Muere Fernando Esteso a los 80 años, una de las figuras más icónicas del humor español
El humorista llevaba varios días ingresado en el Hospital La Fe de Valencia por problemas respiratorios
Fernando Esteso en los Premios Goya 2023. / Carlos Alvarez
El actor, cantante y humorista Fernando Esteso, nacido en Zaragoza en 1945, ha muerto a los 80 años tras permanecer ingresado varios días en el Hospital La Fe de Valencia por problemas respiratorios. Su fallecimiento, confirmado por diversas fuentes sanitarias y medios nacionales, ha generado una oleada de reacciones en el mundo del espectáculo, donde Esteso era considerado un referente indiscutible.
Esteso formó parte de una generación de artistas que marcaron profundamente la cultura popular española durante los años 70 y 80. Su carrera comenzó muy temprano: con apenas seis años debutó como El Niño de la Jota, siguiendo la tradición artística de su familia. Aquella formación en el teatro de variedades le otorgó una versatilidad que más tarde se convertiría en su sello personal.
Un legado cinematográfico que definió una época
La popularidad de Esteso se disparó gracias a sus colaboraciones con Andrés Pajares, con quien protagonizó algunas de las películas más taquilleras del llamado "cine del destape". Títulos como Los Bingueros (1979), Yo hice a Roque III (1980) o La Lola nos lleva al huerto (1984) se convirtieron en auténticos fenómenos sociales, consolidando a la pareja como uno de los dúos cómicos más queridos del país.
Fernando Esteso en el FesTVal 2016. / Carlos Alvarez
Aunque su humor fue en ocasiones objeto de debate, Esteso defendió siempre que sus películas reflejaban una España en plena transformación, donde la comedia servía como vía de escape y espejo de una sociedad que buscaba nuevas libertades. Su figura, pícaro y cercana, encarnaba al español medio de provincias, deslenguado pero entrañable, un arquetipo que conquistó al público durante décadas.
Una vida dedicada al espectáculo
Además de su faceta cinematográfica, Esteso trabajó como cantante, presentador y actor de televisión, demostrando una capacidad camaleónica poco común. Incluso en los últimos años, pese a sus problemas de salud, seguía vinculado al mundo artístico y soñaba con escribir un libro de memorias.
Su muerte deja un vacío profundo en la cultura popular española. Compañeros de profesión, críticos y admiradores coinciden en que se va un artista que supo conectar con el público como pocos, capaz de hacer reír en tiempos difíciles y de convertirse en parte del imaginario colectivo. Con su adiós, España pierde a uno de sus grandes cómicos, pero su legado —sus películas, sus canciones y su inconfundible estilo— seguirá vivo en la memoria de varias generaciones. Descansa en paz....