Lo de ver un niño en la portada de un disco es un recurso muy utilizado en la industria. Claro que hay historias para todos los gustos.

Los hay que eligen una foto propia de su etapa de infancia como es el caso de Zayn Malik en Mind of mine.

No una foto pero sí un retrato era lo de la portada de Drake en Nothing was the same. Por mucho que algunos especularan sobre si era Blue Ivy (la hija de Beyoncé y Jay Z), en realidad se trataba de un retrato de Drake hecho por el artista Kadir Nelson.

También está la versión de los que eligen a sus hijos para darles protagonismo. Es lo que sucede con el último disco de DJ Khaled, Grateful, en la que le vemos a él y a su pequeño Asahd.

Otro que ya lo había hecho antes era Chris Brown que le dedicó la portada de Royalty a su hija.

Pero también los hay que recurren a otros niños con los que no tienen una conexión directa y es lo que tenemos en las portadas que hemos recogido en esta galería. Niños que han crecido y que han seguido con sus vidas que, nada tienen que ver con los grupos que les hicieron famosos.


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