Steven Soderbergh acude al estreno de 'Contagio' en París (Francia) en 2011 / Corbis vía Getty Images / Foto © Stephane Cardinale

Predijo todo lo que está ocurriendo con el coronavirus

1 de 7 ¿Cómo nace y se desarrolla una pandemia? La premisa de la que partía Steven Soderbergh en 2011 se inspiraba en la crisis de la gripe aviar de 2004-2006, pero hoy más que nunca nos parece premonitoria por la cruel realidad que parece esconder su trama: una pandemia originada en un casino de Hong Kong se expande rápidamente por el mundo, incrementando de manera exponencial sus contagios en todo el planeta.

Gwyneth Paltrow durante la 68 edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, el 3 de septiembre de 2011 / AFP vía Getty Images / Foto: © Giuseppe Cacace

Un reparto estelar de rostros conocidos

2 de 7 Aunque algunas imágenes promocionales nos engañan haciéndonos creer que Gwyneth Paltrow es la protagonista, lo cierto es que Matt Damon, Kate Winslet, Marion Cotillard y Laurence Fishburne son los que llevan la voz cantante durante toda la trama. A ellos les acompañan unos brillantes Jude Law y Jennifer Ehle, en papeles secundarios.

Steven Soderbergh durante la 68 edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, el 3 de septiembre de 2011 / AFP vía Getty Images / Foto: © Giuseppe Cacace

Un visionario independiente

3 de 7 El cine de Steven Soderbergh es admirado por los círculos cinéfilos por una razón fundamental: su versatilidad. En su trayectoria profesional hay títulos tan diferentes como Traffic, El buen alemán, Erin Brokovich o Magic Mike. No es un director que maneje presupuestos desorbitados (para que os hagáis una idea, Magic Mike costó 7 millones de dólares y recaudó más de 140 en todo el mundo), aunque ha tenido algunos batacazos descomunales, como Solaris. No es el caso de Contagio, que partía con un presupuesto de 60 millones de dólares y que logró duplicar en la taquilla internacional.

Matt Damon (i) durante una secuencia de 'Contagio' / Warner Bros. / Foto: © Fotograma promocional

Diferentes perspectivas, mismo sufrimiento

4 de 7 Una de las grandezas de Contagio es que consigue presentar el drama emocional de sus personajes desde perspectivas muy diferentes a través de varias historias cruzadas. Primero ofrece la mirada del ciudadano de a pie, que ve cómo su vida se derrumba cuando el contagio empieza a afectar a sus seres queridos. También ofrece el punto de vista de las autoridades sanitarias siguiendo el día a día de una doctora experta en pandemias que trata de establecer un protocolo de contención desde una de las zonas infectadas, y revive el drama de los propios políticos o portavoces gubernamentales, que deben hacer frente a la presión de los medios de comunicación y las fake news para dar una explicación coherente de lo que está ocurriendo y evitar que cunda el pánico.

Laurence Fishburne (i) y Jennifer Ehle (d) durante una escena de 'Contagio' / Warner Bros. / Foto: © Fotograma promocional

Soluciones para una crisis internacional

5 de 7 Muchos dicen que Contagio debió tomarse "mucho más en serio" en 2011, porque preveía lo que podía ocurrir en caso de una pandemia global. Aunque hemos tenido otras, nunca nos hemos enfrentado a una tan virulenta y expansiva como la del coronavirus. Hay quien trata de hacerse una idea de cuáles son los protocolos adecuados y la magnitud de los efectos analizando lo que ya contó Soderbergh hace unos años. Aunque la principal amenaza de la que alerta el cineasta en Contagio es el miedo, capaz de llevar a los seres humanos cometer toda suerte de atrocidades o actos incívicos con tal de salvarse a sí mismos.

Gwyneth Paltrow en una escena de 'Contagio' / Warner Bros. / Foto: © Fotograma promocional

Un realismo estremecedor

6 de 7 Contagio trata de resaltar una constante impredecible en casos de crisis: la reacción de las personas en los momentos de psicosis colectiva. Para ello Soderbergh apuesta por una atmósfera fría, analítica, como si la cámara fuese un observador atento que tratase de comprender hacia dónde va esa humanidad atemorizada por un virus. El tono es parecido al documental (hay quien la ha acusado de ser demasiado plana), pero precisamente ese análisis de los protocolos y procedimientos científicos y gubernamantales es lo que la hace tan interesante y actual a día de hoy.

Jude Law durante una imagen de 'Contagio' / Warner Bros. / Foto: © Fotograma promocional

Alertó del auge de las 'fake news' y las conspiraciones

7 de 7 Uno de los temas que trató Contagio fue el auge de las noticias falsas en plena crisis. Y lo hizo gracias a un personaje, el de Alan Krumwiede (Jude Law), un teórico de la conspiración que trata de aprovecharse del pánico declarando que la pandemia había sido cuidadosamente confeccionada por las altas esferas políticas para acabar con parte de la población. Mientras tanto, trata de vender una curación homeopática mágica para salvar a la gente de la enfermedad.

Muchos dicen que Contagio fue una película premonitoria. No sabemos si Steven Soderbergh, su director, fue un profeta o un visionario. Lo que está claro es que ante la crisis del coronavirus cualquiera que vea esta películal encontrará muchas similitudes entre su ficción y nuestra realidad.

Durante una pandemia global, las autoridades sanitarias de todo el mundo se ponen de acuerdo para contrarrestar con todos los medios posibles, ya sean técnicos, económicos o logísticos, la propagación de un virus que amenaza con diezmar a la población del planeta.

Para hacerlo deben aislar y poner en cuarentena a todas las personas que han entrado en contacto con la paciente cero, una turista norteamericana que fallece a los pocos días de contraer la enfermedad.


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