Los incendios en la Amazonía caen a mínimos históricos
La selva brasileña registra en 2025 la cifra más baja de fuegos en casi 30 años y deja una noticia poco habitual: por primera vez en mucho tiempo, el verde gana terreno al fuego.

Los incendios de la Amazonía descendieron en 2025. / Brazil Photos
Durante años, hablar de la Amazonía era hablar de incendios, deforestación y cifras alarmantes. Pero el 2025 que acaba de terminar ha dejado una noticia esperanzadora: los incendios forestales en la Amazonía brasileña han caído a mínimos históricos. Según datos oficiales del Gobierno de Brasil, la mayor selva tropical del planeta cerró el año con algo más de 43.000 incendios. Sí, son muchos, pero representan un 69 % menos que en 2024 y la cifra más baja desde que existen registros satelitales, hace casi tres décadas.
El contraste es enorme si se mira apenas un año atrás. En 2024, la Amazonía vivió uno de sus peores momentos recientes, con más de 140.000 incendios y cerca de 18 millones de hectáreas arrasadas por el fuego. Una sequía histórica, lluvias muy por debajo de lo normal y el impacto del fenómeno de El Niño convirtieron amplias zonas de selva en auténticos polvorines.
El pasado año hizo menos calor extremo, más humedad y una meteorología más estable
Entonces, ¿qué ha cambiado en 2025? Según los expertos, la clave está en el clima. Las sequías han sido más cortas y menos intensas, y la ausencia de El Niño ha reducido drásticamente las condiciones extremas que favorecen los incendios. Menos calor extremo, más humedad y una meteorología más estable han permitido que la selva se recupere y que el fuego pierda protagonismo.
LOS40
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Menos deforestación
Los datos no solo hablan de menos incendios, sino también de menos destrucción. En los primeros diez meses de 2025, el área quemada en todo Brasil se redujo un 64,6 %, y en la Amazonía la caída alcanza el 75 %. Además, la deforestación también ha descendido: un 17,4 % menos que el año anterior y el nivel más bajo desde 2008, en una tendencia que ya venía apreciándose desde los primeros compases del último mandato de Lula Da Silva, y de la que ya te hablamos en El Eco. Entre enero y noviembre se perdieron algo más de 5.000 kilómetros cuadrados de vegetación nativa, una cifra que, aunque sigue siendo preocupante, marca una tendencia a la baja.

La Amazonía es el pulmón verde del planeta. / picture alliance

La Amazonía es el pulmón verde del planeta. / picture alliance
El uso del monitoreo satelital del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) ha sido clave para medir y controlar los focos de calor en tiempo real, facilitando una respuesta más rápida y eficaz. A ello se suma el compromiso político del Gobierno brasileño, que ha reiterado su objetivo de acabar con la deforestación ilegal en la Amazonía antes de 2030.
En un planeta acostumbrado a malas noticias ambientales, lo ocurrido en la Amazonía en 2025 no es una victoria definitiva, pero sí supone un respiro. Y un recordatorio de que, cuando el clima acompaña y hay voluntad de protección, la selva más importante del mundo todavía puede defenderse y sobrevivir. Sólo queda esperar que, dentro de un año, desde El Eco de LOS40 te demos una noticia similar a esta contando que 2026 ha sido, de nuevo, un año histórico en esta materia tan importante para todos los que habitamos el planeta.












