Todos los años el Museo Metropolitano de Nueva York lanza una exhibición dedicado a algún campo de la moda en particular. Antes fue el punk o el malogrado diseñador Alexander McQueen y en este 2015 le tocaba el turno a la moda en China. Bajo el título Chinese Whispers: Tales of the East in Art, Film and Fashion (Susurros chinos: Cuentos del este en arte, cine y moda) las celebrities más punteras fueron citadas a última hora de la tarde para hacer su entrada triunfal en el emblemático recinto de Manhattan. 

A pesar de que el cubierto en la citada fiesta cuesta nada menos que 25000 dólares, es ya tradición que los diseñadores más demandados acudan del brazo de sus musas. Así fue el caso de Donatella Versace, quien llegó amarrada a Jennifer López, o de Jeremy Scott, quien lo hizo de la mano de su inseparable Katy Perry. Aciertos o desaciertos, como el comentado tocado de Sarah Jessica Parker de Philip Treacy, lo cierto es que el despliegue de moda fue brutal.

¿Quién ganó? Pues una vez más lo hizo el culo. Nada menos que cuatro súper estrellas decidieron acudir luciendo nalga y sin ropa interior entre las que destacó una delgadísima Beyoncé quien imaginamos que buscaba quitarse el mal sabor de boca del incidente en el ascensor que protagonizaron su marido, Jay-Z, y su hermana Solange Knowles el año pasado en la after party.

Sea como fuere lo cierto es que la amalgama de celebridades que nunca se hubieran encontrado de no ser por una ocasión como esta, los riesgos que tomaron a la hora de ataviarse, como Rihanna con un vestido que ya ha pasado a llamarse el vestido tortilla y las caras de felicidad a lo largo que pasaba la noche, atestiguan que la Met Ball Gala 2015 fue todo un éxito.


LOS40

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