El último concierto de The Police en Melbourne terminó a tartazo limpio

Aquel evento no era solo el último show del tour mundial Synchronicity, era también el adiós de The Police… al menos durante más de dos décadas

El último concierto de The Police en Melbourne terminó a tartazo limpio

Sting, Stewart Copeland y Andy Summers (The Police) en 1983 / Hulton Archive (Getty Images)

Las 60.000 personas que aquel 4 de Marzo de 1984 abarrotaban el Showgrounds de Melbourne quizá no eran conscientes de que asistían a un evento histórico. Aquel, no era solo el último show del tour mundial Synchronicity, era también el adiós de The Police… al menos durante más de dos décadas. Nunca se habían ocultado las continuas desavenencias entre los miembros del grupo. Esa noche, ya después del concierto, los tres acabaron a tartazo limpio. Literal… y metafóricamente hablando.

Disolución en la cumbre y sin aviso

The Police se separó sin ningún tipo de anuncio público oficial, de forma inesperada, después de cinco álbumes de éxito planetario y más de siete años en la carretera. Su álbum final, Synchronicity (1983), está considerado uno de los mejores de todos los tiempos, y elevó la popularidad del grupo a las cotas más altas. Estaban en pleno apogeo creativo y comercial. No parecía una decisión lógica disolver la banda en ese momento. Pero así fue. No volvieron a grabar juntos. Cuando terminó el tour Synchronicity, el trío presionó el botón de ‘pausa’ y Sting aprovechó para lanzar sus proyectos en solitario. Según sus compañeros, ya no tenía ningún interés en el proyecto Police, y el grupo se fue apagando hasta llegar al final.

Tres hermanos que se pelean

Los años que Sting (Gordon Matthew Thomas Sumner), Andy Summers y Stewart Copeland estuvieron juntos, fueron años de éxito… pero también de peleas. Tuvieron opiniones diferentes ya desde que el primer single, Roxanne, fue lanzado en 1978. A menudo se enfrentaban unos con otros, verbal y físicamente. En una entrevista con Radio Times, Copeland explicó que el problema entre él y Sting era su diferente enfoque de ver la música: “Para Sting, la música era un analgésico, una anestesia, una forma de escapar del mundo malvado, adverso, horrible. Para mí, es una celebración: vamos a iluminar esta habitación y vamos a divertirnos. Hicimos cinco álbumes, pero los conflictos crecían y crecían, más allá de esa diversidad de propósitos”.

El temperamento de Sting, en particular, pudo haber sido el origen de muchas disputas. Según Rolling Stone, Copeland aludió a enfrentamientos físicos, aunque no existen grabaciones que evidencien este hecho. Por su parte, Summers describió un incidente en el que Sting, totalmente fuera de sí, estalló profiriendo una sarta de insultos que dejaron a “todos los que estaban en la habitación pálidos y en shock”. En otra ocasión, Copeland comentó: “Nos encontrábamos en una situación en la que cualquier incidente pequeño incidente se convertía en la III Guerra Mundial”.

En una entrevista con AV Club, Summers decía que los tres eran como hermanos. Convivieron mucho tiempo unos al lado de otros, en estrecha cercanía: compartían viajes, habitaciones de hotel, horas de estudio… todo.

El dominio de Sting

Según Rolling Stone, cuando las brillantes composiciones de Sting impulsaron el triunfo de The Police, se originó un traspaso de poder. Cambió el inicial espíritu democrático de la banda que pasó a ser dominada por la personalidad del líder. Summers y Copeland intentaban escribir canciones que, según Sting, se veía obligado a rechazar por razones de calidad. Y esto originaba una brecha entre él y sus compañeros. Gordon Matthew siempre tuvo claro que el fin de The Police ocurriría más pronto que tarde. Y alega que él, Copeland y Summers tenían procedencias e intereses tan diferentes que la ‘bandera de la conveniencia’ que les mantuvo unidos ya no se podía sostener. También reconocía “… nos hemos peleado como perros y gatos, era algo como entre hermanos”.

En una entrevista para Hollywood Reporter de Enero de 2020, Sting comparaba a The Police con una pandilla: “Creo que una banda es como una pandilla. Como una pandilla callejera, una pandilla adolescente. Realmente, no puedes evolucionar como ser humano en una banda. Estás constantemente retrocediendo si sigues en ese juego. Y ahí no hay libertad”.

Ninguna sintonía en el tour Synchronicity

Cuando los Police lanzaron Synchronicity en 1983, ya no había ningún tipo de relación entre ellos. Aun así, el trío se embarcó en una monumental gira mundial por estadios que empezó el Julio de 1983 y, después de pasar por Estados Unidos y Europa, terminó en Australia en marzo de 1984. En total: 107 conciertos. Siete meses juntos. “Después de cinco años y cinco álbumes, nos hemos distanciado”, decía Copeland en 1984. “Ahora, lo único que tenemos los tres en común es el escenario y ese álbum. Es el único sitio en el que conseguimos la sincronicidad”.

A duras penas siguieron avanzando hasta el 4 de Marzo de 1984, el día que ofrecieron su último concierto en el Showgrounds de Melbourne. Empezaron con Synchronicity y terminaron con una versión extendida de So lonely, una canción con un sentimiento agridulce, muy apropiada para poner el punto y final.

A tartazo limpio

Sunnyboys, Australian Crawl y Bryan Adams habían sido los teloneros del show final de The Police. El rockero canadiense, fue invitado por el trío británico para que participara en la última etapa del tour (Hawaii, New Zealand and Australia). El batería de la banda que le acompañaba era Jim Vallance, quien definió como maravillosa la experiencia, algo “que nunca olvidaré!”.

Es Vallance quien cuenta en www.jimvallance.com, cómo acabó aquella noche: “Ya en el backstage, después de la actuación, The Police fueron obsequiados con una enorme tarta ‘fin de gira’. Sting empezó un discurso, entonces hizo una pausa en mitad de una frase y estampó la tarta entera sobre la cara de Stewart. Stewart y Andy agarraron puñados del pastel y los restregaron por la cabeza de Sting, y todo esto derivó en un breve combate de comida. Era difícil dar crédito a los rumores que circulaban de que la banda apenas se dirigía la palabra y estaban deseando separarse”.

Y Sting se tuvo que tragar sus palabras

Después de aquella actuación en Melbourne, The Police volvió a tocar en algún evento puntual. Hubo un intento infructuoso de grabar un nuevo álbum, pero “estaba claro que Sting no tenía ninguna intención de escribir nuevas canciones para el grupo”. El cantante juró que una reunión de The Police nunca ocurriría, y se tuvo que tragar sus palabras porque The Police sí regresó. Lo hizo en 2007, para conmemorar el 30º aniversario del grupo con una gira mundial de 151 conciertos. The Police Reunion Tour recaudó 360 millones de dólares. Empezó en mayo de 2007 y terminó en Agosto de 2008. Puede que no fueran los mejores amigos, pero sus cuentas corrientes añadieron varios ‘ceros’ después de pasar varios meses codo con codo.

Cuando años después, el periódico The Sun volvía a preguntarle a Sting por un posible regreso de The Police, el cantante comparaba la separación de la banda con un divorcio "Si The Police regresara, la gente reaccionaría como si mamá y papá tuvieran que juntarse. Podrías ver esa emoción en el público, pero ¿quién quiere realmente vivir con la mujer de la que se ha divorciado?. Yo desde luego no lo volvería a hacer".


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