El inconveniente que podría retrasar (hasta un año) la boda de Taylor Swift y Travis Kelce

El enlace entre la popstar y el deportista de la NFL será, sin duda, uno de los eventos de la temporada (cuando sea que suceda)

Taylor Swift y Travis Kelce celebrando la Super Bowl de los Kansas City Chiefs, enero de 2025. / Brooke Sutton

El compromiso entre Taylor Swift y Travis Kelce es ya uno de los temas más comentados de 2025, y eso que ha ocurrido a final de años. Desde que se conoció la noticia a finales de agosto, raro ha sido el medio (nacional o internacional) que no se ha hecho eco de los futuros planes de boda de la pareja.

Aunque por el momento es pronto y no se conocen detalles en lo que respecta al enlace, hay expertos que han adelantado que la cantante y el deportista podrían contraer matrimonio hasta un año después de lo previsto, debido a un pequeño detalle que, a día de hoy, está a la orden del día: el acuerdo prematrimonial.

Este tipo de negociaciones es cada vez más común entre los celebrities, y abordan cuestiones que van más allá del dinero. Tal y como señala Launi Sheldon, abogada especializada en derecho familiar, el contrato prematrimonial de Taylor y Travis —cuyo patrimonio neto asciende a los 1.600 millones de dólares y 90 millones de dólares, respectivamente—, como cualquier otro, buscaría la claridad: "Para figuras de alto perfil, los prenups sirven para proteger el trabajo creativo, la reputación personal y las inversiones".

Por tanto, la asesora legal estima que, en caso de que la pareja haya optado por un acuerdo prenupcial, "la complejidad de sus activos combinados podría prolongar las negociaciones durante más de un año, lo que podría retrasar la tan esperada boda", como ocurrió con Jeff Bezos y Lauren Sánchez, por ejemplo.

¿Qué puntos incluiría este acuerdo prenupcial?

Propiedad intelectual y música

El contrato podría estipular, de forma explícita, que Swift mantenga la propiedad total de su repertorio y grabaciones, asegurando que los ingresos por ventas, licencias o reproducciones sigan siendo exclusivamente suyos en caso de separación. Su catálogo musical está valorado en unos 400 millones de dólares.

"Todas las regalías por composición, ingresos editoriales y derechos de interpretación generados antes y durante el matrimonio son exclusivamente suyos. Esto evita cualquier reclamación por parte de un cónyuge sobre ganancias futuras", apunta la abogada.

Del mismo modo, añade que "el acuerdo también puede incluir cláusulas para la música creada durante el matrimonio, aclarando qué obras son propiedad separada y cuáles son patrimonio conjunto. Esto evita disputas sobre nuevos lanzamientos, colaboraciones o proyectos paralelos".

"Un acuerdo prenupcial también puede incluir acuerdos de confidencialidad que impidan que un cónyuge revele detalles sobre música inédita, letras inspiradas en la relación o proyectos futuros. Además, se agregarían otras cláusulas que garanticen que los derechos de autor, ingresos editoriales y derechos de interpretación generados antes y durante el matrimonio le pertenezcan únicamente a ella. También se podrían definir los derechos sobre obras creadas durante la relación, diferenciando entre propiedad individual y conjunta, y evitar disputas sobre nuevos lanzamientos o colaboraciones", puntualiza.

Reputación personal y redes sociales

Sheldon, asociada a la app de separaciones SplitUp, afirma que cada vez es más común incluir cláusulas sobre redes sociales y confidencialidad. Estos acuerdos pueden establecer qué tipo de contenido se puede publicar durante el matrimonio y tras una posible ruptura.

Un ejemplo claro fue el acuerdo entre Ariana Grande y Dalton Gomez, que prohibía compartir públicamente fotos o vídeos del matrimonio, así como participar en entrevistas o proyectos relacionados con la relación sin consentimiento mutuo.

Este tipo de cláusulas también podrían influir en la música futura de Swift. Aunque el álbum Eternal Sunshine de Grande reflejaba su divorcio, ella lo describió como un “álbum conceptual”, mezclando realidad y ficción para proteger su privacidad.

Para Swift y Kelce, disposiciones similares podrían salvaguardar su intimidad, reputación y evitar la explotación comercial de su relación, especialmente considerando el tirón mediático de Swift.

Otros aspectos comunes en prenups de celebridades

  • Infidelidad, abuso de sustancias y conducta personal
  • Mascotas y pertenencias privadas
  • Expectativas de viajes
  • Contratos publicitarios y patrocinios
  • Crianza de hijos y acuerdos parentales
  • Tiempos de divorcio o cláusulas de resolución

Aquí, existen precedentes como el de Nicole Kidman y Keith Urban, que contenían cláusulas relacionadas con la sobriedad; o el de Beyoncé y Jay-Z, quienes establecieron incentivos vinculados a la duración del matrimonio y la crianza de hijos.

La experta aventura que hasta el anillo de compromiso que regaló Kelce a Swift —valorado entre 550.000 y 750.000 dólares— estaría sujeto al acuerdo prematrimonial, con cláusulas que especificarían si debe devolverse o puede conservarse si la boda se cancela.

A pesar de todo, no todas las celebridades han firmado estos acuerdos. Según fuentes legales, Justin y Hailey Bieber no firmaron ningún documento que estableciera la separación de bienes en caso de divorcio. TMZ informó que Travis Barker y Kourtney Kardashian estaban trabajando en un acuerdo legal, pero se casaron antes de finalizarlo, y se desconoce si firmaron un postnupcial posteriormente. Veremos en qué queda el asunto.

Ana Escobar Rivas

Graduada en Periodismo y Comunicación por la...