Attack on Titan, el videojuego

El motor de Dinasty Warriors trae algo nuevo y diferente

Attack on Titans

¿Quién me iba a decir a mí que el motor y la gente responsable de Dinasty Warriors se sacaría de la manga el juego de Attack on Titan? Y así ha sido, y bien que han hecho.

Si alguien no conoce Attack on Titan a estas alturas, tenemos un problema. En primer lugar es imprescindible que esa persona adquiera una conexión a internet para volver a conectar con el mundo real; una vez dado ese primer paso, echar un vistazo a la serie sería la aproximación natural para poder dar el salto al videojuego sin haber arruinado por completo la experiencia (porque el juego sigue la serie a pies juntillas).

Para no decir demasiado, hablaremos de que la humanidad está "contenida" por unos seres de entre 3 y 15 metros conocidos como "titanes". Entre los titanes y los humanos hay tres muros de contención y no siempre funcionan. Eren Jaeger (el prota) pierde a su madre a causa de una incursión titánica y a partir de ahí decide que quiere formar parte de la fuerza de defensa encargada de luchar contra la amenaza. No contamos más porque es destripar; pero sí avanzamos que en el juego controlareis a Eren, a muchos compañeros de cuadrilla (con los mismos controles) y, ¿porque no? También os meteréis en la piel de algún titán... ahí lo dejamos.

Con el mando en las manos empieza algo raro; te enseñan a usar los garfios para desplazarte por las alturas y al principio dudas, pero en cuestión de minutos estás moviéndote como un pajarito por las alturas y cercenando miembros a titanes como si llevaras haciéndolo toda la vida. Y eso es que funciona.

Los titanes tienen sus puntos débiles y un sistema de target que funciona de maravilla os permitirá centrar el foco en esas partes y desplazaros en torno a ellas hasta que el ataque parezca oportuno. Algunas de esas partes esconden materiales así que, a veces será mejor no buscar la caída del titán de forma inmediata y entreteneros para recolectar algo de material que luego os permita mejorar las cuchillas o el sistema de poleas en el campamento (que se puede mejorar y hay que reparar o reemplazar en combate con recambios).

En campamento funciona como un Dinasty; después de cada misión tendréis a vuestro alcance la tienda para mejorar vuestro equipamiento, otra para comprar y vender materiales y conversaciones con vuestro equipo, que una de ellas será el puente a la siguiente misión.

Las misiones también siguen el patrón "Dinasty"; pueden comenzar de una forma clara pero irán surgiendo objetivos (principales y secundarios) o la llamada de socorro de algún compañero que tendremos que atender si no queremos que todo se convierta en un absoluto "Fail".

Quizás, la única pega resida en las secuencias de video que, en ocasiones, se antojan un pelín "cutronas". Con la animación que tiene el anime, se habría agradecido algo más trabajado o, incluso, secuencias de la propia serie... algo que antes se llevaba mucho cuando se adaptaban animes y pelis a videojuego y que ahora se ha dejado de hacer (entendemos que por problemas de derechos y porque el CGI es fácil de poner en marcha).

En conjunto, A.O.T Wings of Freedom me ha sorprendido gratamente. Está claro que me gustó mucho la serie y eso siempre apoya; pero es que no creo que nadie vaya a hincarle el diente a este juego sin haber pasado por el manga o el anime antes, así que me parece una compra muy, muy recomendable. Con este precedente, crece la expetación para nuevo juego de Berserk, que también corre a cargo de los chicos de Koei y parece que, cuando quieren, saben forzar la maquinaria.

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