De La Ghetto: "Salí del barrio y el barrio me convirtió en guerrero" | Originales URBAN Ep. 14

La leyenda viva del género urbano protagoniza el episodio número 14 de Originales URBAN para adentrarnos en los inicios de su propia historia

DE LA GHETTO: "Salí del barrio y el barrio me convirtió en guerrero" | ORIGINALES URBAN Ep. 14

De La Ghetto lleva dos décadas dedicado a la música, pero todavía conserva intacta la curiosidad de aquel niño que podía pasar horas escuchando discos en una tienda. Ahora es el protagonista del nuevo episodio de Originales URBAN, en el que ha repasado los momentos que marcaron sus comienzos y ha hablado con sinceridad sobre la industria, la presión que rodea al éxito y su relación con Arcángel.

Nacido en Nueva York y criado en Puerto Rico junto a su abuela, De La Ghetto creció rodeado de hip hop, R&B, breakdance y grafiti. Cuando llegó a la isla con ocho años apenas dominaba el español, pero pronto descubrió aquella escena underground en la que empezaban a abrirse camino nombres como Daddy Yankee. Aunque antes de dedicarse a la música quería ser actor, fueron las fiestas de marquesina y los primeros eventos de reggaeton los que terminaron por señalarle el rumbo.

"La música para mí es como mi religión", reconoce. En aquellos años se convirtió también en su refugio. La escuchaba mientras iba al colegio, soñaba despierto con subirse a un escenario e incluso cantaba y bailaba durante sus primeros trabajos como cocinero o vendedor de zapatos, aunque aquello le costara algún que otro aviso de sus jefes.

De La Ghetto en 'Originales URBAN' / José Lastra

El encuentro que lo cambió todo

Su historia dio un giro cuando se mudó a La Perla, en Puerto Rico. Allí grabó una primera maqueta en un espacio muy alejado de lo que hoy entendemos por un estudio profesional: dos platos, vinilos y un micrófono con cable. El tema comenzó a circular por el barrio y acabó llevándolo hasta Arcángel.

De La Ghetto admite que, al principio, no estaba demasiado interesado en conocerlo porque quería desarrollar una carrera en solitario. Sin embargo, la conexión apareció prácticamente al instante. El mismo día en que se conocieron escucharon varias instrumentales y grabaron Traficando a mi manera. En menos de un año ya estaban viajando fuera de Puerto Rico gracias, en buena medida, a MySpace y a la difusión de sus canciones por Internet.

Traficando - Arcangel & de la Ghetto

"Le doy gracias a Dios porque puso a Arcángel en el camino", asegura el artista. También tiene claro que aquella relación funcionó en las dos direcciones: considera que ninguno de los dos estaría en el lugar que ocupa actualmente sin haber coincidido en el momento adecuado.

Precisamente por eso, una de las preguntas inevitables es si llegará algún día el disco conjunto que sus seguidores llevan años reclamando. De La Ghetto no lo confirma, pero tampoco cierra la puerta: "Se está hablando". Según explica, ambos tienen compromisos profesionales y proyectos que atender antes de poder convertir esa conversación en una realidad.

Arcángel y De La Ghetto en Premios Juventud 2017 / John Parra

"La música buena nunca pasa de moda"

Después de 20 años, el puertorriqueño continúa encontrándose con adolescentes que cantan temas publicados antes de que ellos nacieran. Canciones como Sensación del bloque han conectado con distintas generaciones, algo que atribuye a Internet, a la curiosidad de los nuevos oyentes y a los recuerdos transmitidos en casa por padres o hermanos mayores.

"La música buena nunca pasa de moda", declara. Para él, el regreso de determinadas canciones, sonidos o tendencias también demuestra que el arte y la moda funcionan de manera cíclica. Lo comprueba incluso con su hija, que está a punto de cumplir 13 años y lleva ropa ancha similar a la que él utilizaba en los noventa y a comienzos de los 2000.

No obstante, De La Ghetto sí detecta una diferencia importante entre su generación y parte de la escena actual: la búsqueda de una identidad propia. Recuerda una época en la que parecerse demasiado a otro cantante estaba mal visto. Ahora, en cambio, considera que muchos artistas quieren utilizar los mismos sonidos. "Ya casi nadie quiere ser original", lamenta.

De La Ghetto en 2007 / Ray Tamarra

La salud, por delante del éxito

El cantante también se detiene en una cara menos visible de la industria. Después de tantos años, su salud física, mental y espiritual ocupa el primer puesto de su lista de prioridades. Las opiniones externas, las exigencias de las discográficas y la rapidez con la que un artista puede pasar del éxito al silencio generan una presión que no todo el mundo consigue soportar.

Por eso insiste en la importancia de mantener cerca a la familia, observar la industria con cierta distancia y aprender a encontrar un equilibrio. En su caso, su mujer y sus hijos son una parte fundamental de esa estabilidad. Aunque en ocasiones desearía detenerse durante seis meses o incluso un año, reconoce que el ritmo del negocio hace que una pausa así resulte complicada.

De La Ghetto tampoco piensa en retirarse. Los premios son importantes —recuerda que cuenta con dos nominaciones a los Grammy—, pero no constituyen su principal motivación. Su deseo es mucho más sencillo: continuar haciendo música, viajando y poniendo a la gente a bailar durante otros diez, quince o veinte años.

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