¿Qué ha sido de Bubbles, el chimpancé de Michael Jackson? ¿Sigue vivo?
En los ochenta fue la sombra del Rey Del Pop
Michael Jackson con Bubbles en Osaka / Sankei Archive
Si has visto (o estás a punto de ver) Michael, el biopic de Michael Jackson que acaba de llegar a los cines y que está protagonizado por su sobrino Jaafar, seguramente haya un detalle que te haya sacado una sonrisa: Bubbles. Sí, el chimpancé más famoso de la historia del pop vuelve a aparecer en pantalla, esta vez recreado por CGI. Y como pasa siempre que el Rey del Pop reaparece en nuestras vidas, la nostalgia viene acompañada de una pregunta inevitable: ¿qué fue de él en la vida real?
La buena noticia es clara desde el principio: Bubbles sigue vivo. Y, además, vive mucho mejor que en sus años de fama.
Cuando Bubbles era la sombra de Michael
Bubbles nació en 1983 y llegó a la vida de Michael Jackson cuando apenas era una cría. Durante la segunda mitad de los 80 se convirtió en un símbolo más del universo Jackson: viajaba con él, aparecía en estudios de grabación, lo acompañó en la gira Bad y protagonizó imágenes tan surrealistas como aquella visita a Japón en la que fue fotografiado tomando té con el alcalde de Osaka.
En Neverland, Bubbles no era “una mascota” al uso: dormía en una cuna, vestía ropa, comía en la mesa y se movía por la casa como uno más. Era adorable, icónico… y, con el tiempo, un problema inevitable.
Michael Jackson con Bubbles en Osaka / Jim Smeal
El momento en el que todo cambió
Porque Bubbles creció. Y los chimpancés adultos, por muy famosos que sean, no son animales domésticos. A partir de los primeros años 2000, su comportamiento empezó a volverse impredecible y peligroso. Algo normal en un animal de su especie, pero incompatible con la convivencia humana.
Fue entonces cuando Michael tomó una decisión que, vista con perspectiva, fue la correcta: Bubbles dejó de vivir con él en 2003 y fue trasladado primero a un rancho especializado. Poco después, en 2005, llegó a su destino definitivo.
Dónde está hoy Bubbles
Desde hace ya dos décadas, Bubbles vive en el Center for Great Apes, un santuario de Florida dedicado exclusivamente al cuidado de grandes simios que han pasado por el entretenimiento o la investigación. Allí no hay focos, ni flashes, ni giras mundiales.
Hoy, con más de 40 años, Bubbles es uno de los chimpancés más veteranos del centro. Convive con otros de su especie, pasa los días tranquilo, le gusta pintar, dormir la siesta y observar desde lejos. Según los cuidadores, está relajado, integrado y, por primera vez en su vida, siendo simplemente un chimpancé.
Un detalle importante: el patrimonio de Michael Jackson sigue haciéndose cargo de sus gastos, algo que demuestra que, incluso después de la separación, el vínculo entre ambos nunca se rompió del todo.
Su regreso en Michael… y el debate
Que Bubbles reaparezca ahora en Michael, aunque sea en versión digital, no es casualidad. Forma parte del imaginario colectivo del artista. Pero también ha reabierto un debate necesario: el de cómo la cultura pop ha romantizado durante años la convivencia con animales salvajes.
Quizá la historia real de Bubbles —con final tranquilo y alejado del espectáculo— sea el mejor recordatorio de que algunas imágenes icónicas tienen un reverso menos amable.
Mientras en el cine vuelve a pasear junto a Michael, en Florida vive su mejor vida, lejos del ruido, del show business y del mito. Y, visto así, este sí que es un final feliz.
Alberto Palao
Periodista musical especializado en pop. Graduado...Periodista musical especializado en pop. Graduado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Uso mis conocimientos para ver más allá de lo que la gente escucha, analizando los videoclips y las letras hasta encontrar una buena narrativa. He entrevistado a Karol G, Rauw Alejandro, Aitana, Lola Índigo o Ana Mena.