
Elena Rose comparte sus historias de amor y música junto a Alejandro Sanz, Ed Sheeran, David Bisbal o Danny Ocean
La venezolana se convierte en la nueva invitada de Cris Regatero en 'Cara C'
Cris Regatero sigue desnudando emocionalmente a sus invitados al vídeo podcast Cara C. Tras ver a Valeria Castro y Pablo Alborán, en el nuevo episodio tiene como invitada protagonista a Elena Rose, una venezolana afincada en Miami que podríamos que tenido una vida muy nómada. Una ir y venir que ha influido en su música, tanto a la que ha compuesto para otros grandes artistas, como para la que ha decidido presentar en primera persona en su debut como cantante.
Antes de comenzar la charla pedía permiso para rezar, algo habitual cada vez que comienza algo importante. Una breve oración que llenó la habitación de una espiritualidad y misticismo que tanto la caracteriza.
Y es que no lleva tatuadas unas gigantescas alas en la espalda por causalidad. “Apenas me las tatué y las vi, fue como si las hubiese tenido toda la vida”, aseguraba. “Me encanta que me tatúen mis amigas mujeres porque es como otra vibra. Una cosa super linda. Además, ellas son como unas niñas muy mágicas e hicimos todo el proceso como muy intencional. Estas son mis alas que están naciendo después de toda esta etapa de mi vida y es donde estoy, como de una u otra manera, encarnando físicamente a la guerrera de la luz y me siento lista, y me siento feliz de poder hacerlo. Pero fueron tres días sin parar”, recordaba sobre ese proceso del tatuaje.
LOS40
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Unas alas cargadas de significado que tiene que ver su incesante búsqueda de lo que es la libertad. “La libertad, para mí, representa ser la mejor versión de mí, abrazar la versión que soy ahora. Hacerlo con amor lo que sea que yo esté entregando, reconociendo que vengo de esta fuente de amor. Todo mi mundo se comenzó a crear alrededor de esta búsqueda y las alas a nivel físico, para mí, representan que cuando yo soy libre siento que puedo volar”, explicaba.
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Un espíritu místico y espiritual
Todo este misticismo le viene de su madre, “una mujer muy reconocida en el mundo espiritual, maestra de Reiki, angeóloga, de metafísica. Yo crecí en una casa muy mágica y cuando yo era niña no se podía hablar de estas cosas”. De hecho, algún problema tuvo en el colegio cuando intentaba utilizar las herramientas de su madre, como el Reiki, con sus compañeras.
Su vida se centra en dar y esa transparencia y deseo de compartir se refleja en su música. “Soy un alma que se desnuda muy fácilmente. Amo físicamente estar desnuda, espiritualmente estar desnuda. Es como que la desnudez para mí es un símbolo de libertad”, admite, “siento que no hay nada que me pena mostrar porque la mayoría de lo que yo muestre es algo que alguien ya ha vivido y es algo con lo que alguien se va a identificar. Más bien va a ser una oportunidad de que esa persona no se sienta sola”.
La sexualidad en la música de Elena Rose: “Qué rico darte placer”
Aunque el motor que la mueve es el amor, en su música, también hay deseo y sexualidad. “Creo que también me encanta cómo las mujeres siguen explorando su sexualidad sin culpa porque yo, vengo de una sociedad donde había mucha más culpa en ese aspecto, desde darte placer a ti misma hasta sentir placer con alguien más. Siempre ha sido algo muy particular en mi sociedad con respecto hacia la mujer y yo también soy esa amiga que te va a decir, explora eso y sé feliz. Y creo que en mi música también se ve”, explica, “qué rico hacer el amor, qué rico darte placer”.
De su perro Zeus que fallecía el año pasado y al que ha dedicado una canción que todavía no ha sacado. De su infancia en Puerto Rico donde se escondía con sus amigas para escuchar y bailar reguetón o de su faceta de compositora, han hablado a lo largo de casi una hora.
Compositora de grandes éxitos
Elena Rose es uno de esos nombres habituales en los equipos de composición en Miami y ha firmado éxitos de Bad Bunny, Daddy Yankee, Shakira, Jennifer Lopez, Becky G o Nathy Peluso, entre muchos otros.
Para ella, componer para todos ellos es “un honor, especialmente con los que después se vuelven realmente amigos y hay una conexión que va más allá. Son mis maestros igual, también. Nos ganamos un Grammy con Alejandro Sanz, con Palmeras en el jardín y ha sido impresionante conocer a alguien que, te lo juro, yo siento que conozco a Ale como de otras vidas, que es un alma con el que conecto mucho más profundo que más allá de lo que él representa para mí musicalmente, que es un gran maestro”.

Se le llena la boca hablando del madrileño. También han hablado de Spread Lof, su mejor amigo, también español o de David Bisbal con el que también ha cantado. Igual que Ed Sheeran con el que interpretó un tema a voz y guitarra que no tardó en viralizarse.
“Él me hablaba de mis hijos, de su familia. Es un ser humano bellísimo y tiene una luz hermosa. Al día siguiente me escribió y fue como, tengo todo mi Instagram explotando con venezolanos. Venezuela salió ahí, marica, toda Venezuela presente”, se enorgullecía de su pueblo.
Un pueblo que parece haberle dado su respaldo con su primer disco, Bendito verano que ha repasado con Cris en el podcast partiendo de un tema fundamental, Me lo merezco. El comienzo de una nueva etapa en la que está centrada y que la ha traído a España, lugar donde se siente como en casa.

Elena Rose mira al futuro
“Yo veo el futuro de la humanidad con ojos de amor, porque si lo veo de otra manera no es justo. Veo a tantos artistas que realmente están haciendo todo por encontrar esa mejor versión de ellos mismos, por abrazar esa esencia, por brillar desde el amor, que sería injusto no ver el futuro con ojos de amor. Tengo fe en que va a seguir evolucionando y de que, al mismo tiempo, nos va a seguir acercando al porqué comenzamos a hacer música y es porque no nos queda de otra. La música es vibración y nosotros somos eso”, reflexionaba sobre cómo ve el futuro de la música tan unido últimamente a las raíces de los propios artistas.












