María Isabel: “Sueño con hacer la Super Bowl o subirme al escenario del Coachella”
La cantante aterriza en la redacción de LOS40 para presentar ‘Hora Mágica’, su nuevo álbum con el que promete marcar un antes y un después en su carrera
Imagen promocional de María Isabel
Han pasado más de dos décadas, pero hay voces que no se marchan: mutan, se transforman, encuentran nuevas formas de decir aquello que se esconde dentro. La de María Isabel es una de ellas. Aquella niña de apenas nueve años que cantaba al mundo sin miedo y que convertía su Antes muerta que sencilla en un hito de nuestra música ha aprendido a escuchar sus silencios, a leer las señales y a detener el tiempo en canciones que capturan la identidad y la madurez de la artista que es hoy.
En esta conversación con LOS40, la artista nos abre las puertas de Hora Mágica, su cuarto disco. En él, da vida a ese universo donde lo cotidiano se vuelve casi místico y lo personal se convierte en refugio compartido. Habla de su hija como centro de gravedad y de la música como acto de verdad. Porque, a veces, crecer no consiste en ir más lejos, sino en aprender a habitar —con calma y sin expectativas— esa hora exacta en la que todo cobra sentido.
María Isabel - HORA MÁGICA - 11:11 (Video Oficial)
Pregunta (P): Once años después del lanzamiento de tu disco Yo Decido, presentas tu siguiente álbum: Hora Mágica. En todo este tiempo, ¿qué ha cambiado en ti como artista y como persona?
Respuesta (R): Han pasado muchos años desde entonces, por lo que los cambios son bastante grandes, tanto a nivel personal como profesional. Ahora me permito vivir más, sentir más, disfrutar del proceso y de la música sin expectativas y sin esperar nada a cambio. Con Hora Mágica ha sucedido así: no imaginaba el buen recibimiento que ha acabado teniendo por parte de las personas a las que les gusta mi música. Estoy muy feliz y agradecida.
P: En Hora Mágica, te adentras en la numerología y en esa espiritualidad que se esconde detrás de las horas espejo. ¿Cómo nació la idea para conceptualizar el proyecto?
R: Soy una persona que cree mucho en el destino y en las energías. Siempre me he guiado por las señales, pero este disco nace sobre todo de estar con el móvil. De cogerlo y encontrarme de repente con que el reloj marcaba las 11:11; que es algo que me pasa en general con muchas horas espejo. Empecé a investigar, a informarme y descubrí que los arcángeles te envían mensajes a través de la numerología. Por eso también la intro del álbum hace un repaso por el significado de todas estas horas espejo, pero llevadas a mis historias personales.
P: ¿Dirías entonces que estás en tu hora mágica?
R: Lo estoy, cien por cien.
P: Mezclas pop, electrónica y también te nutres de tus raíces, de lo flamenco. ¿Cómo trabajas ese equilibrio entre hacer música que encaje con la actualidad y tu esencia más personal como artista?
R: Creo que esa mezcla es mi identidad. A la vista está que, si escuchas las trece canciones seguidas, además de estar muy bien producidas, los sonidos también están muy bien pensados. Aunque el tema central es Daliana, que se la dedico a mi hija porque es lo que da sentido a mi vida, de repente te puede saltar Animales, por ejemplo, que te pone de buen humor y te anima a bailar. O Pecado, que es todo lo contrario porque es mucho más tranquila.
P: Para conseguir tanta variedad en tu música debes de fijarte e inspirarte en otros muchos artistas, ¿no?
R: He crecido en esa variedad porque a mis padres les encanta la música. En casa han sonado Eagles, Bee Gees, The Police… bandas que mi padre siempre escucha, pero también Isabel Pantoja, Miguel Bosé o Sergio Dalma por mi madre. Me enamoré de ellos siendo muy pequeña, aunque también he tenido presente el reggaetón antiguo con Daddy Yankee, Zion & Lenox y Nicky Jam y luego, de más mayor, a David Guetta o Dimitri Vegas. De ahí que Venus sea electrónica, que Agua Salá tenga esas partes más flamencas o Pecado, que es un estilo completamente diferente.
P: A través de este proyecto, además, te adentras en el backstage de las canciones: en la parte compositiva. ¿Cómo ha sido componer estos trece temas que lo conforman?
R: Ha sido un proceso bonito, con sus altos y sus bajos y con todo lo que conlleva hacer un álbum. La producción es de Tatiana de la Luz, me apetecía hacer un disco con una mujer, y el momento del estudio ha sido muy divertido y especial. Me lo he pasado muy bien componiendo.
P: ¿Repetirías la experiencia de componer al completo un proyecto?
R: Sí; de hecho, ya no puedo vivir sin esa parte. Si llega una canción de otro compositor y me encaja, perfecto, pero siempre pondría mi parte, mi esencia.
P: Hablas de amor, de salud, de cerrar ciclos, de personas que dejas atrás en el camino… ¿Es sencillo escribir desde dentro, desde tus experiencias más personales?
R: Es fácil saber de lo que vas a hablar, pero es inevitable que no se te remueva algo cuando empiezas a desarrollar todo. Escribir canciones a personas que ya no están, por ejemplo, es mi forma de cerrar ciclos y de estar en paz conmigo misma. También es maravilloso escribir a las personas de mi presente. Todo forma parte de mí y no es difícil cuando compones algo desde la verdad y la realidad.
P: ¿Sientes que es el proyecto más honesto que has hecho hasta el momento?
R: Hasta el momento, sí.
P: Como mencionabas antes, también das un lugar especial a Daliana, tu hija. ¿Por qué esta canción no lleva hora como sí tienen el resto de temas?
R: Porque, cuando estoy con ella, siento que el tiempo se para. Es algo tan grande y bonito, que no necesita ningún mensaje porque ya me lo da ella todos los días. Es mi vida entera y, por este motivo, tenía que ser el centro del álbum.
P: Desde su nacimiento, ¿crees que ha cambiado la manera en la que percibes tu carrera?
R: Sí. Me permito disfrutar más de las cosas, sin presionarme ni exigirme tanto. Es cierto que ahora, cuando me voy de casa, lo paso peor, pero también lo veo como un aprendizaje. Nos estoy enseñando a que separarse no es malo; al contrario, es bonito estar sola para encontrarte y conectar contigo misma. Al final debo entender que esto forma parte de mi trabajo, sino no puedo hacer música.
P: ¿Sientes que la industria musical cierra más puertas por ser madre?
R: Yo creo que no, a mí al menos no se me han cerrado puertas por este motivo. De hecho, estoy agradecida por todo lo que está llegando. Jennifer López tiene hijos, por ejemplo; la mayoría los tienen y siguen trabajando. Tienes que estar de un lado para otro, eso sí, pero por lo demás es positivo.
P: ¿Qué más podremos ver de Hora Mágica próximamente?
R: La gira. Arrancamos este domingo en Valladolid, pero hay muchas ciudades para este verano: Sevilla, Valencia, A Coruña, Barcelona, Madrid… Tenemos varios formatos: festivales y conciertos completos o shows más cortos. Me veréis bailar mucho, también porque me lo he propuesto y porque un show tan grande como lo que se viene lo requiere. Hora Mágica es un disco pensado para el directo.
También lanzaremos un visual hecho y grabado por mí para uno de los temas del disco. Salgo con mi hija, pero ha sido algo muy bonito y emotivo.
P: Este es un proyecto con el que dejas atrás el pasado, pero inevitablemente es algo que siempre estará ahí. Si echas la vista atrás a aquella María Isabel que se presentaba a Eurovisión Junior con Antes muerta que sencilla, ¿cómo te relacionas con aquella etapa de tu vida?
R: Me gusta centrarme en el presente porque pienso que el pasado ya pasó. Aunque le tengo muchísimo amor a esta etapa y a esa niña, porque soy yo, es cierto que ya se queda ahí. La abrazo, pero debo seguir evolucionando y luchando. Gracias a Dios, puedo decir que sigo aquí y que ahora mismo tengo un proyecto tan grande como es Hora Mágica.
P: Habiendo crecido en la música, ¿te presentarías al Benidorm Fest para tener oportunidad de volver a representar a España en Eurovisión?
R: Ahora mismo no entra en mis planes, pero no me gusta decir nunca. No me quedo anclada en el pasado, pero tampoco pienso demasiado en el futuro. Estoy centrada en el nuevo álbum y quiero disfrutar de todo el proceso. Quiero vivir lo que está ocurriendo ahora.
Imagen promocional
P: ¿Qué consejo le darías a aquella María Isabel de nueve años?
R: Tendría que ser al revés, que ella me diera un consejo a mí porque parecía una niña con las cosas muy claras y tenía la dirección marcada. Era ella en sí misma, aunque ahora pienso que también estoy en ese punto de más claridad.
P: Aunque hayas dicho que no piensas demasiado en el futuro, ¿qué te falta por conseguir?
R: Estoy en un punto de mi vida en el que no tengo ninguna expectativa como tal. Pero, por soñar, diría una Super Bowl o subirme a un escenario tan grande como el Coachella. Es algo muy difícil, pero vamos a luchar por lograrlo.
P: Para terminar, si ahora el reloj marcase una hora mágica, ¿qué deseo confesable pedirías?
R: Salud, que mis padres me duren mucho, que mi hija crezca sana, feliz y con mucho amor y que el mundo esté un poco más tranquilo.