Esta película de terror ha provocado varios desmayos y crisis de ansiedad en un instituto

'Los ojos sin rostro' es una cinta de culto francesa

Los ojos sin rostro (1960), Georges Franju

Los ojos sin rostro (1960), Georges Franju  / Los ojos sin rostro (1960), Georges Franju / Fotograma de la película

¿Alguien ha dicho que una película de terror en francés, blanco y negro y de 1960 no podía provocar el horror más extremo? Si es así, se equivocaba. Un instituto de Romorantin, en Francia, acogió ayer la proyección del clásico de culto Los ojos sin rostro, una inquietante cinta sobre un cirujano desequilibrado que rapta mujeres para arrancarles la piel y confeccionar para su hija una nueva cara, pues la suya la perdió en un accidente de tráfico. 134 chavales de entre 16 y 17 años acudieron a la proyección, probablemente entre risas y cachondeo.

El resultado fue digno de otra película de terror. Una oleada de pánico empezó a recorrer la sala. Lo que comenzó siento un angustioso palpitar del corazón de uno de los jóvenes, que no aguantó ver cómo el cirujano arrancaba la piel de la cara a una mujer, acabó en desmayo. Los compañeros comenzaron a inquietarse por la situación. Ya fuera por el calor de la sala, por el miedo o simplemente por un efecto contagio, el resto de asistentes sintieron un fuerte malestar. Se extendió. Ya no podían parar. 15 acabaron padeciendo una fuerte crisis de ansiedad. Varios llegaron a perder el conocimiento.

Las autoridades, alarmadas, desplegaron a decenas de bomberos y policías en el recinto. ¿La causa? Buscaban una escape de monóxido de carbono que pudiese haber desencadenado la reacción. Sin embargo, la inspección fue infortuita, ya que todo había sido fruto de la sugestión.

El terror que no envejece

Hay películas de terror que no envejecen. La construcción claustrofóbica de su entorno y el realismo que epatan los miedos y angustias de la psique de sus protagonistas convierten a muchas obras, como El resplandor o Alien, el octavo pasajero, en imperecederas. El terror no tiene fronteras ni comprende de edades. ¿Por qué si no la sugestión que despierta El proyecto de la bruja de Blair sigue funcionando aún hoy? ¿No sigue generando escalofríos y cierta sensación de respeto enfrentarse a El exorcista?

El director de Los ojos sin rostro, George Franju, fue destrozado durante el estreno de la película. La crítica lo vapuleó. No entendían la brutalidad de aquel psicópata ni lo explícito de sus secuencias. A un periodista llegaron a abuchearlo por escribir una reseña positiva. Sin embargo, la reacción de la gente durante el estreno fue parecida: hasta siete personas llegaron a desmayarse durante la secuencia que ayer desencadenó esta crisis de pánico casi cincuenta años después. Algo había hecho bien Franju, a pesar de los insultos.

La trama de Los ojos sin rostro sirvió de inspiración para varios cineastas posteriores, entre ellos John Carpenter, que basó la máscara de Halloween en esta pelicula, o al español Pedro Almodóvar, quien reinterpretó la historia para La piel que habito, solo que con un registro de género completamente diferente al que Franju. Este, que bebió de los expresionistas alemanes para elaborar su cuento gótico, fue mucho más allá. Hoy comprobamos que su película sigue tan viva como en 1960. Véanla con cuidado. Hay películas que no envejecen ni aunque las obliguen.

Tráiler de la película 'Los ojos sin rostro' (1960), de Georges Franju


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