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    ‘You know my name’: la última canción que Lennon grabó con The Beatles es también la más extraña de la banda

    Un 26 de noviembre del 69 se editó, quizás, el tema más loco y menos conocido de los de Liverpool

    ‘You know my name’: la última canción que Lennon grabó con The Beatles es también la más extraña de la banda

    The Beatles, en 1967, el año en que empezó a fraguarse You Know my name (Look up the number). De izquierda a derecha, John, George, Ringo y Paul. / Hulton Archive/Getty Images

    Estos días se conmemoraban los 50 años del White Album de The Beatles, una de las grandes joyas de la música de todos los tiempos. Sin lugar a debate. Pero pocos recordarán y ensalzarán otra pieza de la banda de Liverpool, por desconocida, inusual o pintoresca.

    No es su canción más profunda, ni la más bonita, ni la más popular, pero tiene algo que la hace única. You know my name (Look up the number) es mágica porque supone la última canción que John Lennon grabó con The Beatles antes de emprender sus proyectos en solitario y un presagio de lo que estaría por llegar.

    El 26 de noviembre de 1969 se editó el último tema que John registraría con sus compañeros de fatigas. Desconocida, imperfecta y original, You know my name es como una gran jam session. Fue escrita por el propio Lennon y la idea surgió cuando vio la guía telefónica de Londres de 1967 sobre el piano, en casa de Paul McCartney.

    En la canción no hay una gran melodía, la letra es básicamente un mantra que se repite como un loop mental, pero su genialidad reside en una extraña estructura, en la cantidad de matices sonoros además de en el saxo de Brian Jones

    En la canción no hay una gran melodía, la letra es básicamente un mantra que se repite, un loop mental que reza así: You know my name (Look up the number) // Sabes mi nombre (mira mi número), pero su genialidad reside, amén de en el saxo de Brian Jones, en una extraña estructura y en la cantidad de matices sonoros que encontramos en ella.

    SESIONES DE GRABACIÓN

    La canción se grabaría por partes y en diferentes momentos. En el libro John Lennon: Listen to this Book (2005), John Blaney cuenta que el 17 de mayo del 67 fue la primera vez que The Beatles entraron en el estudio de grabación para dar forma a esta rara avis en su discografía. En varios días del mes de junio de ese año se registraron varias tomas más. La canción quedó en un cajón hasta el 30 de abril de 1969, cuando Lennon y McCartney la recuperaron para añadir más voces y efectos.

    John Lennon reservó el estudio 2 de Abbey Road el 26 de noviembre de 1969 con la intención de producir el master final de la canción. Luego, el músico editaría la canción de 6'08" a 4'19" con la idea de lanzarla como un single de Plastic Ono Band. Pero esto no gustó a los otros Beatles, de manera que finalmente se publicó como cara B del single Let It Be el 6 de marzo de 1970. Más tarde, se incluiría también en el álbum Past Masters Vol. II y en el Anthology 2 (para su inclusión en este último álbum se añadiría una parte a base de ska).

    Aunque llegó al Número 1 en Estados Unidos y al 2 en Gran Bretaña, comparado con otros temas del cuarteto de Liverpool, su éxito quedó prácticamente en una anécdota. Precisamente con este adjetivo definen muchos seguidores de la banda You know my name. Sin embargo, hay algo romántico en esta canción. Como recoge Philip Norman en Paul McCartney: La Biografía (2016), se trata de "una pieza muy especial porque fue la última vez que Lennon y McCartney se habían divertido en el estudio".

    UNA CANCIÓN EN 5 PARTES

    McCartney llegó a decir que era su canción favorita de The Beatles porque era una locura. Y en efecto, la composición consta de varias partes en las que se aprecian diversidad de sonidos que remiten al jazz, al ska, a un cabaret o un club nocturno sin renunciar a los juegos de voces.

    Tal y como cuenta el portal especializado Beatlesbible.com, MaCartney dijo que: "John había llegado una noche con esta canción que era básicamente un mantra: 'Ya sabes mi nombre, busca el número'. Y nunca supe a quién apuntaba, quizás era una señal temprana sobre Yoko. Fue una idea original de John y esa fue la letra completa. Originalmente el tema era un canto de 15 minutos (...) así que dijimos: 'Bueno, ¿qué vamos a hacer con esto entonces?' y él dijo: 'Es como un mantra'. Al final, convenimos: 'Está bien, hagámoslo'."

    En la primera parte, Lennon y McCartney repiten ese 'mantra' bajo una base de piano.

    La segunda parte, se añadió a posteriori para ser incluida en el Anthology 2, y venía a reposar esa letra penetrante y repetitiva sobre una base de ska.

    Un cambio de ritmo nos introduce en la tercera parte de la canción, donde Lennon nos da la bienvenida a la fiesta con estas palabras: "Buenas noches y bienvenidos a los Slaggers. Con Dennis O'Bell" (O'Bell era un personaje ficticio interpretado por McCartney; el nombre tenía cierta similitud al del productor de cine Dennis O'Dell, que había trabajado en A Hard Day's Night). Nos introduce, así, y de lleno, en un club nocturno donde parece que asistimos a una gran jam session.

    La cuarta parte es quizás la más naif: contiene sonidos de cuco, armónica, bongos, piano y algunas voces juguetonas.

    La parte final es una elegante sesión de jazz a base de piano y el saxofón de Brian Jones (de The Rolling Stones), a quien McCartney invitó a la sesión. Todos esperaban que Jones llevara una guitarra y apareció con un saxo, algo que acabó definiendo completamente la canción.

    EXPERIMENTACIÓN O NADA

    El hecho de que el tema empezara a grabarse en las semanas posteriores a la finalización del Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, uno de sus álbumes más psicodélicos, no es baladí. Este sonido psyco influido por la música caleidoscópica del Verano del Amor, está muy presente en You Know My Name.

    "Nunca fue una canción que me gustara especialmente, era una locura, un juego de palabras de estos que le hacían tanta gracia a John Lennon, pero era probablemente el inicio de lo que estaría por llegar, de los discos experimentales que después firmaría con Yoko", me cuenta por nota de voz Juan Jesús Ortiz, uno de los mayores fans de The Beatles que conozco.

    Sea como sea, la gran cantidad de voces, efectos, instrumentos y los cambios de ritmo sobre una misma letra hacen de You Know My Name una canción muy juguetona. A veces, parece una pieza de improvisación, creada con el único objetivo de divertirse, de tocar música por tocar, del arte por el arte. Y ese just for fun es lo mejor de todo.


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