
Bad Gyal, sin filtros, sobre su álbum ‘Más Cara’, el body shaming, JC Reyes o la importancia de Rihanna y Tokischa en su vida
La cantante catalana se sincera con Cris Regatero en ‘Cara C’ y descubrimos a una mujer más clara que nunca
Bad Gyal está metida de lleno en su gira de Más Cara, el disco con el que ha contado con los recursos suficientes como para trabajar con los productores y compositores que quería y cumplir sueños que tenía desde que empezó en esto de la música. Tras arrancar motores en Barcelona, ahora le toca parar en Madrid.
En estos últimos meses la hemos visto en varias entrevistas compartiendo un discurso con tanta coherencia que ha puesto en duda que sea mérito suyo. “Me hace gracia porque la gente es como que se piensa que tengo un muñeco detrás que me dice lo que tengo que decir. He visto personas en plan, se nota que la han preparado muy bien, han contratado a alguien”, le contaba a Cris Regatero en Cara C.
La cantante catalana llegaba al saloncito con un constipado evidente y recién despertada y así comenzaba una entrevista que se iba animando hasta venirse arriba y mostrarnos su esencia sin filtros ni censuras y eso nos ha ayudado a descubrir a una mujer fuerte en apariencia, frágil en ocasiones y, ante todo, trabajadora y disciplinada para conseguir lo que tanto ansía, ser respetada en un género que hace un tiempo era de hombres y mujeres como ellas han hecho también suyo.
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Una gira Más Cara
Se ha esforzado por mostrar un espectáculo distinto en el que ha invertido más recursos que nunca, aunque haya gente que siga sin entenderla y no sepa valorarlo. Ha contratado a todos esos creativos que diseñan los espectáculos de las Semanas de la Moda de medio mundo que han puesto su talento al servicio de esta gira.
“Ya llevo muchos años haciendo chispas, fuegos, pirotecnias, tienes cincuenta mil artistas que te van a dar eso y yo soy una persona inquieta y necesito evolucionar”, señala respecto a su propósito sobre el escenario. Tiene asumido que los que ahora no la entienden, en un tiempo la copiarán como le ha pasado en tantas ocasiones con sus canciones o sus estilismos.
“No es lo que quería yo para esta gira y es mi decisión personal. He querido algo más fotográfico, algo mucho más elevado, mucho más cinematográfico. No es conceptual, pero sí que te transporta a una fiesta nocturna, de ahí a un after party. Los momentos más íntimos a un apartamento lujoso donde pasan cosas, a un grupo de personas guapas, estilosas, con swag, con flow, que interactúan entre ellas. No es un concepto muy definido, muy hermético, pero sí que es como generar una vibra en el escenario y de ahí los cubos, los espacios. A ver, amor, somos 20.000 personas no voy a estar todo el rato actuando en el front stage, necesito versatilidad, necesito jugar con cosas, es lo que me apetece hacer”, explica sobre lo que ha buscado en esta gira.
Pese a que todavía hay gente que no entiende sus intenciones, otros, sin embargo, lo están disfrutando y aplaudiendo y prefiere quedarse con eso. Tiene claro que se la exige más que a otros, aunque sabe lo que hay: “No voy a dármelas de algo que no soy porque eso ya lo sabemos todos y yo creo que el que compra una entrada para mi show ya lo sabe. No soy ni Beyoncé, ni Adele, ni Rosalía, ni Isabel Pantoja. La gente ya sabe a lo que va a mis shows. Ahora, decirme que me puedo esforzar más, no sé”.
La reina de España, no del dancehall
En esa ola de gente que no la entiende hay muchos periodistas que no se han preocupado en conocer la inspiración caribeña que hay en su música. Eso les ha llevado a meterla en el saco de trapera hace unos años, al que no pertenece o a llamarla reina del dancehall, algo que no soporta.
La banderita de reina de nada, reina de España si queréis, la segunda o la reina de los gays y las girls, pero poco más, por favor.
“Todavía los diarios convencionales me ponen como la reina del dancehall y es como, por favor, cooperarme porque si no parece que yo soy una abanderada como si yo fuese una jamaicana o algo”, pide desesperada.
“¿Cómo que reina del dancehall? Reina del dancehall, ¿de qué? Reina del dancehall será Spice, será Vanessa Bling, será Lisa Hyper, serán las primeras mujeres de los 90 que hacían los primeros riddims, el Wata Bam Bam y todas estas historias, por favor, yo no”, se explaya, “yo soy una chavala de Barcelona que se inspira de lo que le gusta y hace lo que puede que, por lo que sea, la vida me ha dado esta oportunidad, he tenido suerte y la he sabido aprovechar porque soy una curranta. Pero la banderita de reina de nada, reina de España si queréis, la segunda o la reina de los gays y las girls, pero poco más, por favor”.
Sexualidad explícita vs JC Reyes
Otra de las preguntas a las que se ha acostumbrado es la de la sexualidad implícita que encontramos en sus canciones. No hace falta sacarle el tema, ya ella misma se adelanta. “¿Le pueden dejar de preguntar a Bad Gyal por qué sus letras son explícitas? ¿A los tíos en algún momento se les pregunta eso? ¿En algún momento tú has visto a JC Reyes…?”, pregunta.
“Que no pasa nada, no lo estoy señalando a él, ya el chaval tiene sus polémicas, no estoy diciendo que me parezca bien cosas que ha hecho, le he conocido personalmente y se lo he dicho, yo soy muy clara. La gente de la industria sabe cómo soy. Cuando yo me cruzo a la gente en persona, se lo he dejado muy claro a él. Le di mi opinión, que, para mí, se ha equivocado muchas veces, pero, por ejemplo, a él, ¿alguna vez le han preguntado por qué hace esas letras, por qué sube a chicas de cierta manera?”, propone para poner sobre la mesa la distinta vara de medir entre hombres y mujeres en este género.
Ella sube a sus escenarios a bailarines sin camiseta con los que interactúa y les pone “el culo cerca que, luego, la mayoría del tiempo, son gays, pero bueno. Es que luego es como, ah, bua, el bailarín está empalmado, pero si le gustan los hombres al bailarín”.
Son comentarios a los que ya se ha acostumbrado, aunque este año es diferente, “este año creo que ya no, que es hetero, pobre chaval. ¿Te imaginas? Me estás sacando del armario, pero, lo que quiero decir es que muchas veces, algunos, con las mujeres se echan las manos a la cabeza -que no digo que los hombres no lo puedan hacer, seguid pa’lante chavales, es vuestra manera de expresaros y sed libres, pero también nosotras, sin que nos cuestionen tanto-. Porque yo, cada entrevista que doy me preguntan que por qué hago estas letras, qué cuál es mi intención, qué cuál es mi discurso. No es un discurso”.
‘¿Qué le ha pasado?’. ‘Está fatal’. ‘Parece que tiene 40 años’. ‘¿Qué es este cuerpo? Es un hombre’. ‘Qué cuerpo más horrible’. Cosas muy fuertes. Siento que la gente cada vez está más cruel, no conmigo, no quiero ser egocéntrica, creo que es un problema general.
Cansada del body shaming
“Me veo mejor que nunca y no me han funado tanto en mi vida, ni me han hecho tanto body shaming en mi vida. Yo este verano me veía como mejor que nunca y la gente me destruyó, lo pasé fatal. Este verano lo he pasado muy mal”, asegura, “estoy súper feliz, estoy aprendiendo a lidiar con el body shaming y a que no me pase lo que me pasó en verano y a estar contenta yo”.
Pero ha sido difícil, “porque no soy solo un cuerpo y una cara, soy una persona que hace música, soy compositora, soy artista, soy cantante, bailo, siento que tengo mucho más que aportar que mi cara o mi cuerpo, pero es verdad que, en estos días, otra vez. ‘¿Qué le ha pasado?’. ‘Está fatal’. ‘Parece que tiene 40 años’. ‘¿Qué es este cuerpo? Es un hombre’. ‘Qué cuerpo más horrible’. Cosas muy fuertes. Siento que la gente cada vez está más cruel, no conmigo, no quiero ser egocéntrica, creo que es un problema general”.
“El tipo de comentarios y de bullying y de acoso y de body shaming que hay hoy en día en las redes, es loquísimo. Dejadme. Si yo quiero entrenar muchísimo porque me hace feliz y me ayuda con mi salud mental y porque me prepara físicamente para luego la vida exigida que llevo de shows y demás, es mi problema y si luego estoy ensayando todos los días y haciendo el show dos veces y pierdo peso y estoy muy delgada, lo siento, estoy llevando mi cuerpo al límite”, se justifica.
Pero asegura que hace ejercicio, come bien y lo quema todo con el estrés de vida que tiene. “Mi cuerpo está en constante nervio y entonces la gente muy rápida, desde casa, señala con el dedo y tienes un problema o estás muy mal o estás muy fea, o estás muy vieja. Gente, tengo 29 años, más vieja voy a estar. Cada año voy a estar más vieja. Es lo que hay. La Bad Gyal de 23, 24, 25, ya no existe. No va a existir nunca más”.
Admiración por Rihanna
Siempre ha señalada a Rihanna como una de sus fuentes de inspiración, una mujer a la que admira y con la que ha tenido oportunidad de cruzarse en alguna ocasión, de hecho, es amiga de gran parte de su equipo.
Veo complicado que su ídolo vuelva a sacar un disco, aunque reconoce que lo que hay es tan bueno que siempre se puede volver a esas canciones. En cuanto a una colaboración con ella, “ojalá, pero creo que no soy digna de colaborar con esa diosa. Eso es para seres elevados superiores”.
La vez que se encontró de tú a tú con ella fue en unos premios en Nueva York a la que le invitó su amigo, el diseñador dominicano Raúl Luar. La tenía en la mesa de al lado, “estaba fan girly, fuerte. Es muy guapa. Si me la presentaran me bloquearía, pero la tía irradia una luz cuando entra a un lugar, una diva, una estrella, la celebritie más potente de nuestros tiempos. Entra al espacio e irradia luz”.
Tokischa y el fin de año que les cambió la vida
Una de sus hermanas en la industria es la dominicana Tokischa. Todavía recuerda un fin de año del 2023/24 que pasaron juntas. “Te voy a decir que después de ese fin de año las dos cambiamos mucho porque el desfase fue de arrepentirse”.
“Uno de nuestros mejores amigos, Cromo, director y productor ejecutivo del álbum pinchaba esa noche en Santo Domingo y luego ella había rentado un airbnb gigante en la zona colonial y Dios mío, no sé, hasta qué hora, dando vergüenza por la vida”, recuerda.
La fiesta continuó una noche más tras grabar un videoclip juntas. “Desde entonces, ella está completamente sobria, no bebe alcohol no toma drogas, obviamente no fuma. Yo fumo, la gente ya lo sabe que yo fumo, algún día lo voy a dejar. De momento, si ahora dejo de fumar, la ansiedad se me dispara”, admite.
No me drogo, eso la gente que ahora me ve delgada, farlopa, las drogas...' Yo no me drogo. Yo nunca he probado así, media pastilla, nada.
Reconoce que todavía fuma, aunque menos que antes y que bebe de manera muy puntual. “Después de ese fin de año las dos nos centramos mucho, nos centramos mucho en nuestro cuerpo y mente, como en cuidarnos, en la actividad física, en evolucionar psicológicamente, en cuidar nuestra salud mental, en elegir bien nuestras compañías. Luego en verano, es verdad, que me cojo una semana y me voy a Ibiza con mis amigas y me desfaso, luego me arrepiento. Este verano me quiero aplicar a estar un poco más tranquila porque el anterior se me fue la olla”.
Postura ante las drogas
En cuanto al tema de las drogas, es bastante rotunda: “No me drogo, eso la gente que ahora me ve delgada, farlopa, las drogas...' Yo no me drogo. Yo nunca he probado así, media pastilla, nada. Yo no me drogo nada y quien no se lo quiera creer, que no se lo crea. La gente que me conoce lo sabe. He sido porreta, claro que sí, pero es muy fácil juzgar un libro por su portada”.
Las que luego parezcan más mosquitas muertas, que cantan no sé qué y no sé cuántas, que no cantan toto, que no cantan f*llar, y no cantan tal, creo que se drogan más que nosotras y beben más que nosotras y son más fiesteras que nosotras.
Tal vez esa forma tan libre que entienden de entender la vida ha provocado que muchos piensen siempre mal tanto de Tokischa como de ella. “Las que luego parezcan más mosquitas muertas, que cantan no sé qué y no sé cuántas, que no cantan toto, que no cantan f*llar, y no cantan tal, creo que se drogan más que nosotras y beben más que nosotras y son más fiesteras que nosotras. Y es verdad, no hay que juzgar un libro por su portada”, reivindica.
“Mi posición con las drogas nunca ha cambiado, pregúntaselo a cualquier amigo o amiga mía. Yo soy anti drogas. A mí me gusta fumar, nada más. Yo soy hippie. Mi alma es de persona completamente hippie. De verdad, las únicas drogas que tal, eso y alguna vez alguna setilla, así de risa, pero siendo muy honesta. En mi familia lo saben, si es que me da igual, no tengo nada que ocultar. Toda mi familia lo sabe, me han visto fumar porros. Tengo pendiente hacer unas setas también con mi familia, no pasa nada. Parece de risa y parece un poco irresponsable lo que voy a decir y mucha gente me va a juzgar, pero es así, yo soy muy honesta”, confiesa.
“Yo siempre he sido muy anti drogas. Toda la gente de mi entorno lo sabe. Las drogas químicas a mí no me gustan, nunca me han gustado, siempre las he tenido mucho respeto, mucho miedo, y no ha cambiado mi perspectiva en nada. Ha cambiado mi perspectiva en cuidarme a mí y en ver la felicidad, el exciment, la excitación y el disfrutar de la vida desde otro lugar que no es solo la fiesta, el desfase y el celebrar solo de esa manera. Yo celebro ahora la vida de muchas otras maneras que me dan más de vuelta que el alcohol y la resaca que da”, explica sobre su cambio de perspectiva.
Estas son algunas de las cosas que hemos descubierto de Bad Gyal en esta charla tan sincera y honesta. Pero hay más.













