Cuando Kylie Minogue irrumpió en la cabina de Swedish House Mafia en Pacha Ibiza: la noche mágica que Tony Aguilar nunca olvidará
El locutor nos cuenta una de las anécdotas más increíbles que vivió en la discoteca más emblemática de la isla
Tony Aguilar y Pacha Ibiza
El podcast "60 aniversario: El Gran Musical de LOS40”, protagonizado por Tony Aguilar, es precisamente revivir todas las épocas donde la música no solo se escuchaba, sino que se vivía: desde las noches infinitas de Studio 54 hasta la explosión global de la electrónica en templos como Pacha Ibiza.
Y en el sexto episodio dedicado a “La era del beat”, Tony comparte una de esas anécdotas que capturan a la perfección la magia de la cultura de club. Todo empieza como una noche más en Pacha Ibiza, uno de los escenarios por excelencia de la música electrónica. En cabina estaban nada menos que Swedish House Mafia, pinchando todos sus éxitos del momento. Y de repente, aparece la mismísima Kylie Minogue subida encima de la barra, tal y como nos cuenta nuestro locutor, para cantar un tema en conjunto con los suecos. "Me vuelvo loco cada vez que lo recuerdo como la noche más mítica que yo he pasado en mi vida", así se lo cuenta Tony a Fernandisco, el colaborador estrella del podcast.
Además, aprovechan la ocasión para hablar como en esa misma sala, el ex DJ y locutor de Los40 recibió el primer premio DJ Award de la historia de España, coronándolo como el mejor radiofonista europeo.
Una aparición digna de Pacha Ibiza en la era de Studio 54
Tony había entrevistado esa misma tarde a Kylie Minogue. Lo que realmente no imaginaba es que, horas después, la estrella aparecería por sorpresa en la discoteca. Sin previo aviso. Dejando a todo ser presente en puro shock. Y es que fue un momento que resume a la perfección lo que significan lugares como Pachá o lo que fue Studio 54: espacios donde las barreras desaparecen y donde una superestrella puede mezclarse con DJs, periodistas y clubbers como si todo formara parte del mismo espectáculo
La anécdota no es solo curiosa, sino que es, además, muy simbólica. Porque conecta directamente dos generaciones de la cultura nocturna. Lo que en los 70 ocurría en Nueva York, con celebridades apareciendo sin aviso bajo la bola de espejos, hoy sigue pasando en Ibiza, con la electrónica como nueva protagonista absoluta.