‘Streets of Philadelphia’: Una noche irrepetible para Bruce Springsteen e inolvidable para Antonio Banderas

A pesar de que Bruce no se consideraba “muy bueno haciendo temas para películas”, aceptó el encargo y escribió el que fue el himno de la lucha contra el SIDA

‘Streets of Philadelphia’: Una noche irrepetible para Bruce Springsteen e inolvidable para Antonio Banderas

Bruce Springsteen, durante un show a principios de los noventa. / Michel Linssen/Redferns

Bruce Springsteen decidió vestir de negro, traje y camisa, en la que iba a ser una noche irrepetible para él. No olvidó su crucifijo dorado ni la ‘chuleta’ con el discurso que leería si resultaba ser el ganador. Lo guardó en el bolsillo interior de la chaqueta. Lo tenía todo previsto para la gala del 21 de Marzo de 1994 en el Dorothy Chandler Pavilion de Los Ángeles. Y todo salió “sobre ruedas”, porque recibió el Óscar a Mejor Canción Original por Streets of Philadelphia.

Whitney Houston fue la encargada de entregarle la codiciada estatuilla dorada. Pocos minutos antes, Antonio Banderas había presentado su actuación, considerada “posiblemente la mejor jamás vista en los Óscar”. Para el artista malagueño, aquella fue también una noche inolvidable, o como él mismo la calificó: un momento perfecto en su carrera.

A pesar de todo…

A pesar de que Bruce Springsteen no se consideraba “muy bueno haciendo temas para películas”, aceptó el encargo de Jonathan Demme y se puso a escribir una canción para la película ‘Filadelfia’. Aunque no estaba satisfecho con el resultado y pensaba que no era eso lo que el director quería, a Demme le entusiasmo: "Mi mujer y yo nos sentamos y la escuchamos, y cuando terminó, literalmente, estábamos llorando". Springsteen había creado en dos días el himno de la lucha contra el SIDA: Streets of Philadelphia.

Philadelphia, el primer filme de Hollywood que abordaba abiertamente el SIDA, contenía otra emotiva composición de Neil Young, también llamada Philadelphia, que se incluyó en los créditos finales (la de Bruce sonaba en los créditos iniciales). Cuando se dieron a conocer las nominaciones a la 66ª edición de los Premios de la Academia, el canadiense y el norteamericano se convirtieron en contrincantes. Ambos competían por el Óscar a Mejor Canción Original.

Woopi Goldberg: “El único actor que me puede atar”

El 21 de Marzo de 1994, en el Dorothy Chandler Pavilion de Los Ángeles, se celebró la gala en la que, además de muchos nervios, se vivieron momentos excepcionales. Singular fue el instante en el que Whoopi Goldberg (la anfitriona de la ceremonia) dio paso a Antonio Banderas: “Nuestro siguiente presentador ha viajado este año desde la meseta española a las calles de Filadelfia. Admirado y con un nombre que se pronuncia mal en todo el mundo, es el único actor que me puede atar, desatar y me hace bailar el mambo por toda la ciudad. ¡Arriba!”.

Bruce Springsteen, el 21 de marzo de 1994 posando con su estatuilla en los Oscar. Ganó el premio a Mejor Canción Original por 'Streets of Philadelphia'. / Vinnie Zuffante/Michael Ochs Archives/Getty Images

Antonio Banderas era el encargado de presentar la actuación de Bruce Springsteen: "Para la película Filadelfia, los productores buscaron a un artista contemporáneo que jamás hubiera escrito una canción para un largometraje. Le pidieron que escribiera una música y una letra que reflejara la fuerza de la temática de la película. Su esfuerzo le valió una nominación para el Óscar y para cantarnos esa quinta canción nominada está el compositor de Calles de Filadelfia... ¡Bruce Springsteen!”.

“La mejor actuación musical jamás vista”

Springsteen hizo entonces la que está considera “seguramente, la mejor actuación musical jamás vista en los Óscar”, tal y como escribía Miguel Ángel Bargueño en El País. “En 87 años de premios Óscar, en los que cine y música se han fundido en deliciosa armonía, actuaciones memorables ha habido a montones. Pero si existen unos atributos determinantes para que una de ellas pase a la historia con rotundidad, esta los tenía todos: una puesta en escena sorprendente, un artista de primerísima talla, una interpretación sentida y una canción con un mensaje aún válido pero que en esos días tocó el corazón de muchos”.

La revista Rolling Stone coincidía: “Probablemente el mejor año de una actuación musical fue en la ceremonia de 1994”. La publicación resaltaba el “increíble trabajo” de Zack Alford a la batería. “Realmente recibí grandes elogios después de esa actuación”, reveló Alford en la publicación. “Un batería que siempre he respetado llamado Charlie Drayton vino y me dijo ‘Chicos ¿por qué habéis imitado esa canción?’. Y yo contesté ‘La verdad es que no lo hicimos’. Ese fue un enorme cumplido”.

Whitney Houston: “me ofrezco a cantarlas todas de nuevo”

La culminación de todo ese elenco de astros concatenados llegó cuando apareció Whitney Houston, toda de blanco, y anunció: "A lo largo de la noche habéis escuchado las cinco canciones nominadas a Canción Original. Para refrescar vuestra memoria me ofrezco a cantarlas todas de nuevo”. El pabellón aplaudió la broma de la artista quien, sonriente, siguió: “Solo voy a leer los nombres”. Después de anunciar a los nominados (entre los que también estaban los temas Again de la película 'Justicia poética', The day I fall in love de ‘Beethoven 2’ o A wink and a smile del filme 'Algo para recordar') dijo las palabras mágicas: “And the Oscar goes to… Bruce Sprinsteen por Streets of Philadelphia”.

“Neil, voy a compartirlo contigo”

Springsteen, entre aplausos, recogió el Oscar de manos de Houston y, mientras sacaba del bolsillo interior de su chaqueta el discurso que había escrito para la ocasión, decía: “Esta es la primera canción que he escrito para una película, así que imagino que a partir de aquí todo irá sobre ruedas” bromeó. Tuvo unas palabras para su contrincante, Neil Young: “Neil, voy a compartirlo contigo. Has hecho el mejor trabajo y ojalá saque lo mejor de tu público y esto se derrame sobre el mundo real y en el día a día de la gente, y que se pierda el miedo y nos permita aceptarnos unos a otros a través de nuestras propias diferencias”. También dio las gracias a Johathan “por permitirme ser parte de tu película” y declaró su amor por Patti Scialfa (que estaba entre el público): “Te quiero Patt”.

La noche “perfecta” de Antonio Banderas

La noche no acabó ahí. Además de ser decisiva e irrepetible en la carrera de Springsteen, también lo fue para Antonio Banderas. En una entrevista con Vanity Fair, el malagueño confesó que “el momento perfecto” de su carrera había tenido lugar esa noche. “Pero si tuviera que elegir uno de ellos, fue esa noche: Tom Hanks ganó el premio (Mejor Actor) por Filadelfia - el Oscar - y me lo dedicó a mí. Y yo presenté a Bruce Springsteen. Esa noche, fui a la fiesta de Elton John. En la mesa estaban Elton John, Bruce Springsteen y su mujer, y Steven Spielberg, Tom Hanks… Había dos Óscar sobre la mesa, junto a las bebidas, y Steven me dijo, ‘¿Conoces a un personaje llamado Zorro?'. Y le contesté 'Sí, solía ver la serie en televisión cuando era pequeño’. Y me dijo ‘¿Te gustaría hacerlo?. Ven mañana a las 10:00 y hablaremos de ello’. Esto ocurrió por Tom (Hanks). Su amabilidad. El siempre, siempre, ha sido un caballero".

El único Óscar de Bruce

Streets of Philadelphia, cuyo éxito fue descomunal, para Springsteen supuso el único Óscar de su carrera, el trofeo más codiciado de la industria audiovisual. Dos años después, escribió Dead man walkin para la película de ‘Pena de muerte’ de Tim Robbins. Aunque estuvo nominada al Óscar, finalmente el premio fue para Colors of the wind de la banda sonora de ‘Pocahontas’. En 2009, su canción The wrestler de la película homónima, por algún motivo ni siquiera estuvo nominada al Premio de la Academia, aunque sí ganó un Globo de Oro.


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