‘Famesick’, el libro que recoge las memorias de Lena Dunham con polémicas incluidas: Cuándo encontrarlo en España
Su relato sobre el rodaje de 'Girls' con Adam Driver ha generado muchos titulares

Lena Dunham, en la gira de firmas de 'Famesick', 2026. / Gilbert Carrasquillo
Lena Dunham es una de esas mujeres polifacéticas y mediáticas de la que todo el mundo tiene una opinión. Acaba de publicar Famesick, el libro que recoge sus memorias y que llega tras haber sido nº1 de ventas en la lista del New York Times con No soy ese tipo de chicas.
Aunque la literatura no es el único terreno en el que se defiende bien. Fue nominada a 8 Premios Emmy por Girls que acabó llevándose dos Globos de Oro. Además, es la primera mujer en recibir el premio del Sindicato de Directores de Estados Unidos por dirección de comedia. Pero esos son solo algunos de sus logros. Su vida ha generado muchos titulares y ella es consciente. De hecho, tiene un podcast, The C-Word, dedicado a las mujeres a las que la historia ha etiquetado como ‘locas’, como a ella.
"Cuando empecé a escribir este libro, llevaba treinta días fuera de rehabilitación. Estaba en la nube del delirio que acompaña a la sobriedad reciente: el mundo de repente era tan ruidoso, y pensé que eso significaba que sabía lo que oía. Si me hubieran dicho entonces que el proceso de escritura me llevaría los siguientes siete años, probablemente habría roto mi contrato y tirado el portátil a la bañera", admitía en sus redes sociales.
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“Durante mis veinte, escribir era pura inmediatez. Vivía una experiencia, la plasmaba en una versión fantástica, y seis meses después ya se emitía en televisión. Escribir era mi forma de procesar las cosas en el momento. No había vivido lo suficiente como para lidiar con ello en retrospectiva”, comentaba sobre lo diferente que ha sido ahora ponerse delante de las páginas en blanco.
“No entendía el valor del tiempo: para sanarnos, para comprender dónde hemos estado, para cambiar realmente los patrones que repetimos constantemente en nuestro trabajo y nuestro arte. El regalo que este libro me ha dado durante los últimos siete años es que siempre estuvo ahí. Sin importar los cambios —mi lugar, mi cuerpo, mi mente—, había una constante: este lugar al que podía acudir para intentar comprender la historia. Cuando finalmente fijamos la fecha de publicación de Famesick, sentí algo parecido a la tristeza. Una de mis compañeras más fieles se marchaba. Pero ha llegado el momento”, admitía sobre lo que ha supuesto para ella soltar estas memorias.
Asegura que este libro recoge “años de magia imposible y años que pensé que no sobreviviría. Enfermedad, adicción y desamor. Las lecciones que ya no me avergüenza haber aprendido”.
“Famesick trata, aparentemente, sobre los años 2010-2020: una década en la que mi vida cambió profunda y permanentemente, en la que casi cada hebra de mi ADN se reconstituyó. Pero también trata sobre la enfermedad como maestra, el cuerpo como informante, nuestra relación social con las mujeres al límite y las condiciones que crean arte frente a las que crean felicidad. (Además: estar en Hollywood observando desde la barrera, como una chica gótica en la fiesta de pijamas de las animadoras, preguntándose si puede llamar a su madre desde el teléfono fijo sin que la oigan). Se trata de mí, pero cada vez que escribo sobre mí, espero profundamente que también se trate de ti”, termina avanzando sobre estas memorias.
El relato sobre Adam Driver
Precisamente de Girls, la serie que creó entre 2012 y 2017, habla en el libro, y especialmente, del actor que hacía de su novio en la serie, Adam Driver. Relata un episodio del rodaje cuando se tenían que enfrentar a su primera escena sexual donde lo planificado se dejó a un lado, como recoge Variety.
“Atónita, me quedé sin habla por un momento, sin saber muy bien qué había pasado: ¿había perdido mi autoridad como directora, había dejado que la escena se descarrilara, no había dado las instrucciones adecuadas? ¿Me destituirían de mi puesto de mando inmediatamente? No es que me sintiera violada —y tampoco sabría si lo hubiera estado, ya que en mi vida sexual había pocas cosas que no hubiera permitido que sucedieran, y sin cobrar nada a cambio—. Pero sentí que algo íntimo, confuso y primitivo se había desarrollado en un escenario que se suponía que yo debía controlar”, escribe sobre ese momento.
Aquel rodaje no fue fácil y su relación con Driver mucho menos. “Recuerdo rodar una escena de pelea con Adam y lo aterrador que fue encontrarme con alguien tan plenamente presente y, al mismo tiempo, tan ausente. Una noche, ya tarde, mientras ensayábamos los diálogos en mi camerino, los míos se habían esfumado de repente. Sabía que los había escrito yo misma. Las sabía solo unos minutos antes. Pero cuando abrí la boca, lo único que salió fue un balbuceo, hasta que finalmente Adam gritó: “¡DI ALGO, JODER!”, y lanzó una silla contra la pared junto a mí. “DESPIERTA, JODER”, me dijo. “ESTOY HARTO DE VERTE MIRAR FIJAMENTE A LA NADA”, sigue contando.
Muchos se preguntarán qué le hizo seguir trabajando con este actor si le hacía pasar tan malos momentos. “Razoné que la intensidad de su ira hacia mí, que podía hacerle escupir y tirar cosas, era proporcional a la intensidad de nuestra conexión creativa. Un día en su camerino, mientras pedía perdón por una supuesta ofensa que no recordaba haber cometido, se acercó a mi cara y me espetó 'No te olvides de que te conozco. Te conozco de cojones'. '¿Qué sabes?', le respondí gritando. 'No vas a fiestas. Amas a los animales. Y odias que se hable de ti a tus espaldas'. Y tenía razón", recuerda.
Pero toda moneda tiene una cara y una cruz. También relata momentos de apoyo que le brindaba el actor y de conexión que casi les hace cruzar límites. "Si cruzábamos cualquier límite que estuviéramos a punto de cruzar, la vuelta al trabajo estaría teñida de humillación, que estaría minimizando cualquier autoridad que aún me quedara y que, pasara lo que pasara, mi corazón —magullado, pero, contra todo pronóstico, aún sin romperse— se resquebrajaría", explica.
Tras aquel rodaje tan intenso, llegó la despedida con mucho llanto. Ya no volvieron a trabajar juntos. Es solo uno de los muchos episodios que están generando polémica.
¿Qué preguntas se hace Lena Dunham en Famesick?
Una de las preguntas que se convierte en trama central de estas memorias es esta: ¿Luchar por tu pasión o convertirte en esclava de tu propia ambición? Su vida ha consistido en encontrar una respuesta. Pero no es la única que plantea.
Ya desde el inicio pone el foco en esos puntos clave: la enfermedad y la fama. Dos aspectos que transforman su vida y se mezclan contaminándose entre sí.
Los recuerdos, agendas, diarios, correos electrónicos y registros médicos le han ayudado a reconstruir su propio relato, aunque advierte que algunos nombres y detalles identificativos se han modificado. Ya es labor del lector identificar cuáles se corresponden con los reales y cuáles, no.
No es fácil convertirse al mismo tiempo en personaje público y paciente, en símbolo cultural y cuerpo vulnerable. Y ella comparte cómo ha lidiado con esta dicotomía a lo largo de estos años donde separar distintos aspectos de la vida es casi misión imposible porque la línea que separa lo público de lo privado a veces es muy difusa.
En una época obsesionada con la identidad, la vulnerabilidad y la exposición permanente, el libro propone una reflexión: ¿Qué espacio queda para la intimidad cuando el dolor se vuelve visible? ¿Cómo se sostiene una persona cuando su nombre circula más deprisa que su propia capacidad de narrarse? ¿Y de qué manera cambia una vida cuando la enfermedad deja de ser una interrupción y empieza a parecer una condición? ¿El dolor es el precio que hay que pagar por alcanzar lo que quieres ser?
Mientras triunfaba en su profesión que le abría las puertas de los lugares más insospechados, su cuerpo se deterioraba y le provocaba crisis constantes que no evita en este relato dividido en tres actos que recorren su ascenso y sus sombras.
"Es importante celebrar los pequeños momentos, porque en los grandes los olvidamos. Es genial poder contar historias como trabajo, en todas sus formas. Nunca lo supero. Pero esto es lo mejor de todo", decía al poco de tener el libro por primera vez en sus manos con todas las dudas del mundo, aunque consciente de que cada vez le importan menos las reacciones.
En Estados Unidos ya disponen del libro, pero habrá que esperar a septiembre para poder tenerlo en España.

Cristina Zavala
Redactora y guionista de LOS40. Completamente enamorada de la TV. Estudié Periodismo en la UCM mientras...














