John Lennon y Yoko Ono volvieron a la azotea para una peculiar ceremonia de cambio de nombre que no sirvió de nada
Lo celebraron “por todo lo alto”: 17 horas en el estudio grabando sus latidos de corazón con micrófonos de hospital y gritando sus respectivos nombres
Yoko Ono y John Lennon en 1980 / Jack Mitchell
John y Yoko eligieron un emblemático emplazamiento para una singular ceremonia. Ambos, vestidos de negro de la cabeza a los pies, acudieron a la famosa azotea del edificio Apple en Londres con un propósito. “Yoko cambió su nombre por mí, así que yo cambio el mío por el de ella”. El 22 de Abril de 1969, John Winston Lennon quiso cambiar oficialmente su nombre y convertirse en John Ono Lennon. Quería manifestar su amor a Yoko, suprimir un nombre que no le gustaba y que le habían puesto por su abuelo y por Winston Churchill y porque de esta forma, entre los dos nombres, sumaban 9 ‘oes’, “lo que significa buena suerte”. No pudo ser.
El 9 de Noviembre de 1966, John Lennon entró en la galería de arte Indica de Londres y conoció a la mujer que cambiaría su vida definitivamente. El 20 de Marzo de 1969, unos dos años después, soleado día primaveral, se casaron. De blanco. En Gibraltar. En una ceremonia de apenas 10 minutos oficiada por por el registrador Cecil Wheeler.
Pasado un mes, Lennon y Ono organizaron otra ceremonia. Esta vez, los recién casados eligieron un emblemático e histórico emplazamiento: la azotea del edificio de Apple, en Savile Row, Londres. El mismo lugar en el que, el 30 de enero de 1969, The Beatles habían ofrecido su última actuación pública.
John quiso demostrar a Yoko su amor y dedicación con un peculiar gesto simbólico: cambiar oficialmente su segundo nombre de ‘Winston’ a ‘Ono’. Además, a Lennon nunca le había gustado llamarse Winston. Se lo habían puesto por su abuelo paterno y en honor al primer ministro de entonces, Winston Churchill. Eran tiempos de guerra.
También fue una ceremonia muy breve. Esta vez, con los dos completamente vestidos de negro. La llevó a cabo Bueno de Mesquita, notario público.
“Yoko cambió su nombre por mí. Yo he cambiado el mío por el de ella”, decía John según el libro de Keith Badman ‘The Beatles: Off the Record”. Y continuaba: “Uno por ambos y los dos por cada uno de nosotros. Ella tiene un anillo y yo tengo un anillo. Entre ambos sumamos nueve ‘Oes’, el numero de la buena suerte. Diez (‘oes’) no sería buena suerte".
John Ono Lennon + Yoko Lennon Ono = 9 ‘oes’.
El artista siempre le dio mucha importancia al número 9 (nació el 9 de octubre de 1940) y escribió varias canciones con ese número en su título: ‘Revolution 9’ (incluida en el ‘Álbum Blanco’ de The Beatles), ‘One after 909’ (grabada por el grupo para el álbum ‘Let it be’ de 1970) o ‘Number 9 dream’, publicada por Lennon en ‘Walls and bridges’ (1974).
Pero su gozo en un pozo. Nunca pudo suprimir el nombre de Winston, como era su deseo, porque las leyes británicas dictaminaban que una persona no podía revocar el nombre de nacimiento. Por tanto, aunque continuó utilizando John Ono Lennon, en sus documentos oficiales constaba John Winston Ono Lennon… con las 10 ‘oes’ que tanto deseaba evitar.
También fue peculiar la celebración del cambio de nombre. Los Ono-Lennons fueron a los estudios EMI de Abbey Road. Y allí estuvieron desde las 11 pm hasta las 4,30 am. En la larguísima sesión, Jeff Jarratt actuó como ingeniero y John Kurlander fue el encargado de las cintas de grabación. El resultado fue la experimental ‘John & Yoko’ que terminó en la Cara A de su ‘Wedding Album’. Lennon la había escrito mientras estaban de luna de miel en París.
Y esto es lo que hicieron durante las 17 horas que estuvieron en el estudio: Ambos se sentaron en el suelo y grabaron el latido de sus corazones con un micrófono de hospital. A continuación, se situaron frente a un par de micrófonos y se llamaron el uno al otro por sus nombres durante…. ¡22 minutos!
"Lo bueno de trabajar con John y Yoko era ver lo enamorados que estaban. Tenían una fantástica relación, aunque la rentabilizaran tanto. La grabación de 'John and Yoko' fue fantástica y también bastante desagradable. John se las ingenió para conseguir un micrófono de alta sensibilidad de un hospital local y grabamos sus latidos. El micro era tan bueno, que se podían escuchar ¡todos los ruidos intestinales!’, contaba el ingeniero Jeff Jarratt en el libro ‘The Complete Beatles Recording Sessions’.
Los latidos del corazón se pusieron en bucle y se sobregrabaron en las pistas en las que se llamaban mutuamente. La grabación se mezcló en estéreo, pero resultó ser sorprendentemente complicado. El 26 de Abril se hizo otra mezcla, pero los latidos fueron regrabados al día siguiente. 'John and Yoko' fue mezclada finalmente el 1 de Mayo de 1969.