El precioso gesto con el que Maná honró la memoria de Joaquín Luqui

Tony Aguilar recordó en El Gran Musical el cariñoso gesto que tuvieron los mexicanos con nuestro mítico presentador

Maná y la exportación de la música mexicana al mundo

Maná ha sido, es y será una de las bandas americanas que siempre estarán asociadas a España gracias a su éxito en nuestro país. Ha sido como su segunda casa y su relación con LOS40 siempre ha sido inmejorable conquistando el Número 1 en repetidas ocasiones gracias a sus canciones. Por ello su camino sirvió para otros grupos mexicanos o de centroamérica o suramérica para cruzar el charco.

Pero más allá de su dimensión musical, la banda de Fher Olvera tiene una dimensión humana que en El Gran Musical no hemos podido dejar pasar al hablar de la influencia latina en nuestra música. Y es el precioso gesto con el que el cuarteto honró la memoria de uno de nuestros míticos presentadores.

Probablemente lo más obvio que puede decirse de Joaquín Luqui es que no hubo, ni hay, ni habrá nadie como él. Era comunicador y fan a la vez, mezclando ambos conceptos tan desordenadamente como su blanca melena. Fue más grande que muchos de los músicos cuyos discos pinchó y a quienes entrevistó. Cuando importantes estrellas internacionales venían a España, lo primero que hacían era preguntar por él; y si lo veían, lo abrazaban como a un viejo camarada. Tan cariñoso como con los artistas lo era con los oyentes, con quienes a menudo se detenía por la calle, siempre bolsa de plástico en mano, a escucharlos educadamente, aunque eso implicara llegar justo de tiempo a la emisora. A todos caía bien; algo lógico, pues era, antes que locutor de radio, una buena persona, de las que no abundan.

Tony Aguilar recordó en el programa con el que celebramos el 60 aniversario de LOS40 lo que vivimos gracias a Maná: "Voy a contar una anécdota de Maná. Cuando falleció Joaquín, cuando murió Luqui, que tuve el honor de presentar el último 3, 2 o 1 Luqui Forever, un especial en el que los artistas de todo el mundo hablaban de Joaquín ese domingo por la noche, Maná que estaba en una de las islas perdidas de donde cuidan de las tortugas marinas con su fundación, no tenían teléfono móvil para grabar el audio dedicado a Joaquín. Pero ellos se molestaron en coger una avioneta hasta un lugar donde había un estudio donde pudieron grabar su despedida para el programa donde decíamos adiós a Joaquín Luqui".

Luqui nos dejó hace ahora 21 años, y el vacío de su ausencia no puede reemplazarse. Podríamos dedicar estas líneas a repasar por qué fue tan importante, como si hubiera que explicarlo. Tarea estéril, pues todos sabemos el porqué de su enorme papel en la música y la radio de este país. En cualquier caso, y desde un punto de vista académico, no hay que pasar por alto la técnica natural e inagualable de Luqui, que acuñó un léxico propio, repleto de muletillas como “tres, dos o uno”, “tú y yo lo sabíamos” o “musicine”, que luego el público repetía en la calle para referirse a música o a cualquier otra cuestión.

Gracias, Maná.