Rafa Sánchez (La Unión) se abre sobre su proceso de adicción: “Te levantas por la mañana y si no tienes heroína, estás fatal”
El cantante comparte cómo superó su adicción y cómo fue pasar por ahí en el programa de Ana Milán

Rafa Sánchez, exlíder de La Unión, durante un concierto en Barcelona en 2019. / Xavi Torrent/Getty Images
La última entrega de Ex. La vida después, el programa de Ana Milán donde vimos a Rosalía, nos ha ofrecido el testimonio de cuatro ex adictos, cada uno a una cosa diferente porque hay muchos tipos de adicción. La primera en hablar fue Alejandra Prat, no para ofrecer un testimonio en primera persona como adicta, sino como familiar de que alguien lo es, su hermano Federico. Un testimonio duro de la otra parte, los que están al lado y no pueden hacer más que acompañar y apoyar.
Luego, Milán reuní a cuatro ex adictos en los que a todos les recordó una sesión de terapia y empezó diciendo que ella parte de la idea de que todos tenemos alguna adicción, ella la primera. Y es que, como explicaba Pablo Ojeda, nutricionista y divulgador, la adicción “es el descontrol generalizado de tu impulso”. ¿Y quién no ha sentido eso alguna vez en su vida?
Él lo sintió con el juego. Tras pasar por una operación de rodilla que le hizo ganar peso y ganarse los insultos de algunas personas, descubrió lo bien que le hacía sentir la sensación de ganar cuando jugaba. Venía de problemas de trastornos de alimentación y cayó en el juego y de paso, en la bebida. Reconocía que le costó más dejar de mentir que dejar de jugar y que estuvo a punto de vender un riñón, literal o peor todavía, llegó a subirse a un balcón para quitarse la vida. El recuerdo de su hija le salvó. Una idea que David Seijas reconoce que les ha pasado a casi todos.
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Seijas, fue sumiller de El Bulli, acabó siendo alcohólico y tras rehabilitarse, ahora sigue trabajando como sumiller. “Ahora escupo, escupo, escupo, el escupir me da empoderamiento”, reconoce sobre la idea que tiene ahora en la cabeza después de haber pasado por esa rehabilitación al uso y otros métodos como la grafoterapia. Los terapeutas le decían que no podía dedicarse a lo que había llenado su vida hasta entonces y eso le producía una gran tristeza porque en el vino estaba su auténtica vocación. “Mi pasión está por encima de la adicción”, resolvió finalmente.
Andrea Levy, abogada y política, cayó con las benzodiacepinas. Medicinas recetadas por el médico, que ella llevó al extremo. Sufre fibromialgia y su posición laboral no la permitía parar y la ansiedad que le provocaba fallar también pesaba. “Yo no pensé que estaba haciendo algo mal”, expresaba. Le costó darse cuenta de que era adicta. Reconoce que son medicinas para momentos puntuales, pero que, si las consumes más de seis meses seguidos, hablamos de adicción.
Ella también vivió la adicción de Nacho Vegas y sufrió la adicción del que está al lado y siente que tiene que ayudar. Él fue el que le ayudó a recuperar las riendas de su vida cuando perdió el control.
La adicción a la heroína de Rafa Sánchez
Siempre se ha hablado de ‘sexo, drogas y rock&roll’ y no es por casualidad. Sobre todo, hubo una época en la que la heroína hizo estragos porque su consumo se normalizó y había falta de información. Ahí cayó Rafa Sánchez, el vocalista de La Unión.
“A diferencia de otro tipo de adicciones tiene el mono, que es algo duro. Desde que me di cuenta de que era adicto, solo quería dejarlo”, aseguraba el cantante.
“Te levantas por la mañana y si no tienes heroína, estás fatal. Es durísimo. Me pasé el último año, de dos años, intentando dejarlo constantemente, sin ayuda. Me iba a una finca que tenía mi padre a pasar el mono y era horrible: no dormir, escalofríos, la sensación de que todo eso se te puede quitar en seguida simplemente buscando”, contaba sobre cómo vivía esos momentos.
Ana Milán recordaba que Lobo hombre en París fue once semanas consecutivas nº1 y que el grupo vendió millones de discos y la presentadora le reconocía que “fuiste mi primer concierto, yo también me quería acostar contigo, no pasa nada, lo superaré”. Quería saber cómo alguien que aparentemente lo tiene todo a fumar heroína.
“Por tontería. La heroína al principio, con una simple rayita, el colocón es brutal y tiene unos alicientes que, en principio, están bien: empiezas a adelgazar, tu mirada se vuelve muy bonita porque tienes las pupilas como dos agujas y se te ve el iris totalmente, te da un flow muy elegante. Te deja en un estado tan pacífico, las cosas, incluso las importantes, no te preocupan. Están muy dentro de ti. Es una anestesia para la vida de hoy en día”, reconoce sobre la trampa en la que caes con esta droga.
“Pasado un mes te das cuenta de que sin eso ya no duermes bien, es rapidísimo. Y eso empezando a fines de semana. Cuando llevas tres o cuatro fines de semana, dices, lunes, me vendría bien, y vas cayendo y te das cuenta de que tú solo no lo puedes dejar”, añadía basándose en su propia experiencia.
En los ’80 probó de todo, en plan lúdico, y en esas apareció la heroína. “En principio es complicado porque vomitas, vomitas, vomitas, pero a la vez estás en el nirvana. Tienes una segunda apreciación. Estás dormido, pero tu cerebro sigue hablando y moviéndose con la gente. Cuando te despiertas que todo está en otro lado. Esos son los primeros meses, luego dejas de vomitar y es puro demonio”.
Cuando logró superar la adicción se sentía como los Fraticelli, como en El nombre de la rosa. “Me transformé en un hippie sexual hambriento de volver a comunicarme con la gente porque había pasado dos años dentro de mí mismo sin ganas de hablar con nadie”,
“No he vuelto a tener ganas de volver nunca”, reconocía el cantante que ahora vive la adicción como algo del pasado.

Cristina Zavala
Redactora y guionista de LOS40. Completamente enamorada de la TV. Estudié Periodismo en la UCM mientras...














