A la altura de la Alhambra
Manolo García ofrecía anoche el cuarto Básicamente 40 del año en el Auditorio de La Chumbera de Granada. Con la Alhambra como telón de fondo, el ex El Ultimo de la Fila brilló con luz propia ofreciendo un recital de canciones y sentimientos.
No podía ser de otra manera. El marco elegido para la ocasión no podría haber sido más entrañable, entre estrellas encandiladas y con la Alhambra al fondo, Los 40 Principales quiso seguir celebrando su 40 Aniversario con invitados de lujo y en un paraje inigualable. El protagonista de este cuarto Básicamente 40 del año fue nada más y nada menos que un veterano de las tablas musicales de nuestro país, Manolo García.
El que fuera 50 por ciento de El Ultimo de la Fila deslumbró ayer a las casi 300 personas presentes en el auditorio La Chumbera de Granada. Aficionados llegados desde distintos puntos de la geografía de nuestro país y acérrimos a la trayectoria musical del artista, pudieron anoche recordar y disfrutar con las 18 canciones que Manolo ofreció en forma de Básico.
"Pretenderéis que toquemos unas cancioncitas" fueron las primeras palabras que esbozaba tras la ovación inicial en su aparición al escenario. Las palmas y los aplausos fueron una constante durante todo el espectáculo lleno de vibraciones que sacudieron nuestros oídos en la ciudad de Sierra Nevada. No faltaron melodías, ritmos y letras que forman parte de nuestro subconsciente musical colectivo, canciones que salían de la garganta del solista acompañadas al son de guitarras, baterías, pianos y hasta violines.
LOS40
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Un recorrido por los temas de álbumes tan importantes como Arena en los bolsillos, Nunca el tiempo es perdido, Para que no se duerman mis sentidos o Singles, directos y sirocos. No en vano en el "mini concierto" como a él se refirió el propio Manolo García, hubo cabida para alguna que otra canción inédita como Mais, cantada en aragonés y dedicada al poeta y filósofo José Antonio Labordeta, y alguna que otra sorpresa como Llanto de pasión de su época junto a Quimi Portet.
Casi dos horas de sensaciones musicales, de poesías surcando melodías en nuestra mente y en nuestros cuerpos que algunos, precisamente, no pudieron dejar de mover durante todo el Básicamente. Halagos como "artistazo", frases de intensidad emocional como "se me ponen los pelos de gallina" se podían escuchar de boca de algunos de los allí presentes.
Se acercaba el final y era patente el reflejo de la emoción recíproca entre el artista y el público por volver a los escenarios después de casi un año. Manolo García brindó por todos y volvió a cantar dos temas clásicos, Si te vienes conmigo y Ardió mi memoria, en los que recordó que "no hay boda sin invitados". Una bonita frase para mostrar una vez más, que además de ser uno de los cantantes más importantes del panorama nacional, su sencillez y humanidad lo acompañan y ponen banda sonora, nunca mejor dicho, a su catálogo de grandes canciones.












