muy técnico", al que se le gusta "el ejercicio de rodar".
Por otra parte, este director indicó que lo más importante de la película es la química entre Guillermo Toledo y Mónica Cervera. "Ella es un descubrimiento internacional que va a cambiar el cine, que tiene unos ojos que no son normales; y él ya sabia que era gracioso, pero aquí ha dado lo mejor de sí mismo. Esta es una película de pareja", dijo, a la vez que aseguró que quería contar con Varela desde que gravó La comunidad.
Sobre los grandes almacenes en que se desarrolla Crimen ferpecto, De la Iglesia señaló que es "hiperconsumista", por lo que aquí vuelve a reírse de algo que le gusta. "Cuando tengo un disgusto me compro 30 DVD's y me siento mucho mejor. Jorge Guerricaechevarría (guionista de sus películas) y yo íbamos mucho a los grandes almacenes y nos pasábamos allí horas. Lo que más nos gustaba era las habitaciones, en la planta de muebles, porque allí te venden un sueño inhumano porque desde el momento en que entre un hombre allí lo destruye", relató.
Finalmente, De la Iglesia (que verá como su anterior filme, titulado 800 balas, se estrena el 29 de octubre en Nueva York, Los Angeles y Miami) afirmó que tenía ganas de hacer reír a la gente, "porque tenía ganas de reírme de mí mismo y de mis paranoias, que son las de los personajes". "Todas mis películas, y esta en concreto, son un riesgo porque busco la complicidad con el espectador; y mi espectador ideal es una persona dispuesta a disfrutar riéndose de si misma", concluyó un cineasta que aún no sabe si su próximo proyecto será un encargo o una idea propia.












