Por qué es tan importante ‘6 de febrero’ para Aitana, a pesar de ‘Superestrella’

La canción que marcó el principio real de ‘Cuarto azul’ y se convirtió en un himno pese al éxito de otros temas del disco

Aitana en el videoclip de '6 de febrero' / Universal Music Spain

Hoy es 6 de febrero, pero no es un 6 de febrero cualquiera para Aitana. Es el primero en el que se puede cantar su canción – el núcleo creativo de Cuarto azul– con sentimiento, con rabia, con todas las de la ley. Porque fue esta la fecha en la que se dio cuenta de que hay un “te amo que ya no está”, el mismo día que le gritó a su ex que ‘yatra-yatra’, que era un maldito por ser el primero en olvidarse de ella. Pero no vengo precisamente hoy ni a remover el pasado ni a recordar que este mes, febrero, le duele de más. Hoy vengo a reivindicar 6 de febrero porque es importante para Aitana. Porque, a pesar del sorpasso de Superestrella, este tema es fundamental para entender la razón de ser de la artista, antes y ahora. Pero vayamos casi al principio de esta historia, que tiene su intríngulis.

Un buen día, yo, tu aitanólogo de confianza, quise asegurarme de que la promesa que se nos hizo en Aitana: Metamorfosis se iba a cumplir. Por eso, en la entrevista pertinente para hablar de su documental “made in” Netflix, le pregunté directamente a Aitana si 6 de febrero iba a formar parte del álbum que después conocimos con el título de Cuarto Azul. La pregunta la hice con conocimiento de causa. La gente la reclamaba desde que pudo escuchar un brevísimo adelanto en el tráiler. Sin embargo, su lanzamiento estaba en el aire. Tal y como se vio, no era del agrado de los altos cargos de la discográfica de Aitana, y ya se sabe que, a veces, cuando a los señores todopoderosos se les mete algo en la cabeza, no hay hit que sobreviva ni sueño que se cumpla.

Viendo Aitana: Metamorfosis, uno se daba cuenta de que Aitana apostaba ciegamente por 6 de febrero. Quería abrir los estadios, los conciertos más importante de toda su carrera, con ella. La voceaba en el coche, la cantaba con la fuerza del despecho. Iba con todas. La verdad, no la había visto tan segura de algo desde Formentera. Sin embargo, las voces de alrededor ganaron el pulso y se decidió apostar por Segundo Intento para inaugurar la era “blue” de la artista. El plan había cambiado, a pesar del reclamo del público. 6 de febrero ya no parecía una idea tan estupenda como creíamos y queríamos.

Ante el peligro, acudí a aquel junket con cuenta atrás —me dieron nueve minutos de entrevista— con un solo objetivo: saber que ese tema no iba a terminar en el mismo cajón que otras piezas como el feat con C. Tangana o ese disco urbano del que solo se salvó Quieres, la archiconocida colaboración con Emilia y Ptazeta. ¿Qué contestó Aitana a mi pregunta? “6 de febrero va a estar en este disco… Va a estar, si no la gente me mata”.

Entrevista a AITANA: la METAMORFOSIS de su vida + la DEPRESIÓN + el cuarto DISCO | LOS40

En ese momento pensé que 6 de febrero había sobrevivido más por la presión del fandom que por una decisión propia o el simple hecho de volver a seguir su instinto. 6 de febrero tampoco fue segundo single; se priorizó la colaboración con Myke Towers para darle empaque al proyecto. A 6 de febrero le tocó esperar un poquito más, pero asumió enseguida la responsabilidad de actuar como track insignia del disco. Aguantó el tiempo, a pesar de haber perdido la inmediatez. Y, aun así, cumplió con unos pronósticos que parecían caducos. 6 de febrero se convirtió en un himno instantáneo con una fórmula aparentemente sencilla, pero ya reconocible por todos: pop sofisticado, una carta de desamor a un hombre al que todos le poníamos cara y una fecha a la que volver año tras año.

6 de febrero es la canción que abre la puerta del Cuarto Azul de Aitana y, como tal, marca el argumentario del mejor disco de su carrera. Parece sencillo: es unir A más B o sumar dos más dos. No obstante, esto no son matemáticas puras, es música. También hace falta un poco de carisma, que tu vida personal genere interés y, como decía María Isabel en Antes muerta que sencilla, “una poquita, una poquita libertad”. Y de eso va la música, de libertad. Pasado el tiempo, Cuarto Azul ha volado solo, aguantando con solvencia el paso del tiempo y dejando que sea el público quien se apropie del contenido.

A veces pasa, cada vez más, que la gente se decanta por otra canción que no tiene el estatus de single y se vuelve un hit de manera orgánica. Es lo que ha pasado con Superestrella, el track número quince de este LP. Sin embargo, con permiso de Superestrella, 6 de febrero siempre será la pieza angular de este trabajo por tres razones.

Aitana - 6 DE FEBRERO (Video Oficial)

La primera es que la cantante, aunque no lo pareciera en aquel entonces, siguió su instinto, a pesar del ruido de alrededor. Apostó por 6 de febrero. En un momento dado hasta quiso que fuera el focus track de Cuarto Azul, aunque terminó siéndolo la balada Cuando hables con él. La segunda es que, aunque la ruptura está superadísima, 6 de febrero siempre será la canción por la que recordaremos la relación de Aitana y Sebastián Yatra. Ni Los Ángeles, ni Luna, ni Akureyri. Siempre será la última canción, el momento de no retorno, ese 6 de febrero, la que perdure en el tiempo. Y la última y tercera razón: cada año volveremos a este 6 de febrero. Porque las canciones funcionan mejor con fecha y, esta de Aitana, ha quedado grabada de manera permanente en el imaginario colectivo y en el cariño de toda esta gente.