Ray Charles reúne a sus amigos en su 'Genius loves company', un álbum de duetos
El disco contiene 12 canciones intrepretadas a dúo con artistas como Van Morrison, Natalie Cole o Norah Jones
"En mi carrera he grabado con muchos artistas de gran calidad, pero nunca he hecho un álbum de duetos. Esperé el tiempo adecuado para llevar a mis amigos a mi estudio y hacerlos cantar conmigo como en los viejos tiempos". Ésta es la verdadera razón de ser, en palabras del propio Ray Charles, de Genius loves company, su último álbum, que la casualidad ha querido que sea póstumo.
Éste se grabó a lo largo de un año en el estudio Charles en Los Angeles. Acompañaron al músico en su aventura algunos de los artistas más representativos del siglo XX como Van Morrison, James Taylor, Elton John, Natalie Cole, Bonnie Raitt, Willie Nelson, Gladys Knight, B.B. King o Van Morrison, así como jóvenes estrellas, como Norah Jones.
En esta joya compuesta por 12 temas, Ray Charles se adapta a los estilos de cada uno de sus invitados, al contrario de lo que suele suceder en los discos de duetos, en los que es el invitado quien se amolda a la forma de trabajar del anfitrión.
LOS40
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Elton John dijo durante la grabación del disco: "Estar en el estudio y cantar con él fue increíble. Es maravilloso trabajar con un artista que ha significado mucho para mí; fue de las mejores experiencias de mi vida". El tema que grabaron juntos Sorry seems to be de hardest word (una canción del propio Elton), es una de las estrellas del CD.
La guitarrista y cantante Bonnie Raitt fue otra de las invitadas. "Do i ever cross your mind es una de mis favoritas de su etapa country/western, creo que cantarla a dueto con él fue increíble, la hace más poderosa aún. Trabajar a su lado es uno de los momentos más importantes de mi vida", aseguró. Ambas estrellas del rhythm & blues visten al tema deforma especial aunando sonidos viejos y nuevos.
Pero mención especial merece la canción It was a very good year. En ella Willy Nelson hace una interpretación redonda, rodeado de unos arreglos orquestales que nos transportan a los años 50 y que son realmente exquisitos.
Se trata además de un documento histórico en el que queda plasmada la voz cruda y desgarrada, sentida y acogedora de uno de los genios musicales de todos los tiempos, Ray Charles.












