Magma Room, la marca joven que tienes que conocer

Vístete a la última con esta firma tan puntera que lanza al mundo desde Madrid

Magma Room era la marca que necesitaba Madrid para todas aquellas chicas que buscan ir a la ultimísima moda sin gastarse un pastizal. Pero no solo de tendencias vive la marca que controla Belén San Julián, su creadora, sino que apuesta por un estilo personal que en este invierno nos recuerda a las pelis de Wes Anderson y a las novias de los skaters de Los Ángeles allá por los años 70. Sita en pleno centro de Madrid, además de tienda online Magma Room también dispone de tienda física por si quieres probarte y disfrutar de vestidos, jerseis, pantalones y de la ya casi famosa línea de zapatos que fue por lo que todo empezó.

Y es que Belén no era diseñadora, su formación fue Bellas Artes, pero su pasión por la moda la llevó a abrir primero una tienda de prendas vintage, La Mona Checa, junto a su hermana y después a confeccionar su calzado desde un minúsculo local en el Rastro. Finalmente se animó y se mudó a uno de los locales de Malasaña que más le gustaban de toda la vida y que anteriormente había estado ocupado por uno de esos bares de gin tonic que aparecen por el barrio como setas.

La producción de las prendas se reparte entre Corea y España, la producción es limitada y los precios son de lo más competitivo. Es complicado que te cruces con alguien por la calle que lleve la misma ropa que tú y lo que tendrás que desembolsar es un poquito más que en cualquier cadena de las que proliferan a tan solo unas calles de Pez 36, en donde se encuentra Magma Room. Además, si tienes suerte es probable que la propia Belén esté tras el mostrador y te cuenta fascinantes historias sobre dónde se inspiró o dónde encontró a sus productores, como hizo con Los 40 Principales.

Con tan solo 29 años Belén define su incursión en el mundo de la moda así: “Yo estudié Bellas Artes pero luego me picó el gusanillo por la ropa, que siempre me había gustado y empecé en el negocio completamente autodidacta, ensayo y error”. Según nos cuenta “había un hueco y hacía falta ropa distinta, puedes encontrar ropa semejante pero no es el mismo precio ni tan exclusivo. Hay cosas que no son de mi marca pero tienen un valor estético que a mí me flipa”.

Esta joven empresaria dedica prácticamente todo el tiempo que tiene a Magma Room, busca, elige, dibuja, lleva a producción y finalmente encuentra en su tienda lo que puede, dentro de sus posibilidades, ofrecer a un público cada vez más numeroso. Huyendo de las producciones masivas su amor por Seúl y por los creadores que allí encuentra hace que muchas de las prendas de Magma Room se puedan encontrar en la capital de Corea del Sur, pero de casualidad. Belén insiste en que parte de su magia está en las tiradas tan pequeñas que se curra.

Las fuentes de inspiración parece que son siempre las mismas, salvo cuatro que se salen de la norma y te cobran unos precios desorbitados, el resto sigue siempre el mismo patrón. Yo intento hacer un trabajo de búsqueda de referencias que no son obvias” nos cuenta Belén cuando le preguntamos acerca del proceso creativo dentro de su firma. La pasión de esta diseñadora son sus zapatos y habla de ellos prácticamente como si fueran parte de la familia. Algunos los imprime en 3D, otros los realiza con materiales veganos: “La mayor parte de los zapatos los producimos en España aunque la innovación en ocasiones me ha llevado a buscar proveedores fuera que se atrevan a innovar y a hacer realidad mis ideas, pero siempre tiramos al producto nacional”.

Este invierno Magma Room mezcla mochilas futuristas y ochenteras con abrigos folk, calcetines de inspiración manga, bolsos de fiesta de lo más chulos y monster shoes para señoritas. De ropa de chico Belén no quiere ni oír hablar pero oye, nunca se sabe. Por el momento puedes encontrarla en su web y en la calle del Pez 36. Por si buscas algo diferente y te apetece arriesgarte a la hora de vestir.

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