De Aitana a Rosalía: analizamos por qué el azul domina los discos del momento en el Blue Monday
El 19 de enero se celebra el día más triste del año

Aitana habla durante la 'Listening Party' de 'Cuarto Azul' en el Movistar Arena el 27 de mayo de 2025 en Madrid, España. / Aldara Zarraoa
No es casualidad que este lunes, marcado en el calendario como Blue Monday, coincida con una curiosa sincronía estética en la música pop. Basta con repasar los lanzamientos más recientes para encontrar un patrón cromático que se repite: el azul. No como un simple recurso visual, sino como un lenguaje emocional compartido. Lorde, Aitana, Natalia Lacunza, Billie Eilish, Taylor Swift, Rosalía o incluso Harry Styles, cada uno desde su universo, han utilizando tonalidades azules para contar algo más que canciones: están describiendo un proceso.
El Blue Monday se define popularmente como el día más triste del año, pero esa etiqueta, discutible desde el punto de vista científico, esconde una verdad emocional más compleja. No se trata solo de tristeza. Es el momento exacto en el que el calendario se queda en silencio. Las fiestas ya han terminado, la familia ha vuelto a dispersarse, los estímulos constantes se apagan y el año, por fin, se presenta sin adornos. Es entonces —no el 1 de enero— cuando los propósitos empiezan a tomar forma real en la cabeza.
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Ahí aparece el azul.
LOS40
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Lejos de simbolizar únicamente melancolía, el azul representa también seguridad, refugio y calma. Es el color de los espacios íntimos, de los cuartos propios, de los lugares donde uno puede permitirse estar vulnerable sin ser observado.
Aitana con Cuarto Azul
Aitana lo convierte literalmente en escenario en Cuarto Azul, un disco que funciona como habitación emocional donde se permite detenerse, revisar lo vivido y asumir lo que duele antes de avanzar. No hay cambio sin pausa, ni motivación sin una mínima tristeza previa que obligue a mirar hacia dentro.

Aitana Cuarto Azul

Aitana Cuarto Azul
Lorde con Virgin
Ese mismo tránsito recorre Virgin de Lorde, donde el sonido y esta portada azul acompañan un proceso de desprendimiento y reconstrucción personal.

Portada del álbum 'Virgin', el último lanzamiento de Lorde.

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Billie Eillish con Hit Me Hard and Soft
Hit Me Hard and Soft de Billie Eilish se mueve entre la fragilidad y el impacto emocional, utilizando el azul como atmósfera de inmersión, metafóricamente acuática, en la que la artista se sumerge para entenderse mejor.


Natalia Lacunza con N2STAL5IA
Natalia Lacunza, con N2STAL5IA, trabaja desde ese mismo punto intermedio: la evocación no como anclaje al pasado, sino como herramienta para comprenderlo.

Portada del álbum 'N2STAL5IA', el último lanzamiento de Natalia Lacunza.

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Rosalía con LUX
Rosalía en LUX, optó por una portada con base azul y símbolos ceremoniales para representar una etapa de transición espiritual y artística, donde la introspección no es debilidad, sino método.

Rosalía para LUX

Rosalía para LUX
Taylor Swift con The Life of a Showgirl
Incluso Taylor Swift con The Life of a Show Girl, parece reflexionar sobre la distancia entre el personaje y la persona, un tema que el azul acompaña bien por su ambigüedad emocional: desde la oscuridad total hasta la euforia, hasta llegar a un terreno intermedio donde se asimila lo vivido.

The life of a showgirl

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Harry Styles con Kiss All the Time. Disco, Occasionally
Harry Styles, por su parte, ya anticipa esa misma sensibilidad en la estética de Kiss All the Time. Disco, Occasionally, presentado con una camiseta azul que suaviza el brillo del pop y sugiere una etapa más introspectiva tras años de celebración.

Portada del álbum 'Kiss All The Time, Disco, Ocasionally', el próximo lanzamiento de Harry Styles.

Portada del álbum 'Kiss All The Time, Disco, Ocasionally', el próximo lanzamiento de Harry Styles.
En conjunto, estos discos parecen dibujar un mismo recorrido: primero seguridad, luego tristeza consciente, después reflexión y, finalmente, la necesidad de cambio. El azul no marca el final del proceso, sino su inicio. Es el color que permite detenerse sin culpa, sentirse a salvo para ser vulnerable y, solo entonces, encontrar la energía para transformarse.
Quizá por eso este Blue Monday, más que un día triste, funciona como un espejo. Y la música, una vez más, llega antes que las palabras para explicarlo.

Lola Rabal
Recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la URJC. Viví en Chicago, donde descubrí...














