El origen del K-Pop: ¿resultado de una historia o un fenómeno inesperado?

Me lo preguntaba desde que me adentré en este estilo musical, pero el profesor de la Universidad de Busan me dio la respuesta

El origen del K-Pop: ¿resultado de una historia o un fenómeno inesperado?

Seventeen durante su convierto en Texas / Omar Vega (Getty Images)

Recuerdo cuando me adentré en el K-Pop por primera vez. Esos penetrantes sonidos se colaron en mi mente y jugaron en sintonía con la visión, que captaba cada movimiento de las jóvenes estrellas que aparecían en pantalla. A mí no me parecía nada fácil, y supongo que eso fue lo que me enganchó. ¿Cómo podían moverse a esa velocidad sin perder la sonrisa?

Seguí indagando y me encontré con más grupos y artistas que ofrecían un contenido, no igual, pero sí similar en cuestiones de potencia visual. Aquello era un bucle del que solo podía despegarme si me lo proponía con consciencia. Lo conseguí, pero mi mente seguía generando pensamientos al respecto y a la velocidad de la luz. De nuevo, otra pregunta asaltó mi mente: ¿De dónde provenían esos sonidos?

La respueta me la dio SONG Hyangkeun, presidente de “La Asociación lingüística coreana” y “La Sociedad Internacional de Lingüística Aplicada de Corea”, y profesor en la Facultad de Idioma y Cultura Coreano en la Universidad de Estudios Extranjeros de Busan. En concreto, fue durante la charla que ofreció en el Centro Cultural Coreano de Madrid.

"A los coreanos les gusta cantar". Así comenzó su explicación sobre el origen del K-Pop, que él considera el resultado de una evolución de sonidos que han ido marcando la historia de la música de Corea del Sur. Prueba de la pasión de esta población por la música la podemos ver hoy en día en los más de 33.000 karaokes que ofrecen en el país. De hecho, según algunos documentos de China que mostró el señor Hyangkeun en su charla, "los coreanos disfrutan de la música, el baile y el alcohol". Así como también señaló una guía turística para extranjeros de negocios con las palabras de "Si te quieres llevar bien con los coreanos, debes cantar ante ellos".

Para ellos, los coreanos, el K-Pop forma parte de sus canciones populares, es decir, aquellas que son las "más amadas y cantadas". Pero su origen se traslada a finales del siglo XIX, cuando se comenzaron a interpretar temas occidentales traducidos. Los giradiscos llegaron al país y aquello abrió un camino de descubrimientos musicales.

Tanto es así que a finales de los años 20, se inspiraron en todas estas canciones para crear las suyas propias. Aunque no fue hasta 1950 y 1960 cuando llegaron los sonidos americanos para terminar de disparar el éxito de todos estos hits.

A lo largo de la historia, la música se ha convertido en un arma, a veces, más poderosa que las físicas. La sociedad la ha utilizado como canal de protesta, y eso es algo que los coreanos también experimentaron en los años 70. En aquella época, llegaron los disturbios políticos y sociales. Las generaciones más jóvenes intentaron demostrar su existencia a través de la cultura y, ¿qué puede difundir un mensaje claro en repetidas ocasiones y sin que te canses de él? Las canciones.

Si quieres llevarte bien con los coreanos, debes cantar ante ellos.

Comenzó la revolución juvenil. La época de los pantalones vaqueros, las melenas beatlealizadas, las guitarras y la música folk. ¿Cuáles eran las canciones más amadas y cantadas por los coreanos? Las interpretadas por los artistas de la revolución juvenil. ¿Cómo les llamábamos a las canciones más amadas y cantadas por los coreanos? Las canciones populares, y los jóvenes eran los exponentes de todas ellas, algo que se refleja fielmente en la sociedad coreana actual.

Llegan los años 80, y con ellos, algunos de los mayores referentes de este arte. Mientras un Freddie Mercury se movía al ritmo de Radio Ga Ga sobre los mayores recintos del mundo, un sorprendente Cho Yongpil aterrizaba en los escenarios y televisores de Corea para marcar una época de tintes nuevos y estilos arriesgados. Ya no solo es el folk el que triunfa, pues llegaron diversos géneros musicales con melodías diferentes pero que continuaban fieles a los sentimientos de su pueblo.

CURIOSIDAD

Cho Yongpil fue el artista protagonista del primer club de fans creado en Corea. Hemos de recordar que los clubes de fans son un factor clave del éxito de los grupos de K-Pop actuales. Se encargan de inundar las mayores ciudades de su país con imágenes de sus grupos favoritos en las marquesinas, así como también de movilizar a miles de personas para alcanzar un objetivo. Normalmente, dicho objetivo está relacionado con la obtención de algún reconocimiento o el triunfo en las plataformas digitales de algún lanzamiento de sus artistas favoritos.

Y llegó la época de la revolución más moderna. El dance music llega para quedarse. Ahora no solo cantan, sino que también bailan (y bien). Los 90 no podían comenzar mejor, y fueron Taeji y Boys los primeros en celebrarlo. Sus canciones continuaban exponiendo significados profundos y en consonancia con algunas de las preocupaciones de los más jóvenes.

Tras este impacto, a finales de la década comenzaron a nacer las primeras agencias de promotores de entretenimiento y esa necesidad de unir la música al crecimiento de un artista. Esto es, la implantación de los años de reclutamiento para formarlos y lanzarlos como verdaderos artistas. Aparecen los IDOLS.

Ya en los 2000, grupos como BoA, TVXQ y Super Junior asomaban un pie por Occidente y comenzaban a consolidar el término del K-Pop. Girls Generation, KABA, EXO y PSY fueron los siguientes. ¿Quién no lo ha dado todo con el Gangnam Style? La inserción en el mercado americano fue inmediata, convirtiéndose, incluso, en el videoclip más visto.

Posteriormente, surgieron bandas mixtas como Twice, y no en cuestiones de género, sino de nacionalidad. La unión de artistas de diferentes países orientales se convirtió en una práctica de lo más habitual con el objetivo de introducirse también en estos mercados. Prueba de ellos son Twice y BlackPink, girlbands que contienen integrantes de Corea del Sur, Estados Unidos, Japón, Taiwán, Nueva Zelanda y Tailandia.

El K-Pop había llegado para quedarse. Tan solo faltaban grupos como BTS, Seventeen, MONSTA X y BlackPink para internacionalizarlo de manera definitiva y conseguir que leyendas de la historia de la música occidental confesasen su deseo de colaborar con ellos. Su éxito ha sido indudable e imparable, colándose en las listas de éxitos internacionales e, incluso, batiendo todos los récords de las plataformas digitales. De hecho, Kiss And Make Up de Dua Lipa y BlackPink llegó a lo más alto de nuestra lista. ¡Hasta BTS se ha colado en el Libro Guinness de los Récords en seis ocasiones!

Ya lo dijo el profesor Song Hyangkeun, el K-Pop no nace de la noche a la mañana, pues es "el resultado de años" de historia de la música surcoreana. Un estilo de música que comenzó a gestarse a finales del siglo XIX y que ahora ha irrumpido en los mercados internacionales como una bomba de ritmos, coreografías y potencia audiovisual inigualables. Pero hay un elemento con el que el K-Pop nació y que aún cuida en todos y cada uno de sus hits: el sentimiento.

Así que ya lo sabes. Si quieres llevarte bien con un coreano, solo necesitas tener alma de fiesta y una cerveza en mano.


icono_desplegar_comentarios_2

Comentarios

icono_desplegar_comentarios_2
LOS40

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?