¿Puede un músico atreverse a dejar The Rolling Stones en el mejor momento? Mick Taylor lo hizo hace 50 años
El 12 de diciembre de 1974, la banda anunció la salida del guitarrista

Mick Taylor, en el centro, con sus compañeros de The Rolling Stones en 1969. / Mirrorpix
Durante cinco años, The Rolling Stones tuvieron un guitarrista llamado Mick Taylor. Junto con Keith Richards, llenaba de toscos pero efectivos riffs las canciones de la banda. En 1974, los Stones ya eran el grupo más grande del rock, estatus que han sabido mantener con el paso de las décadas y la llegada de las arrugas. Eran tiempos de giras apoteósicas por todo el mundo, hordas de fans, viajes en aviones privados y excesos por doquier. ¿Quién querría decir adiós a todo eso? Sin embargo, el 12 de diciembre de 1972 anunció que abandonaba la formación.
Mick Taylor entró en The Rolling Stones en 1969, cuando tenía 20 años, en sustitución de Brian Jones, quien había fallecido ahogado en extrañas circunstancias el 3 de julio de aquel año. A pesar de su juventud, Taylor ya era un músico reconocido en el mundillo musical británico, ya que con solo 17 años había entrado a formar parte de los Bluesbreakers de John Mayall, institución del blues rock en Reino Unido y cantera de importantes guitarristas. Cuando Brian Jones salió de escena, el propio John Mayall recomendó a Mick Jagger que fichara a Taylor como nuevo guitarrista. El debut de Taylor con los Stones tuvo lugar el 5 de julio de 1969 en el concierto gratuito que la banda ofreció en Hyde Park en memoria del desaparecido Brian Jones.
La mano de Taylor puede escucharse en varios discos clásicos del grupo, empezando por Let it bleed (1969), siguiendo por Sticky fingers (1971), Exile on Main St. (1972) y Goats head soup (1973), y terminando con It’s only rock ’n roll (1974). Su guitarra es una de las que suena en la imprescindible balada Angie. Para muchos, la edad dorada de The Rolling Stones.
LOS40 Classic
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En diciembre de 1974, Mick Taylor asistió a una fiesta en casa de Eric Clapton junto a Mick Jagger, Ronnie Wood (quien sería su sustituto, pero por entonces solo un amigo de la banda) y el productor Marshall Chess. En un momento de la noche, Taylor le dijo que Jagger que dejaba el grupo y se fue. El 12 de diciembre, los Stones hicieron pública su decisión a través de un comunicado de prensa en el que afirmaban que Taylor quería cambiar de aires y afrontar nuevas aventuras musicales. Bonitas palabras, pero les sentó fatal: estaban a punto de viajar a Alemania para grabar un nuevo disco y consideraban que Taylor les había dejado colgados.
Por lo visto, Taylor, un chico tranquilo y educado cuando entró en la banda —tenía cara de niño que no ha roto un plato—, en los meses anteriores a su salida se mostraba alterado y malhumorado. Como causas de ese cambio de comportamiento se barajan el consumo de drogas, problemas con su pareja, la sensación de que sus aportaciones al grupo no tenían reflejo en los derechos de autor y, hasta cierto punto, el cansancio.
Nunca ha quedado claro de todo. Pero en una entrevista concedida a Classic Rock en 2011, explicó sus razones: “Daría para escribir un libro. Desde el momento en que me uní al grupo de John Mayall, no había dejado de trabajar. Me acostumbré a estar en el estudio o en la carretera. Y si no tocaba con los Stones, lo haría con cualquier otro. Simplemente necesitaba un respiro”.
Como es bien sabido, los Stones no acusaron la baja de Taylor. Enseguida fue reemplazado por Ronnie Wood, quien este 2025 cumplirá cincuenta años en la banda. En cuanto al fugado, actualmente tiene 75 años y sigue en activo. Ha grabado junto a grandes como Bob Dylan y publicado varios discos en solitario, la mayoría en directo. Esporádicamente ha tocado con los Stones, como en la gira 50 & counting (entre 2012 y 2013) y actuaciones sueltas en el festival de Glastonbury y en Hyde Park y el Staples Center de Los Ángeles.
¿Hizo bien Mick Taylor en desertar de los Stones? Lo que parece evidente es que, al menos en su caso, el nombre de la banda, de la marca, está por encima de individualidades. Si él ha sido feliz tras la drástica resolución, hizo lo correcto.












