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Muere Gérard Chaillou, actor francés que triunfó con ‘Camera Café’

Una larga enfermedad fue la causante de su fallecimiento a los 79 años

Gerard Chaillou, en París en 2005. / Toni Anne Barson Archive

Ha sido la cadena televisiva M6 la que ha confirmado, a través de un comunicado, el fallecimiento del actor de origen francés, Gérard Chaillou. Ocurrió el pasado 2 de agosto como última consecuencia de una larga enfermedad y sus amigos y familiares se despedían de él a sus 79 años.

“Con tristeza nos enteramos del fallecimiento del actor Gérard Chaillou, conocido entre otras cosas por el papel de Jean-Guy Lecointre, director de recursos humanos de la serie ‘Camera Café’ y también participó en ‘Scénes de Ménages’. M6 envía todos sus pensamientos a su familia y a sus seres queridos”, rezaba ese comunicado.

Pese a haber participado en más de 30 películas y 40 series, su máxima popularidad le llegó con Camera Café donde daba vida a Jean-Guy Lecointre, el director de recursos humanos entre 2001 y 2004. Un personaje carismático que combinaba formalidad empresarial con una dosis de humor cotidiano que caló hondo en el público. De hecho, la serie que triunfó en el país galo y que luego tuvo su propia versión española.

Una extensa carrera en el teatro, cine y tv

Todos sus trabajos estaban marcados por su sello: autoridad con un toque cálido o comedia sutil. Participó en títulos reconocidos como Scènes de Ménages, Julie Lescaut, Camping Paradis, y en el cine trabajó con directores prestigiosos como Roman Polanski (J'accuse, 2019) o Luc Besson (Adèle Blanc‑Sec, 2010).

Formado en teatro desde los años 70, Chaillou pasó por grandes escenarios, incluso formó parte de la Comédie‑Française entre 1983 y 1985. Participó en obras de Shakespeare y otros clásicos, llevando al escenario la versatilidad que luego consolidó en su carrera audiovisual.

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Gérard Chaillou deja tras de sí a un referente del humor francés cotidiano, alguien que no necesitó ser protagonista absoluto para hacerse inolvidable. Su presencia resonaba sin estridencias, pero con una eficacia y un rostro que quedaban grabados incluso en roles secundarios. Fue un actor de esos que bordaban su oficio con discreción, complicidad y humanidad.

Muchos de sus compañeros de profesión han querido despedirse de él en redes sociales.