Shuarma: "A la gente le llegan las canciones si tú eres capaz de transmitir"

Elefantes está de plena actualidad. Somos nubes blancas es su último disco

-Somos nubes blancas es un título muy sugerente. ¿Qué queréis transmitir con él?

-Siempre nos ha gustado que cada uno interprete a su manera el título de los discos. Para nosotros tiene relación con la humildad del ser humano. A veces pensamos que todo gira alrededor de nosotros y en realidad es lo contrario. Pensamos que tenemos demasiado poder, cuando en realidad somos como nubes que estamos en el cielo y que un poquito de viento se las puede llevar en cualquier momento. Es una metáfora que habla de todo eso.

-¿Qué sensaciones estáis teniendo con el álbum?

-Estamos muy contentos con la respuesta de ventas, que ha sido muy buena, y también del público, porque la gente viene a los conciertos, se sabe las canciones y nos está demostrando muchísimo cariño.

-Da la impresión de que le habéis quitado cierta sobreproducción a las canciones, ese giro innecesario que sí había en algunos cortes de La forma de mover tus manos, vuestro anterior trabajo.

-Sí. Hemos encontrado una forma más natural de hacer las cosas. Antes nos rebuscábamos demasiado y ahora estamos muy a gusto con nosotros y lo que sale, es lo que hay. No intentamos ocultar nada. Estamos en un momento muy natural.

-¿Ha sido determinante el trabajo del productor, Joe Dworniak (Jarabe de Palo, M-Clan...), a la hora de quitar esas capas de sonido innecesarias?

-Seguro. Joe ha sido importantísimo en este disco. Sin él, el álbum sería muchísimo peor. Tiene una forma de trabajar que permite sacar lo mejor de ti. Coincidió al mismo tiempor con un momento en el que estábamos muy voluntariosos y pudimos dar lo mejor de nosotros. Por eso creo que la conjunción ha sido buenísima, muy positiva.

-Habláis en muchas canciones del amor y el desamor. Es un disco por momentos alegre, por momentos triste... ¿Sois del club de los corazones rotos?

-No, no. Nosotros tenemos mucha suerte a ese nivel. Yo creo que es un disco que habla mucho del amor, pero no tanto desde el punto de vista de la pareja. Habla del amor entre padres e hijos, entre amigos... Hace tres años tuve un hijo ?Sunna, que tiene una intervención estelar en la canción Tu estrella- y me ha permitido ir entendiendo muchas cosas. Por eso es un disco sobre el amor, pero no tanto del amor de pareja.

UN POCO DE AUTOCRITICA

-Hagamos autocrítica, ¿cuáles son los errores que veis en vuestros anteriores trabajos?

-El despiste. Por ejemplo, cuando hicimos Azul nos pilló en un momento en el que estábamos algo desorientados porque era el cambio a una multinacional, en el que todo es distinto, se trabaja y se toman muchas decisiones muy rápido, y tienes que tener muy claro dónde estás. Quizás en ese momento estábamos despistados, pero tampoco creo que sea un error. En realidad, no creo que hayamos cometido ningún error. Afortunadamente, nuestra carrera está muy bien encaminada. Sí que hay cosas que cambiaría, por ejemplo éstas que comentaba, pero también creo que han sido necesarias para llevarnos hasta dónde estamos. Sin un disco como Azul, seguramente no hubiéramos podido hacer este último. Creo que los contrapuntos también te ayudan mucho en una carrera.

-Para Carlos Ann, amigo vuestro, El hombre pez es el disco más auténtico que habéis hecho porque aún no os habíais inclinado hacia el éxito masivo. ¿Estás de acuerdo?

-Es lógico lo que dice Carlos porque tampoco conoce el pulso diario de Elefantes. Evidentemente, El hombre pez es un disco superauténtico. Vendimos 170 copias [risas]. ¡Imagínate si no es auténtico! Lo que pasa es que a medida que vas entrando en habitaciones más grandes, lujosas y pretenciosas, tienes que ir encontrando tu sitio también y haciéndote a la nueva realidad. En mi opinión, el disco más arriesgado que hemos sacado es este último porque es un álbum sin complejos, muy natural, y me parece difícil hacer un disco con esta naturalidad en los momentos que vivimos. De hecho, lo teníamos claro. Lo sacamos y si no le gusta a nadie, pues da igual, porque nos hemos quedado tan a gusto... que la salud del grupo se ve muy reforzada con algo así.

-Lo cierto es que hay un antes y un después de Azul, el disco que os produjo Bunbury. ¿Qué aportó Enrique con vistas al resultado final?

-Enrique nos abrió un montón de puertas. Gracias a él nos conoció muchísima gente, entramos a otro nivel con una multinacional, con más apoyo económico, con un grupo de gente fantástica trabajando para nosotros... Fue un trampolín para darnos a conocer y eso siempre se lo agradeceremos.

-En Azul estuvieron Jaime Urrutia, Clara Montes o el propio Bunbury echándose unos cantecitos. ¿Lo de las colaboraciones pasó a la historia?

-Es que en la época de Azul conocimos a mucha gente que decía las cosas musicalmente de una forma nueva para nosotros. Cada uno de esos personajes tiene un carácter muy especial, y entonces nos gustó mucho ponerlos en el disco para que potenciaran algún matiz. Por ejemplo, Clara Montes te llevaba a un terreno muy andaluz donde nosotros no podíamos ir. Nos ayudamos de estas voces para llegar a esos sitios, muy ambiciosos, donde no podíamos ir solos. Ahora somos mucho menos ambiciosos, somos más realistas y los invitados del disco son la novia del guitarrista, mi mujer, mi hijo y unos amigos. Ésa es nuestra realidad, estamos muy familiares, con mucha honestidad... porque falta mucha honestidad en la música actual. Se hacen muchos trabajos pensando en el público y sin pensar en tu coherencia. Y nosotros no queremos ir por ese camino.

-La doble producción de Quimi Portet y Phil Manzanera en La forma de mover tus manos, de corte experimental, mezcló sonoridades muy diferentes y pudo contribuir al despiste. Con el tiempo, ¿creéis que fue idóneo ese cóctel?

-Hemos sido un grupo despistado muchísimas veces, porque nos ha gustado probar cosas nuevas. Somos un grupo arriesgado. Sería muy fácil quedarse en una actitud y creo que en este tiempo hemos buscado algo diferente. Con Phil y con Quimi aprendimos muchísimo. Con el tiempo escucho el disco y me parece excelente. Tiene algo muy especial. Quizás porque tocamos palos muy distintos y hay un grupo más vivo e intrépido que en Azul, por ejemplo. Me gusta más. También es cierto que fue un trabajo muy difícil porque hubo que conjugar esas dos personalidades con el grupo y que todo cuadrara. Fue un aprendizaje maravilloso. Los dos han dejado huella en el grupo, tanto en lo personal como en lo profesional.

EL DIRECTO

-En directo estáis haciendo una selección muy cuidada de temas nuevos y viejos. Tal vez el concierto demanda alguna canción más. ¿Habéis preferido optar por lo bueno, si breve, dos veces bueno?

-Sabemos lo que podemos dar en directo y en qué punto se puede romper esa magia. Entonces, estamos haciendo lo mismo que en el disco: confiar en nosotros y hacer lo que creemos que tenemos que hacer como banda porque esa energía es la que llega al público. Si has hecho más largo el concierto o no, da igual. A la gente le llegan las canciones si tú eres capaz de transmitir. Y eso, afortunadamente, nos sobra.

-En los tiempos que corren no es fácil ni montar una buena gira de conciertos. ¿No sería una buena opción juntaros tres o cuatro grupos de onda similar y ofrecer conciertos en los que compartiérais gastos, público...?

R.- No sé si funcionaría pero a mí ahora mismo no me apetece. Prefiero ir sólo con el grupo y presentarnos con nuestras canciones, quizás también porque es un buen momento para la música en directo. A nosotros nos está viniendo a ver mucha gente y nos están dando cariño a raudales. En verano será distinto porque haremos una segunda gira en la que quizás sí hagamos algo con otros grupos de nuestra oficina como Amaral, Santiago Auserón... Pero ahora mismo tenemos ganas de enseñar nuestro disco como en petit comité.

- En Latinoamérica hay cierto público que está deseando que vayáis. Decía Jordi en el encuentro que tuvo en los40.com que las ventas en España no acompañan lo suficiente como para dar el salto. Con la crisis actual, ¿el obstáculo sigue ahí?

-Sí. Tanto con Azul como con La forma de mover tus manos hemos estado rozando las 50.000 copias vendidas, y ése es un motivo para que la compañía se plantee llevarte o no. El mercado está mal, las disqueras ahora sólo apuestan por cosas muy seguras. Entonces no sé qué ocurrirá con este disco. Sé que hay mucha gente allí con ganas de vernos y con ganas de que viajemos. Supongo que al final encontraremos alguna fórmula para ir.

UNA EXPERIENCIA UNICA: BUSHIDO

-Shuarma, llevas un ritmo trepidante desde Bushido, luego con la Media Luna, ahora con este nuevo disco. ¿Tantas cosas tenías dentro esperando darles salida?

-Es que me gusta mucho la música, tengo la suerte de estar bien acompañado por muchos sitios y no puedo evitar involucrarme en cualquier historia cuando están saliendo buenas canciones, ideas... Tengo suerte también de que las compañías están apoyándome y, bueno, es que tampoco sé quedarme con los brazos cruzados.

-Hablando de Bushido, ¿qué te aportaron esos 15 días encerrados en una masía con Bunbury, Carlos Ann y Morti?

-Me aportaron una experiencia única al encerrarte con tres amigos en una casa para ver qué salía. Afortunadamente, luego salió un disco y me ha gustado ver que hay un público que lo ha disfrutado mucho.

-Sin embargo, al final quedó cierto sabor agrio por alguna relación de amistad que salió malparada. ¿No es una lástima que un proceso creativo y positivo se vea salpicado con algo negativo?

-Sí, pero esto ocurre cuando te implicas y cuando tienes amigos, también es fácil que se rompan si hay una amistad que no es muy fuerte. En este caso fue con Enrique. Llevábamos tiempo arrastrando una situación incómoda y yo creo que explotó en la casa, aunque pudo haber ocurrido en cualquier otro sitio. Pero no pasa nada. No es nada importante. Hemos sido amigos, hemos dejado de serlo y, quién sabe, lo mismo algún día volvemos a serlo, o no. Desde luego yo preferiría no hacer el disco y continuar siendo amigo de mis amigos.

-¿Cuáles son los planes de Elefantes para los próximos meses?

-Estaremos tres meses de gira en España (hasta primeros de junio), después pararemos un mes para salir de nuevo a hacer conciertos en verano. Cuando terminemos, quizás salga lo de América y, de ser así, pues allí iremos.

LOS40

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