María Becerra se sincera como nunca sobre la pérdida de su bebé: "Siento que no lo hice como lo tendría que haber hecho"
La artista se ha abierto en canal al hablar de su embarazo ectópico

María Becerra en un evento en Madrid, 10 de abril de 2025. / Carlos Alvarez
María Becerra se ha fijado una nueva meta al anunciar un show 360º en River ―el tercer concierto de su carrera en este estadio―, en su Argentina natal. No obstante, antes quiso pasar por el programa de Urbana Play Los perros de la calle, presentado por Andy Kusnetzoff y Gabriel Rolón, para charlar sobre su actual momento profesional y, sobre todo, también personal.
Y es que, a finales de abril, la Nena de Argentina sufrió un segundo embarazo ectópico que tuvo graves consecuencias para ella; entre otras, su ingreso de urgencia en el hospital y la pérdida del bebé que esperaba junto a su novio, el también cantante Rei.
"En un afán de cumplir un sueño personal que tenía ―y que mi pareja también tenía; era un proyecto de los dos, obviamente―, cuando nosotros empezamos a encarar todo fue con un equipo especialista en fertilidad y toda la cuestión: una ginecóloga, una obstetra... Un gran equipo, porque queríamos que saliera todo bien", contó.
LOS40 Urban
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"Siento que no lo hice como lo tendría que haber hecho. Tendría que haber estado tranquila en mi casa", expresó con la voz quebrada, sintiéndose culpable, de alguna manera, por no haber puesto en pausa su proyecto artístico. "Pero yo mientras lo hacía, tomando la decisión de seguir trabajando... ahí es donde estuvo el error para mí", añadió visiblemente emocionada.
A pesar de todo el dolor que ha estado cargando durante meses, María ha sido capaz de mostrarse vulnerable y hablar sobre ello por primera vez como nunca antes, desde que le ocurrió.
Reconoció seguir teniendo miedo a morir y ataques de ansiedad. "Secuelas que me quedaron, porque después de todo lo que me pasó no hice terapia", comentó. Y es que todavía no se siente preparada para sentarse a tratar el asunto sin sentir angustia al rememorarlo todo, aunque sabe que debería. Pero como todo en la vida, debe escuchar a su cuerpo y a sus necesidades.
"La terapia es algo que me cuesta confrontar, aunque sé que me recontraayudaría, la verdad, pero me da mucha cosa llorar, contar mis cosas y me cuesta un montón pedir ayuda. Siempre creo que resuelvo todo sola, y no tanto desde un lado de saber que yo puedo, sino desde un lado que no me gusta molestar a los demás; a mi familia o x; siento que al tenerme lejos haciendo tantas cosas, no quiero preocuparlos y que piensen que estoy mal", confesó.
Aquel episodio de salud tan complicado que vivió le ha hecho enfrentarse a las cosas desde otro punto de vista: "Cuando te estás muriendo es tremendo la cantidad de cosas que se te pasan por la mente y cómo, cuando logras salir de eso, o sea, yo vi la vida de otra manera completamente diferente. Todo. Todo lo empecé a ver distinto y siento que hasta me empecé a tomar con más calma la vida en general".
"Aprendí a valorar mucho mi salud, mi bienestar, mi familia... Algo tan básico. No sé, me pasaba en la clínica, cuando me sacaron el respirador, algo tan básico como respirar sola, qué se yo, pararte (levantarte), ir al baño... Todas esas cosas tan básicas de la vida las valoras un montón", incidió.