Nirvana: 'Smells like teen spirit', un "jodido caos" dirigido por un novato con "complejo de Napoleón"

Finalmente se convirtió en un vídeo legendario

Nirvana: 'Smells like teen spirit', un

'Smells like teen spirit', un "jodido caos" que se convirtió en leyenda / Paul Bergen/Redferns/Getty Images

Un director novato y autoritario con "complejo de Napoleón" gritando a pleno pulmón. 500 extras fuera de control y provocando "un jodido caos". Y en medio de todo, un trío con nombre de 'plenitud y paz interior' – Nirvana – y una canción emblemática: Smells like teen spirit. El 17 de Agosto de 1971, Kurt Cobain, Chris Novoselic y Dave Grohl grabaron un vídeo que cambiaría sus vidas para siempre. Las imágenes rodadas ese extenuante día, originaron uno de los clips más icónicos del rock… el que impulsó al estrellato al grupo, el que les dejó chapoteando en el 'mainstream', el que reflejó su espíritu anárquico y el de sus fans.

Objetivo: provocar el caos total

Smells like teen spirit fue el primer single de Nevermind (1991), segundo larga duración del trío de Aberdeen (Washington). Aunque el concepto del vídeo - Nirvana haciendo play-back frente a un público joven en lo que parecía un gimnasio abandonado - podría parecer 'más de lo mismo', realmente no fue así. Cobain tenía un objetivo en mente: provocar el caos. Quería que fuera una 'concentración de adolescentes en el infierno'. Se inspiró en dos de sus películas favoritas: la comedia musical de los Ramones 'Rock and roll high school' y otra más, un filme de culto de 1979 sobre rebelión adolescente (que en España se llamó En el abismo):

Nirvana / Paul Bergen/Redferns

"Vi esta película Over The Edge", contó Cobain en Melody Maker in 1993. "Recuerdo que me marché del cine y casi cada uno de los que habían estado allí, salieron corriendo, gritando, rompiendo ventanas, cometiendo vandalismo y deseando drogarse. Les afectó totalmente, les influyó. Puede que no fuera esa la intención de la persona que hizo la película, y es una magnífica película, pero eso es lo que ocurrió". Y eso es lo que Cobain pretendía: provocar el mismo nivel de caos total en cada ciudad de América.

Un director novato y 500 extras

De la dirección se encargó Samuel Bayer, un recién licenciado en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York. Era su primer proyecto en la industria musical. Los extras se reclutaron en un concierto del grupo en el Roxy de Los Ángeles, repartiendo cientos de folletos entre los asistentes: 'Nirvana necesita que aparezcas en su próximo video, Smells like teen spirit. Debes tener entre 18 y 25 años, adaptarte a un personaje de instituto, bien sea pijo, punk, empollón, deportista... ¡y estar preparado para quedarte varias horas!. ¡Ven a apoyar a Nirvana y pasa un buen rato!"

¡Ven a apoyar a Nirvana y pasa un buen rato!

El 17 de Agosto de 1991, a las 11.30 de la mañana, Kurt, Chris y Dave llegaron a los estudios GMT, situados en Culver City, en Los Ángeles (California). Allí también estaban los 500 extras que habían acudido "a apoyar a Nirvana y pasar un buen rato". El rodaje se prolongó más de lo esperado. Fueron horas extenuantes para todos… y que los extras que hacían de público, fueran auténticos fans de Nirvana, resultó indispensable.

"Tenía un poco complejo de Napoleón"

Ya desde el primer momento, la personalidad del director Samuel Bayer enfureció a la banda. "Tenía un poco complejo de Napoleón", explicó Cobain en el libro Come as You Are: The Story of Nirvana. El director reprendía a los extras e intentaba controlar a la banda de forma autoritaria. "No podía creer que nos tuviéramos que someter a eso. Era como si estuviéramos en el colegio. Él era el malvado maestro". Tampoco fue del agrado del batería Dave Grohl: "Tenía un ruidoso megáfono", recordaba en Newsweek en 1999. "Intentaba explicar el concepto al público, y decía 'Ok, ahora, en el primer verso vosotros supuestamente parecéis aburridos e infelices. Sentaos en vuestros sitios y golpead con los pies".

"Fue un jodido caos"

Mientras el rodaje transcurría, la tensión aumentaba. Cobain, entre una toma y otra, ingería buenos tragos de whiskey Jim Beam. Su estado de ánimo empeoraba por momentos. Su frustración era cada vez más tangible. Al final de la tarde, cuando percibió que la irritación también se reflejaba en las caras de los fans, tomó una decisión. Convenció a Bayer para dejar que los jóvenes se desinhibieran. El vídeo necesitaba un final anárquico: los estudiantes acercándose al escenario y enloqueciendo. Sería la escena final. Y así fue cómo Cobain alentó a los extras para que se acercaran a las gradas e hicieran el gamberro. Que todo pareciera un auténtico show de punk rock.

“… el público empezó a destruir el escenario, estaba completamente fuera de control.. fue un jodido caos", recuerda Grohl en Newsweek. "El director con su altavoz gritaba '¡Stop¡, ¡Corten!', gritando a pleno pulmón a todo el mundo para que se calmara, amenazando con echarles a patadas. La verdad es que fue una situación bastante graciosa, ver a este hombre intentando controlar a esos chavales que solo querían destruir… a partir de ese momento fue cuando todo empezó a tener sentido para mi: esto ya parecía un concierto de Nirvana".

"¡Esto es lo más bonito que he visto jamás!"

Cuando los chavales se acercaron y empezaron a bailar dijeron 'que os jodan', porque estaban ya muy cansados de estar aguantado todo el día la mierda de Bayer", anotó Cobain. Pero también el director se dio cuenta entonces de lo acertada que había sido aquella explosión de energía. "La banda les animaba. Al final, yo estaba exhausto. Era como 'Ok, ¿vosotros queréis destruir el set?, pues venga, destruidlo'", confesó en Rolling Stone. "Y los chicos bajaron de las gradas, y fue como '¡Oh Dios mío!, ¡esto es lo más bonito que he visto jamás!. Me decía, 'Dios está de mi parte'. Y ese tumulto se convirtió en el ultimo minuto del video".

El toque maestro de Cobain

Hay sin embargo algunos elementos del clip en los que se impuso Samuel Bayer. Por ejemplo, Cobain quería que las animadoras que aparecen bailando con los pompones fueran chicas "realmente feas y con sobrepeso", porque "le ponían enfermo las estereotípicas reinas del baile". Pero el director quiso mujeres atractivas, reclutadas en los strip clubs locales. “Kurt odiaba a Sam Bayer”, señalaba Courtney Love en New York Magazine in 2011. El líder de Nirvana, por su parte cambió el final - contra los deseos del director – e insertó una secuencia de su propia cara mirando de forma lasciva a la cámara.

Nirvana en Japón / Gutchie Kojima/Shinko Music/Getty Images

"El elemento clave"

"El video fue, probablemente, el elemento clave para que la canción se convirtiera en un éxito", recordaba Dave Grohl en Louder. "La gente escuchó la canción en la radio y pensó 'es estupenda', pero cuando vio el video en MTV pensó, 'Es magnífica. Estos tipos son un tanto espantosos y están destrozando su jodido instituto'. Gracias al vídeo, vino más gente y los clubs se hicieron más y más grandes". Finalmente, ese estallido desenfrenado de adolescentes – incluso rompiendo y llevándose el equipo - ayudó a hacer de Smells like teen spirit el legendario video en el que se convirtió.


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