Vivir con un Galaxy S20 Ultra en el bolsillo.

Un móvil impresionante con ‘peros’ importantes.

Vivir con un Galaxy S20 Ultra en el bolsillo.

El móvil más caro de Samsung. / Samsung

No se puede empezar un análisis del Galaxy S20 Ultra de otra forma: es un móvil impresionante. Impresionante en sentido literal por su tamaño y pantallón, e impresionante por sus características técnicas y desempeño.

Pero ¡ojo!, también es un móvil con ‘peros’ importantes y que no sirve para todo el mundo. 'Peros' como el tamaño, por ejemplo. Es muy grande, muy pesado, y está más cerca de las tablets mini que del tamaño tradicional de los móviles. O 'peros' como el precio; un terminal dirigido al nicho de los que pueden y quieren pagar la nomina media de un español por un móvil. Algo que en Apple “tira que te va”, pero que en Android tiene especial pecado sabiendo que existen alternativas.

Hablemos de diseño. Galaxy S20 no es grande, es gigante. Cuesta acostumbrarse, pero ayuda mucho a ello la otra cara de la moneda: el goce que produce mirar su maravillosa pantalla. Todo pantalla, con un agujerito del que te olvidas (aunque más rápido te olvidarías si estuviera en la esquina) y materiales y construcción de primera calidad. Aunque con un módulo de cámara posterior enorme, que no se disimula y no ayuda a la estética del conjunto.

De la pantalla poco se puede decir que no se sepa ya. Es una maravilla, posiblemente la mejor del mercado, como suele pasar con las Super Amoled de Samsung de gama alta. Resolución hasta 2K, mucho brillo, colores vivos (pero sin pasarse) y este año con la tendencia del momento: los 120 HZ de tasa de refresco, por lo que sube del 'excelente' habitual a lo sublime. Una pasada. Como único ‘pero’, Samsung capa los 120 Hz a resolución Full HD, de otro modo la batería pasaría de aceptable a despropósito, luego lo vemos.

En pantalla nadie gana al S20 Ultra / Samsung

En el hardware, como de costumbre, Samsung no se guarda nada. Memoria RAM y almacenamiento a raudales, el Exynos más potente, 5G, y almacenamiento extensible via microSD. Especial mención a lo de limitar a 128 gigas el modelo de 1400 euros y hacerte pagar 1550 euros si quieres los 512 GB de almacenamiento... no habría estado mal que el modelo inicial partiera de 256Gb.

Como segundo ‘pero’, el desbloqueo facial falla con poca luz (el truco de subir el brillo de la pantalla automáticamente no es tan eficaz como en Oneplus); al rescate acude en esas circunstancias el sensor de huella dactilar, algo pequeño para el tamaño que tiene el móvil y tampoco infalible.

Galaxy S20 Ultra llega con Android 10 pero, como es habitual el Android de Samsung, disfrazado de ‘One UI’. Un servidor prefiere el Android simple de Google o el de marcas poco intrusivas como Oneplus por la ligereza y fluidez que implican; sencillos, vuelan, y sin necesidad de añadir aplicaciones personalizadas al ecosistema de Google.

Pero, como sabéis, Samsung se permite tener su propio ecosistema y dobla muchas de las aplicaciones del móvil, la nube, y se limita a Bixby y Samsung Daily en detrimento de Google Assistant y la pantalla de información personalizada de Google Discover, sin la que muchos ya no sabemos ir al retrete.

Si es grande y pesa, es caro. Ten cuidado. / Samsung

Eso sí, este año sí incorpora los gestos nativos de Android 10 a lo iPhone que se agradecen. Y en la pantalla de instalación de apps te ofrece la posibilidad de no instalar mucho software que antes se imponía (tanto apps propias como las de Microsoft por ejemplo). Un paso adelante.

El términos de rendimiento, notamos que software y hardware van muy bien de la mano. La tasa de refresco también ayuda a esa sensación placentera al uso, no deja esa sensación de software ligero (que vuela) como con un Oneplus o un Pixel, pero va muy bien.

Es la batería la que no termina de convencer. Sobre el papel 5000 mAh hacen soñar con una batería para dos o tres días, pero no. Con los 120 Hz de pantalla activos, los 5000 mAh en este móvil equivalen a 4000 mAh (incluso 3500 mAh) de un móvil con 60 Hz. Llegarás al final del día sin problema en una vida ‘normal’, pero esos días de turista que sales del hotel por la mañana prontito y vivies haciendo fotos, guiándote con Google Maps, y usando datos sin parar, acuérdate de cambiar la frecuencia a 60 Hz o tu móvil rutilante de 1400 euros te dejará tirado a media tarde. Otra opción es meterte el cargador en el bolsillo y enchufarlo 10 min en una cafetería a media tarde; la carga ultra rápida a 45W se encarga del resto.

Además, carga inalámbrica y carga inalámbrica reversible para recargar el estuche de auriculares bluetooth que puede venir muy bien.

Y ahora el apartado del que todos quereis hablar: la cámara
¿Es la mejor cámara del mercado? Vamos a dejarlo en ‘sí, casi siempre’.

El cactus no miente. Buena cámara. / Soujiro

Tras decenas y decenas de fotos, una gran mayoría consiguen dejarte boquiabierto, sobre todo en paisajes urbanos o en la naturaleza; fotos llamativas, bien iluminadas, afinadas automáticamente para lucir espectaculares. Donde además el modo 108 MP te dejará alucinado con una cantidad de detalle y nitidez que permiten recortar hasta un punto que parecía ficción en móviles solo hace un año. Una gozada.

El modo noche también es excelente y asegura máximo detalle aun cuando se ha ido la luz del día. El ultra gran angular también de mucho nivel (que pierde calidad con menos luz pero con resultados dignos aun así), y un zoom muy bueno, seguramente el mejor del mercado.

El zoom 10x puede darte buenas fotos. / Soujiro

La noche valencia es vibrante a través de un S20 Ultra. / Soujiro

El zoom de 100 aumentos, ¡ojo! pese a los anuncios de televisión no es usable y quedará para la anécdota. Galaxy S20 Ultra asegura un x10 muy bueno y un x30 decente, más allá sólo vale si quieres leer algo en la carta de un Starbucks o ver una matrícula de un coche.

Como veis, una foto de 100 aumentos no tiene sentido y vale para bien poco / Soujiro

Nos queda la cámara selfie, de la que no tenemos queja y la excelente grabación de vídeo en 4K a 60 frames por segundo, con muy buena estabilización. El 8K también para la anécdota, no hacía falta y funciona mejor el 4K.

La polémica con el camarón del S20 Ultra llega con el tamaño del sensor, que es tan grande y abre tanto el diafragma que (quieras o no) te aplica un desenfoque demasiado agresivo, sobre todo en fotos de corta distancia. Como efecto artístico puntual mola (aunque el bokeh no es el más bonito del mundo), pero lo que no mola es que la foto de tu plato de comida no vaya a salir completamente enfocada porque el tamaño y la apertura del sensor van a reducir mucho la profundidad de campo. O tu mascota, que igual tiene la oreja o un ojo muy bien enfocados pero el resto de la cara desenfocada. Puede ser frustrante y ocurre mucho, no sólo en fotos ‘de cerca’.

El gran sensor del S20 Ultra hace que sólo la manzana salga enfocada. Y acostúmbrate, porque pasa muchísimo / Soujiro

Otro punto frustrante es la velocidad de obturación, que en muchas ocasiones no te dejará sacar a tu mascota o a un niño con ganas de moverse ‘a foco’ salvo que accedan a posar para la foto.

En resumen, la experiencia con el Galaxy S20 Ultra puede ser buena, pero no es un móvil para todo el mundo, aún pensando en el público de los 'topes de gama'. Su altísimo precio hace que la mente se ponga a trabajar y busque rápidamente rivales más baratos y manejables pero similares en rendimiento. Uno en casa, por ejemplo, el S20+; cuya compra veríamos más recomendable en muchos casos... O, el OnePlus 8 PRO (que este año sí es un verdadero flagship) y propone mejor rendimiento y similar calidad fotográfica a un precio más ajustado.

En cualquier caso, los hay que no miran el dinero y quieren "el más caro". Si así fuera, S20 Ultra tampoco debería decepcionar.

Para todo lo demás: Mastercard.


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