Razer mira más allá del gaming y recupera el teclado partido con el Pro Type Ergo
Puede parecer una locura, pero partir el teclado puede hacerte escribir mucho más rápido.
Razer mira más allá del gaming y recupera el teclado partido con el Pro Type Ergo
Durante años, Razer ha sido sinónimo de rendimiento en el terreno del gaming, construyendo su identidad alrededor de teclados mecánicos, iluminación RGB y precisión competitiva. Pero en paralelo, la compañía lleva tiempo intentando abrirse paso en otro espacio más amplio: el de la productividad diaria. Ahora, con el anuncio del Pro Type Ergo, la marca no solo refuerza esa ambición, sino que mira al pasado para redefinir el futuro.
Razer mira más allá del gaming y recupera el teclado partido con el Pro Type Ergo
Porque lo que Razer ha presentado no es un teclado convencional. Es un regreso —reinterpretado— a ese formato dividido que tuvo su momento de gloria en los años 90, cuando la ergonomía empezó a colarse tímidamente en oficinas y escritorios. Aquel diseño, que separaba las manos y forzaba una postura más natural, nunca desapareció del todo, pero sí quedó relegado a nichos muy concretos. Hoy, con jornadas cada vez más largas frente al ordenador, vuelve a cobrar sentido.
El Pro Type Ergo deja claro el giro progresivo de la compañía hacia herramientas pensadas no solo para jugar, sino para trabajar mejor. La propuesta gira en torno a una idea sencilla: escribir debería ser algo más cómodo, más natural, menos forzado.
A primera vista, el teclado rompe con la lógica tradicional. Las teclas se dividen en dos bloques ligeramente curvados, obligando a colocar las manos en una posición distinta a la habitual. No es un diseño pensado para resultar familiar desde el primer minuto, sino para replantear hábitos adquiridos durante años.
Razer mira más allá del gaming y recupera el teclado partido con el Pro Type Ergo
Esa sensación de “extrañeza inicial” es, en realidad, parte de su propósito. Razer no busca una transición invisible, sino consciente. Que el usuario note el cambio, lo entienda y, con el tiempo, lo incorpore. En ese proceso, pequeños detalles —como la redistribución de algunas teclas o la incorporación de nuevas zonas de control— ayudan a suavizar la adaptación.
Más allá de la ergonomía, el anuncio también deja entrever otra tendencia: la integración de nuevas formas de interacción. Razer se olvida de sus mecanismos habituales de sus teclas para poner en valor el sistema tradicional de membrana. Pese a su perfil ultra-bajo, hay espacio para un completo sistema de luces RGB y el teclado introduce elementos como diales configurables o accesos directos a funciones avanzadas, incluyendo herramientas vinculadas a la inteligencia artificial.
Razer mira más allá del gaming y recupera el teclado partido con el Pro Type Ergo
Razer parece querer posicionarse en un terreno donde históricamente no ha sido protagonista. Ya no se trata únicamente de ofrecer periféricos para jugadores, sino de competir en un mercado más amplio, donde el confort, la eficiencia y la adaptabilidad pesan tanto como el rendimiento puro.
Luis J. Merino
Técnico de sonido, melómano y amante de los dos...Técnico de sonido, melómano y amante de los dos pilares fundamentales del entretenimiento: cómic y videojuegos. Escribiendo sobre ello desde los 19 años, he pasado por medios como Guía del Ocio, Game40, Elpais.com y ahora en Los40.com, donde sigo haciéndolo con el mismo gusto y pasión que el primer día.