Pablo G Show: De la fama de los influencers o el humor de los cayetanos a las redes sociales del momento

Hablamos con el humorista de los estudiantes sobre su primer libro

Pablo G. Show

Pablo G. Show presenta su primer libro. / Foto cedida por Destino

Pablo G. Show tiene 23 años y ya puede asegurar que ha logrado hacer realidad su sueño de triunfar con lo que le gusta. Los estudios no eran lo suyo y algunos yotubers le enseñaron el camino que le hacía feliz, el que le permitía crear contenido en redes sociales para que otros se entretuvieran con él. Apostó por lo que le gustaba y trabajó duro para conseguir logros. La constancia fue su mejor aliada porque pasó varios años fracasando y no tiró la toalla.

La cosa empezó a cambiar con sus vídeos sobre estudiantes que han hecho reír a mucha gente. Tiene casi dos millones de seguidores en Instagram, cifra que ya ha alcanzado en TikTok. Y acaba de publicar su primer libro, Para los estudiantes que quieren lograr grandes cosas, en el que cuenta cómo es él y qué le ha hecho llegar hasta donde está.

Pertenece a la Generación Z, pero no comparte muchas de sus motivaciones o ideales, y es consciente de que, si a muchos jóvenes de su edad les gusta ver series, no esforzarse, los líos de una noche o la fiesta continua con algunos excesos, él es todo lo contrario.

¿Qué te motivó a escribir este libro?

Era algo que tenía dentro de mí que quería transmitir a la gente joven. Hablo de muchas cosas, pero sobre todo quería que llegara el mensaje de que hay que creer en que se pueden lograr las cosas. La mayoría tiende a pensar que todos tenemos que tener una vida muy similar: colegio, bachiller, carrera… y nos encerramos en un pensamiento que nos limita a la hora de pensar que ciertas cosas son posibles. Conozco gente que tiene sueños, pero que no se atreve a luchar por ellos porque piensan que son imposibles. Intento transmitir una filosofía del trabajo diferente a la que tiene la gente.

Es como una guía de valores que aplicas a tu vida. ¿Crees que la comparten muchos jóvenes de hoy en día o es bastante excepcional?

Creo que es bastante excepcional, de hecho, si estuvieran extendidos, yo no haría un libro sobre ello. He conocido a muchísima gente y sé cómo piensan y cómo actúan y, muchas veces, es siempre lo mismo. Vas a clase y después a pasarlo bien y realmente hay pocos que tengan sueños y estén trabajando por ellos y crean que pueden conseguirlos. Es normal porque es lo que te enseñan, yo era así.

Tú pasaste de ser un estudiante no feliz a ser un chaval que conseguía lo que quería y se mostraba crítico con el sistema educativo. Los jóvenes más influenciables pensarán que no estudiando les irán bien las cosas…

No, por supuesto que no. Yo estudié y el mensaje más erróneo que puedes sacar es que vas a dejar las clases y ya te va a ir espectacularmente bien. Si yo fuese padre de un hijo que quisiera ser virólogo le animaría a estudiar y sacar la mejor nota, pero si mi hijo quiere ser futbolista, le animaría a seguir estudiando, pero el resto del tiempo intentaría que estuviera trabajando al máximo en su sueño, como yo hice. En ningún momento dejé estudios, pero todo mi tiempo que tenía libre lo dedicaba a trabajar mientras mis amigos estaban de fiesta o de botellones.

Leyendo el libro uno descubre que eres un joven inquieto, de los que piensa que estar sentado tomando algo es perder el tiempo, ¿no has disfrutado nunca de no hacer nada?

Es una gran pregunta. Yo creo que todo es necesario en la vida. Decir que estás perdiendo el tiempo tomándote algo sería un error porque obviamente tienes que disfrutar con los amigos. Hay que ver qué tiempo disfrutas y qué tiempo trabajas. El problema es que hay muchos jóvenes que lo confunden y disfrutan, quizás, más de lo que deberían o pierden en tiempo, en algunos momentos, en disfrutar cuando deberían estar trabajando en lo que quieren. Soy la persona más feliz del mundo cuando me evado y no hago absolutamente nada y me voy por la noche a dar un paseo solo o me voy con mis amigos a hacer deporte o tomar algo. Pero tengo una filosofía de trabajo que, en ocasiones, es demasiado para lo que sería lo adecuado para una persona normal. He rechazado planes que me gustaban para trabajar desde que me levanto hasta que me acuesto, es un poco radical, pero a mí me ha servido y no me he quitado de disfrutar.

De lo que no has disfrutado mucho es de ver series porque aseguras que la única que has visto completa es Narcos. Eso no lo podrían decir muchos jóvenes.

Muchos amigos se ríen de mí porque no he visto algunas películas o series. No tengo tiempo porque mis prioridades van por otro lado. Son llegar a un punto con el que siempre he soñado y llegar a lo más alto que yo pueda haciendo lo que me gusta, haciendo vídeos de humor para que la gente se lo pase bien. ¿Me gustaría ver series? Me encantaría, pero priorizo otras cosas.

Eres de los que dice no al alcohol, fumar y las drogas… el hijo que toda madre quiere.

Por suerte, sí. Algunas veces he creído que mis padres piensan que les estoy mintiendo, pero les aseguro que soy así. Les puedes preguntar a mis amigos y te dirán que ni bebo, ni fumo. Es porque no me gusta el sabor del alcohol, fumar, directamente, no lo he probado, pero simplemente oliéndolo, no me gusta nada. Y las drogas, igual. Siempre he sido así y estoy contento.

Uno de los mensajes más claros que transmites en el libro es que lo importante es creer en uno mismo. Supongo que la teoría es fácil pero la práctica no tanto, ¿tú cómo lo has conseguido?

Es muy difícil, yo mismo soy el primero que muchas veces me cuesta creer en mí mismo y dudo un montón. A mí me ha hecho creer en mí mismo, sobre todo un creador de contenido que veía hace mucho tiempo y que me inspiró para creer en mí mismo y que yo podía conseguirlo. Hay que amar hacer algo. Si eres consciente de eso y de que puedes llegar a ser el mejor, aunque luego no lo seas nunca, pero si estás tranquilo con tu trabajo y cómo lo haces, es algo que te sale natural. Yo estuve fracasando muchos años, desde 2012 a 2017 hacía vídeos y no me veía nadie, pero seguí trabajando porque me gustaba y fui mejorando.

Al final te has especializado en vídeos de humor, aunque, sin embargo, aseguras que no te consideras gracioso. Entonces, ¿qué eres, un buen actor?

Sí, me parece muy buena definición. Creo que soy bueno interpretando las cosas que quiere la gente y las cosas que a la gente le pueden parecer graciosas. Yo soy muy tonto y esto puede ser gracioso, pero gracioso en plan de ponte a contar cosas graciosas o chistes, ese no soy yo. Seguro que hay miles de chavales de mi edad mucho más graciosos, pero soy bueno analizando las cosas que hace la gente y sacándoles el lado gracioso para luego hacer un vídeo sobre ello.

Hablas de humor, que es una de las señas de identidad de tus vídeos, pero estamos en tiempos extraños para el humor. ¿Tú cómo valoras el estado actual en este sentido?

Cuando hago vídeos, obviamente tengo cuidado con ciertas cosas, pero no me corto mucho. Hay muchos vídeos que he hecho de temas ultra mega delicados y en algunos casos me han criticado un montón, pero por lo general, sorprendentemente, el público que tengo se da cuenta de que es humor y la mayoría lo entiende. Creo que sé hacerlo de la forma perfecta para intentar ofender al menor número de personas posibles. Intento hacerlo de la mejor manera posible, pero que quede muy claro que es humor y que no te estás riendo de nadie.

¿Todo se puede parodiar?

Desde mi punto de vista, sí, pero hay que tener mucho cuidado con cómo lo haces, de manera que ofenda lo menos posible.

Tú lo has petado con tus vídeos parodiando a los cayetanos y a los MDLR, ¿cuáles tienen más sentido del humor?

Déjame pensar… yo creo que los dos. Ambos tienen bastante sentido del humor, pero de todos, yo creo que los cayetanos son las personas que, en mi cuenta, menos se han ofendido y que ellos mismos se ríen de sí mismos. Me he encontrado con muchos seguidores en la calle, que son cayetanos, y que lo primero que me dicen, ‘madre mía, cómo nos hemos reído con tus vídeos de cayetanos, es que somos justamente así…’. Los chavales de calle, igual, me he encontrado muchos que tienen ese perfil de malotes que también se ríen de sí mismos, aunque un poco menos.

Tú ibas para futbolista, pero una lesión truncó tus planes. ¿Cómo has vivido el final de esta temporada?

El fin de liga me iba a morir, me iba a dar un ataque al corazón porque, con lo que le ha pasado al Atleti… íbamos ganando la liga con doce puntos de ventaja y al final al límite, pero super contento porque ha ganado el Atleti la liga. Vi el último partido, luego Neptuno, los jugadores…tremendo. Justo una semana antes tuve el placer de poder jugar en el Wanda un partido con una campaña de Mahou y fue muy especial para mí.

Hablando de fútbol, dices que dos de tus ídolos son Diego Simeone y Steve Jobs, ¿qué destacarías de cada uno de ellos?

Son muy complejos y tienen muchas cosas cada uno, pero de Steve Jobs diría, punto número uno, la innovación y, punto número dos, la filosofía de trabajo tan hardcore que tenía. Quizás demasiado para lo que debería ser lo normal pero su historia me inspira mucho. Y del Cholo Simeone, la manera de creer que se pueden conseguir las cosas, aunque la situación y los factores de tu alrededor estén en contra. Eso, por un lado, y por otro, el sacar lo mejor de cada jugador que tiene y esto me lo aplico a mí mismo. Todos tenemos un máximo de nosotros que podemos alcanzar y siempre damos la mitad o un poquito más, pero él es experto en sacar lo mejor de cada jugador y de sí mismo.

Ahora muchos chavales quieren ser famosos de mayores, pero tú aclaras que eso no es una profesión, ¿crees que lo tienen claro?

Creo que querer ser famoso está bien, hay mucha gente que quiere ser famosa. Tienes muchas ventajas, pero no creo que sea lo mejor porque si quieres ser famoso, no vas a llegar nada. Ser conocido no es un fin, es una consecuencia de otra cosa que estás haciendo. Tienes que hacer algo que te guste mucho para, a lo mejor, algún día llegas a un punto en el que te conozca mucha gente. Pero querer ser conocido es una tontería.

Cuéntame alguna alegría que te haya dado el ser famoso.

Pues, por ejemplo, el otro día jugar en el Wanda Metropolitano un partido de fútbol, para mí fue como un sueño y el conocer futbolistas del Atleti. Y quitando tema deportes, la mayor alegría es dedicarte a algo que te gusta. Para mí el éxito no es el dinero ni la fama. Si eres panadero y te gusta ser panadero, has triunfado en la vida. La mayor alegría que puedo tener es dedicarme a lo que me gusta y ese es uno de los fines de este libre, animar a que la gente se dedique a lo que le gusta.

Muchos de esos chavales que aspiran a ser famosos, creen que una buena forma de alcanzar esa fama es convertirse en influencers pero tú insistes en que eso lleva trabajo, ¿por qué nos empeñamos en desprestigiar esa profesión?

Lo puedo llegar a entender y no. Lo que ocurre es que la gente tiene una concepción de que es gente que no hace nada, suben cuatro fotos y ya estás y por una parte es cierto. Conozco muchos influencers que viven como reyes. Puedes coger y estar una semana y media tocándote las narices y no pasa nada. Pero hay influencers y hay influencers, es como todo. Los hay que están todo el día tocándose las narices y están todo el día de fiesta en fiesta, pero hay otros que desde que se levantan hasta que se acuestan están trabajando. Depende de en quién te fijes.

Tú como influencer, ¿cuál dirías que es la plataforma del momento: Instagram, YouTube, TikTok, Twitch?

A mí la que más me gusta es Instagram, aunque depende de para qué. En cuanto a entretenimiento y originalidad TikTok es la líder, número uno. Hay mil tipos de cosas, de contenido, muy original y muy interesantes. Instagram es algo más para la gente que conoces, es más completa. YouTube es parra cuando estoy comiendo y me pongo algún vídeo y Twitch es para alguien que va a estar dos horas no haciendo algo y se lo pone de fondo una hora y media o dos.

Con lo que eres tú con la pérdida de tiempo, no creo que seas un habitual de Twitch.

No he visto un directo de esos en la vida, no sé ni cómo funciona. Está bastante tiempo, pero hay que tener tiempo.

Hiciste prácticas en Got Talent y Factor X… ¿no te entró el gusanillo como buen showman que eres de presentarte como concursante?

Es graciosa la pregunta porque me mandaron un mail de Got Talent para hacer un monólogo y presentarme, pero no les he dicho que sí porque no me veo haciendo, ahora mismo, en el programa porque requiere mucho tiempo. He trabajado ahí y entre el casting, pasar de fase… tienes que dedicarle tiempo y ahora estoy super centrado en dar lo máximo posible a la gente que me sigue en Instagram y TikTok para llegar al máximo posible y tener contentos a mis seguidores. Estoy muy comprometido en esas redes sociales como para invertir tiempo en otra cosa.

Tu gran cantera para hacer vídeos es la de los estudiantes, ¿se agotan los temas?

Yo creo que no porque hay tantas cosas de las que hablar… pero, obviamente que hay muchos temas de los que ya he hablado. El año pasado hablé de estudiantes hasta la sociedad, pero ahora varío entre cosas de estudiantes y otras cosas y hay temas de los que no habla desde hace año y medio y los retomo y es como si no hubiera hablado de ellos nunca. Tal vez porque lo cuento de otra manera o porque los estudiantes son otros. Pero es cierto que te vas quedando sin ideas.

Según tu representante tienes la cuenta con más engagement de este país, ¿eso qué significa para ti?

Es como si en un estadio de fútbol los aficionados están comiendo pipas o están animando. La gente que me sigue es espectacular, es un público muy bueno y todos están continuamente comentando, compartiendo o mencionando y esa es la mejor noticia, que la gente participe y le guste lo que hago. Siempre intento hablar de temas con las que la gente se sienta identificadas y sean cotidianas.


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