El día que un fan se coló en el rodaje de ‘Paquita Salas’

Mira, te lo voy a decir, el fan soy yo

El día que un fan se coló en el rodaje de ‘Paquita Salas’

Brays Efe en la tercera temporada de 'Paquita Salas' / Carla Oset / Netlfix

La primera vez que vi Paquita Salas fue en Flooxer, esa plataforma de Antena 3 que se encuentra en mitad de camino entre Youtube y Netflix. No sabía qué me iba a encontrar, solo que estaba dirigida por Fer de Física o Química y que iba sobre una representante de actores. En ese momento acababa de terminar de ver la webserie Malviviendo y me sentía huérfano en este terreno. Necesitaba una nueva ficción con la que llenar aquel hueco.

Puse el primer episodio, aquel en el que Paquita se despedía de su maqui y donde Magüi descubría el mundo de los mensajes spam. Me enloqueció. Hablaban como la gente de la calle, hacían referencias a estrellas del pasado y nos presentaban a la audiencia el mundo de los representantes. Aquello que hace brillar a los artistas. Aunque suene pretencioso, me enorgullezco en decirle a mis amigos que yo les descubrí Paquita Salas cuando todavía no estaba en Netflix. ¡Si hasta hice una playlist de la serie en spotify que ya cuenta con casi 6.000 suscriptores! Vamos, que me dio muy fuerte.

Así que imaginad mi cara cuando, a mediados de abril, me invita Netflix al rodaje de uno de los capítulos de la tercera temporada. Estaba más contento que Julia Roberts yéndose de compras por Los Ángeles en Pretty Woman. Vamos, que “por poco me meo de gusto en las bragas” cuando me llegó el mail. ¡Qué suerte que no fuese al buzón de spam!

Brays Efe y Belinda Washigton en la tercera temporada de 'Paquita Salas' / Carla Oset / Netlfix

Así que ahí estaba yo, a principios de abril, junto a un pequeño grupo de periodistas en el rodaje de la serie. Pero la cosa no se quedaba ahí, íbamos a salir en una de las escenas. Vale, de figurantes y haciendo de periodistas (lo que no suponía un gran reto), pero con suerte un trozo de mi hombro podría verse en un plano. ¡Fantasía!

Era el último día de rodaje y los Javis estaban eufóricos. Tras varias semanas, por fin acababan la tercera temporada.

Cuando llegamos, los directores se acercaron a saludar a los periodistas. Calvo me dio un abrazo (seguramente porque pensaba que el grupo era más reducido y que no tendría que hacerlo a diez personas más). Nos explicaron que se encontraban rodando una escena que transcurría en una exclusiva fiesta y que nos íbamos a encontrar a una veintena de caras conocidas. En efecto, no tardaron en aparecer las primeras celebrities: Pepino Marino, Úrsula Corberó, algunos chicos de la última promoción de OT 2018… Había más caras conocidas que en la casa VIP de Gran Hermano. Eso sí, se encontraban mucho más cómodos. Parecía que realmente estaban viviendo la fiesta.

Javier Ambrossi en el rodaje / Tamara Arranz / Netlfix

Tras esperar un rato sentado al lado de Agata Ruiz de la Prada, llegó el gran momento: salir a escena para encarnar el papel para el que toda mi vida me he estado preparando, el de periodista.

La tarea era sencilla y no teníamos que memorizar ninguna frase, solo improvisar y actuar como si estuviésemos en una alfombra roja real. Lo que se resume en meter micro y luchar contra los otros periodistas por conseguir que el artista conteste tu pregunta. Eso sí, no entendimos nada cuando el personaje interpretado por Ángeles Martín (uno de los nuevos fichajes de la serie), presentaba a Magüi (Belén Cuesta) como si fuese Clara Lago.

Los periodistas tres sesenta durante el rodaje / Tamara Arranz / Netlfix

Como somos periodistas y no actores, en los primeros ensayos exagerábamos nuestra reacción ante la presencia de esta nueva Clara Lago. “Oye, que es Clara Lago no Angelina Jolie. Actuar como si fuese una alfombra real”, nos dijo Ambrossi. Bajando un poco la intensidad (tampoco mucho), continuamos improvisando preguntas descabelladas. La más obvia: ¿qué te has hecho en la cara, Clara?

De charla con Brays y Belén

Pero nuestra aventura en Paquita Salas no había terminado ahí. Tras la dura jornada de rodaje (y eso que solo habíamos rodado una escena), Netflix nos organizó una mesa redonda con las dos estrellas de la serie: Brays Efe y Belén Cuesta.

El primero no había rodado ese día, pero seguía llevando las uñas permanentes de Paquita. Aún no había tenido tiempo para que se las quitasen. La segunda llevaba más de doce horas rodando y estaba muerta de hambre (de hecho se disculpó en cuanto llegamos al bar donde tiene lugar el encuentro y empezó a comerse uno de los gazpachos que estaban encima de la mesa). Muy Paquita todo. Eso sí, no había torreznos ni Larios.

“En esta temporada hay un capítulo con el que he llorado hasta cuatro veces, pero también están algunos de los chistes más divertidos (…) Se conoce más al personaje de Magüi esta temporada. La gente va poder entrar un poquito más en su vida”, nos adelantó Belén Cuesta cuando le preguntamos sobre qué le depara a su personaje en estos nuevos episodios.

Se conoce mejor al personaje de Magüi esta temporada

También salió a relucir en la conversación al cuestión de si las bromas de Paquita Salas, tan autóctonas, se entienden en el resto de países donde se ve la serie a través de Netflix. Brays lo tiene claro, “es lo que realmente llama la atención de fuera” y cita como ejemplo más claro La Casa de Papel: “La de veces que se ha intentado hacer un thriller a la americana en España para que triunfe como a triunfado La Casa de Papel, que va sobre la Casa de Moneda y Timbre”.

Brays Efe y Belén Cuesta como Paquita Salas y Magüi / Carla Oset / Netflix

Si hay un elemento por el que es conocido la serie de Paquita Salas es por la cantidad de frases divertidas que genera y que sus fieles seguidores repetimos una y otra vez. Por supuesto, también han hablado sobre cómo surgen. Y no, no existe una fórmula como la de la Coca-Cola. “Muchas veces, frases que pensábamos que iban a ser inolvidables, nadie se acuerda. Ni si quiera han llegado al montaje final. Otras que dices ‘¿y esta frase?’ termina diciéndola todo el mundo. Es un misterio también”, ha asegurado Cuesta.

Otro tema que se habló es el de los límites del humor, que tantos quebraderos de cabeza están dando en España. ¿Hasta qué punto se tiene que cortar la gente a la hora de hacer un chiste? Brays Efe lo tiene claro: “El humor de verdad no tiene límites porque es un acto creativo. Es como decir que tiene límites la ficción”.

Sin lugar a dudas, la magia de Paquita Salas me envolvió aquella noche y la experiencia cumplió todas mis expectativas. No sé si tengo alma de actor tres sesenta, pero de ilusiones se vive, ¿no? De Acacias para arriba y lo que vaya surgiendo.

La tercera temporada de Paquita Salas se estrena el 28 de junio en Netflix


icono_desplegar_comentarios_2

Comentarios

icono_desplegar_comentarios_2
LOS40

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?