Qué es el Alumbrao y por qué marca el inicio de la Feria de Abril
La noche que ilumina Sevilla y da el pistoletazo festivo

Qué es el Alumbrao y por qué marca el inicio de la Feria de Abril / Europa Press News
El Alumbrao es el momento simbólico y real en el que Sevilla enciende oficialmente una de sus semanas más esperadas del año. Consiste en la iluminación del Real, el recinto ferial, con miles de bombillas que dibujan calles, portadas y casetas. Suele celebrarse a medianoche del lunes al martes, aunque en los últimos años ha habido cambios puntuales de calendario. Ese instante marca el comienzo oficial de la fiesta y reúne a sevillanos y visitantes frente a la portada principal. Con el encendido, la ciudad entra de lleno en días de música, baile, encuentros, gastronomía y tradición compartida.
Más que un simple gesto técnico, el Alumbrao representa el arranque emocional de la celebración. Hasta ese minuto, el Real permanece casi en silencio, con las casetas cerradas y las luces apagadas. Tras el encendido, todo cobra vida: suenan sevillanas, se brindan las primeras copas y se inaugura un ambiente que durará casi una semana. Es un acto gratuito, abierto y multitudinario que muchos jóvenes viven como la primera gran quedada del año. Da igual si se entra luego en una caseta o no; estar allí esa noche es, para muchos, haber empezado ya la fiesta.
Un ritual moderno con alma tradicional
Aunque pueda parecer una costumbre ancestral, el Alumbrao es una tradición relativamente moderna. La feria, tal y como hoy la conocemos, nació en 1847 como una feria ganadera y comercial. Con el paso de las décadas fue transformándose en una fiesta social, y la iluminación cobró cada vez más protagonismo. El encendido simultáneo de todas las luces se consolidó como acto inaugural cuando la electricidad permitió jugar con la estética y el espectáculo. Desde entonces, ese momento se ha convertido en uno de los más fotografiados y compartidos del calendario sevillano.
LOS40
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La portada del Real es la gran protagonista del Alumbrao. Cambia cada año y suele inspirarse en edificios emblemáticos de la ciudad. Cuando se enciende por primera vez, funciona como una señal clara: Sevilla ya está de feria. A partir de ese instante, las calles del recinto —con nombres de toreros— se llenan de gente que pasea, mira, se reencuentra y empieza a calentar motores para lo que está por venir.
Tradición que se adapta a los tiempos
En los últimos años, el Alumbrao también ha sabido adaptarse. Cambios de formato, debates sobre el modelo de feria o ajustes en el calendario han puesto el foco en este acto inaugural. Aun así, su esencia permanece: encender la luz para abrir la puerta a una semana donde lo importante es compartir. Para los más jóvenes, representa una tradición heredada, pero reinterpretada a su manera, más social y menos protocolaria.
Sin duda, el Alumbrao es mucho más que darle a un interruptor. Es el gesto que avisa de que Sevilla se transforma, que la rutina se aparca y que empieza una celebración donde la ciudad se muestra tal y como es: luminosa, abierta y con ganas de disfrutar. Quien vive ese momento, entiende por qué, año tras año, sigue siendo imprescindible.

Alba Benito
Periodista porque uso el teclado para algo más que jugar a videojuegos. Un día me colé en una fiesta...












