Sexo Fácil, Películas Tristes: Sus protagonistas nos cuentan los secretos de la película

Olvida todo lo que sabías hasta ahora sobre comedia romántica

Madrid y Buenos Aires son los dos escenarios en los que se desarrolla Sexo Fácil, Películas Tristes, el primer largometraje del argentino Alejo Flah. La primera ciudad existe en la imaginación de un escritor, Pablo (Ernesto Alterio), quien desarrolla una trama encargada en la capital española protagonizada por Víctor (Quim Gutiérrez) y Marina (Marta Etura). A los protagonistas de esta ficción dentro de la ficción les acompañan Luis (Carlos Areces) y Clara (Bárbara Santa Cruz) como los necesarios amigos divertidos de toda comedia romántica que se precie.

Sexo Fácil, Películas Tristes: Sus protagonistas nos cuentan los secretos de la película

El director hace un recorrido por este género en ocasiones tan denostado, se nutre de clichés a los que da la vuelta y lo siembra de humor para ofrecer esta película que se estrena el 24 de abril en toda España tras su paso por el Festival de Cine de Málaga. Hablamos con los cinco para que nos contarás secretos del rodaje, lo que hace al sexo fácil y cómo lo pasaron durante el rodaje.

Alejo Flah

¿Cómo surge la idea de grabar una película como esta?

La premisa fundamental es esa pregunta que yo creo que todos nos hicimos que es: “¿Por qué mi vida no es como las películas?”. A partir de ahí surge esta película de un escritor que tiene que escribir una comedia romántica en el peor romántico de su vida. La ficción se convierte entonces en una huida, un ajuste de cuentas con la realidad.

Imagino que has tenido que contestar muchas veces a esta pregunta pero, ¿qué hay de autobiográfico en todo esto?

Últimamente lo que contesto es que hay un 38,5% de autobiográfico en la película. La película misma juega con la idea de cómo uno toma cosas de su vida cotidiana y conforma algo distinto como hace el personaje de Ernesto Alterio. Tomé cosas de mi vida, de mis amigos, de gente cercana y lo transformé en algo distinto porque la ficción no maneja los mismos materiales que la realidad.

¿Por qué te decidiste por estos actores para tu película?

Porque en realidad y sin duda pensaba que eran los mejores para cada uno de los personajes y tuve la suerte de que lo quisieran hacer. Muchas veces uno sueña con tener un reparto como este sobre todo en una primera película como lo es esta.

¿Cuál es tu comedia romántica favorita?

¡Hay muchas y de muchas épocas distintas! Cuando me hacen esta pregunta últimamente contesto que Los Viajes de Sullivan, de Preston Sturges.

Marta Etura

Cuentanos, Marta, como es Marina

Pues Marina es una mujer muy apasionada con muchas ganas de disfrutar de la vida, muy valiente y muy comprometida con lo que hace y piensa. Sin darse cuenta se enamora de un hombre que resulta ser todo lo contrario, con muchos miedos a comprometerse y a la vida en general. Son dos opuestos que están escritos muy bien pues los personajes y las historias son completamente contrarios.

Eres un personaje dentro de la imaginación de otro personaje, ¿cómo se afronta el interpretar un papel así?

No hay ninguna diferencia con ningún otro papel que haya podido interpretar antes porque al final tú como personaje eres eso, un personaje, y tienes que vivir y sufrir lo que él vive. Sí es verdad que el lenguaje a través se cuenta tu historia está condicionado por esa fantasía, mucho más luminoso, colorido y bello que el que sería si se contara la historia real.

Hace nueve años compartías protagonismo también con Quim Gutiérrez en Azuloscurocasinegro, ¿cómo es trabajar con Quim? ¿Cómo ha cambiado en casi una década?

Esta película ha sido igual de maravillosa que la primera porque siempre es una gozada trabajar con Quim. Hay muchísima confianza y en realidad la hubo desde el principio porque tuvimos la enorme suerte de entendernos fenomenal desde el día que hicimos la primera prueba de Azuloscurocasinegro. Es una persona muy profesional y con una sensibilidad como yo he visto pocos actores. Hemos crecido como actores, hemos crecido como personas pero la esencia es la misma.

Carlos Areces & Bárbara Santa Cruz

¿Cómo definiríais a vuestros personajes?

Carlos: Pues Luis es el contrapunto al personaje de Víctor que interpreta Quim Gutiérrez y que es mucho más atormentado, mucho más angustiado. Luis es el contrapunto cómico que sirve para contrastar porque es más rápido, más activo.

Bárbara: Clara es una persona inquieta, alegre, extrovertida, sin miedos y luminosa y colorida, que se lanza a todo con los brazos abiertos.

Carlos, has hablado del secundario cómico que es tu papel, ¿no te da miedo a encasillarte ahí?

Pues, sinceramente, a mí lo único que me da miedo es dejar de trabajar. ¿Que si me gustaría un protagonista? Por supuesto, la única vez que he sido protagonista absoluto fue en Balada Triste de Trompeta. También me gustaría tener acceso a películas con otro tipo de registro, me gustaría probar todo con infinidad de directores para abrir el abanico y no aburrirme.

Os habéis convertido en una pareja demandada dentro del cine, ¿es fácil trabajar con un amigo o al contrario es más complicado?

C: Siempre es más fácil cuando trabajas con alguien con el que hay confianza, se pierde el elemento de incertidumbre y sorpresa.

B: Hemos trabajado juntos en Los Amantes (Pasajeros), en Museo Coconut y aquí.

C: Pero además compartimos amigos, eventos sociales, nos vemos fuera del trabajo...

Ernesto Alterio

¿Cómo has afrontado un personaje como Pablo?

Cuando me llegó el guión dije: “Alejo, ¿qué pasa? ¿Tengo que hacer de ti?” y él me contestó que no, que no era una película biográfica. Lo que hice enseguida fue fijarme en amigos guionistas que tengo. Además yo creo que ese oficio siempre te imprime un carácter distinto, especial. Es un trabajo en soledad, intelectual... También empecé a escribir para ver cómo es esa experiencia, me senté en el ordenador a ver cuántas historias se me ocurrían.

¿Nunca habías sentido curiosidad por escribir? Todos los actores terminan escribiendo algo personal.

Sí, es verdad, sí, muchos sí. A mí me ha dado por pintar, ¿sabes? Pinto. Siento que a mí se me escapa esa necesidad de expresarme más por ese lado. Es una experiencia solitaria al igual que lo es el escribir.

¿Cuánto hay de ti en Pablo?

Supongo que algo, pero yo no soy tan mental. Para mí el cuerpo y el movimiento son indispensables en mi trabajo. Al personaje le presto mi voz, mi historia y mi cuerpo. A mí no me cuesta nada imaginarme un bloqueo creativo y aplicarlo porque todos lo hemos vivido.

Quim Gutiérrez

¿Cómo has afrontado el hacer un personaje dentro de una película que está a su vez en otra película?

Pues como todas las películas, como un personaje. Sí que hay algunas decisiones de estilo, en la forma de rodar, en el cromatismo usado en ficción y en realidad... Pero como actor el personaje se plantea como uno de carne y hueso. Por muy onírico que sea el personaje para mí lo más fácil es remitirme a algo real, cuanto más real mejor.

¿Cómo nos contarías que es Víctor?

Pues es un personaje que a mí de entrada sobre el papel no me cayó muy bien. El motivo es que representa un rol de tío que a mí no me gusta nada y que es aquel que se siente representado por la frase “¿Para qué cambiar si ya estamos bien?”. Es al contrario, no tiene nada que ver, que Marina quien acepta el reto y no tiene problema a la hora de cambiar su forma de vivir y aceptar los contratiempos.

Aún así siempre acabas interpretando al buenazo que mete la pata pero rectifica algo pusilánime, ¿no te apetecería interpretar a un cabronazo?

Sin duda [se ríe]. En retrospectiva la carrera de uno siempre se hace viendo lo que a uno le ofrecen y lo que a uno le ofrecen no siempre es lo que él quería hacer. Yo me siento más ducho en el drama, el género en el que empecé a trabajar pero la industria es así.

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